La insólita sanción que la Federación Inglesa de Fútbol le impuso al futbolista uruguayo Edinson Cavani, de Manchester United, por un supuesto mensaje racista que le escribió a un amigo en redes sociales, sigue generando coletazos.

«Como es bien sabido, las referencias a cualidades físicas, morales o personales de otras personas son empleadas en todas las lenguas del mundo para la creación de vocativos, esto es, expresiones para tratar a otros. En algunos contextos estos tienen un tenor negativo y muchas veces los mismos términos pueden considerarse cariñosos o amicales. Tal es el caso de gordo/a, flaco/a, güey, güero/güera, entre muchos otros que son empleados con ambos sentidos. En la variedad de español del Uruguay, por ejemplo, entre parejas y amigos, entre padres e hijos se puede oír y leer formas como gordis, gordito, negri, negrito/a. En los hechos, la persona a la que se trata con estos vocativos no tiene que tener sobrepeso o tener un color de piel oscuro para recibirlos», comunicó la Academia Nacional de Letras de Uruguay.
Y prosiguió, en defensa del experimentado futbolista del seleccionado celeste: «El uso que hizo Cavani de la voz negrito para dirigirse a ‘pablofer2222’, un fan del futbolista, tiene este tipo de tenor cariñoso: dado el contexto en que se escribió, la persona a la que fue dirigido y la variedad de español que se usó, el único valor que puede tener negrito -y en particular por su índole de diminutivo- es el afectivo. Es la acepción que aparece en el Diccionario del Español del Uruguay -editado en el 2011, por la Academia Nacional de Letras del Uruguay- bajo el lema negro. Cabe agregar que para poder insultar en español, en inglés o cualquier otra lengua, se requiere tener la capacidad de ofender al otro, de provocarlo, de irritarlo con las palabras usadas. Si este hubiera sido el caso, sería el propio ‘pablofer2222’ quien habría expresado su malestar».
Por último, en un comunicado firmado por Virginia Bertolotti (Secretaria) y Wilfredo Penco (Presidente), la institución pública sin fines de lucro, añadió, con pimienta: «Igualmente inadecuado sería que esta Academia pretendiera sancionar a algunos grupos de hablantes rioplatenses que emplean en las redes sociales los vocativos rey y reina invocando una pretensión monárquica que el Río de la Plata abandonó hace siglos».