Por Ángel J. Harman –
Una de las primeras referencias a los “descamisados” es un documento datado en 1772, que menciona a un capataz sospechosos de robar hacienda, radicado en las cercanía de Gualeguaychú: “Registró la estancia de Landa y su capataz (que V. S. me tiene recomendado) es un mulato descamisado que en su vida ha tenido calzones, no le he podido averiguar más que alguna res que le han sacado más por fuerza que de agrado”.
A raíz de la anulación de la elección de López Jordán como gobernador, en febrero de 1826 se reúnen sus partidarios acampados en el campo del Molino. Tomás de Iriarte describe el aspecto de los amotinados: “…las armas eran muy escasas, y crecido número de lanceros tenía por moharra un hueso aguzado, casi todos estaban descamisados, sucios, andrajosos…”.
Cuenta Tomás de Iriarte en sus Memorias, que en momentos en que en Buenos Aires se realizaban unas elecciones para representantes, se encontraron –él y Carlos de Alvear- con el coronel Manuel Dorrego, a la sazón gobernador de la provincia, “rodeado de manolos que recorrían las parroquias para acompañar a su jefe.” Dorrego le dijo con tono sarcástico –“caballeros, les aconsejo que no se acerquen mucho porque soy hombre que tizno”, y “efectivamente su traje era tan popular que si no estaba verdaderamente sucio tenía todas las apariencias del más completo desaliño; excusado es decir que esto era estudiado para captarse la multitud –los descamisados-. Pero él había hablado en el sentido moral”.
También Sarmiento utilizó el mote de “descamisados” para referirse a los hombres que integraban el ejército del general Ángel Vicente Peñaloza. Dice en El Chacho, el último caudillo de la montonera de Los Llanos, (1867): “…una nueva fuga y nueva persecución del ejército acercó aquellas bandas de descamisados a treinta leguas de San Juan…”.
El 12 de abril de 1874, desde el diario La República –alsinista- Eduardo Wilde escribe un artículo en el que se refería a “los descamisados” –“La prensa mitrista llama descamisados a todos los que no son partidarios de su ídolo. Esa prensa podrá reconocer la pobreza de los individuos del pueblo, pero no tiene derecho a insultarla; -No podrá negar a esos individuos a quienes insulta que son argentinos, que tienen derecho a participar de las conmociones de su patria y a concurrir para la formación de sus poderes…”.
Fuentes
ACERBI, Norberto, “Los descamisados de 1874”, en Revista Todo es Historia, Nº 151, diciembre de 1979,p. 23
BOSCH, Beatriz, Historia de Entre Ríos, Buenos Aires, Plus Ultra, 1991, p. 92
GODOY, Nazarena, en Carta de Lectores, revista Todo es Historia, Nº 155, abril de 1980, p. 82
RODRÍGUEZ MOLAS, Ricardo, Historia social del gaucho, Buenos Aires, Ediciones Marú, 1968, p. 138
WILDE, Eduardo, “Los descamisados”, artículo publicado en el diario «La República», 12 de abril de 1874.
Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 7/12/2021