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LOS CEMENTERIOS PÚBLICOS DE CONCEPCIÓN DEL URUGUAY

Los cementerios públicos de Concepción del Uruguay

El origen

Desde ya que el origen de los cementerios como disposición final de los cuerpos de los fallecidos está íntimamente relacionada a la formación de agrupamientos poblacionales y, por supuesto, esto no es diferente para nuestra ciudad.

En el año 1770, don Esteban García de Zúñiga, propietario de estancias en la zona de Gualeguaychú, arrojo de sus tierras a las familias que habitaban sus tierras, trabajaban, sembraban y cosechaban.

Los ancianos, hombres y mujeres con sus hijos, cargando sus elementos de labranzas deciden emigrar a alguna tierra en que se pudieran establecer. Y es así, que llegan a la rinconada del Arroyo de La China. En 1778, los habitantes se dirigen por medio del comisionado del partido “Arroyo de la China”, don León Almirón a las autoridades de Buenos Aires, solicitando permiso para levantar una capilla.

Esta capilla, de barro y paja, según algunos autores, estuvo ubicada (según algunos historiadores) sobre la margen sur del arroyo de “La China”, en las proximidades del puerto de Echarrandieta, cerca de Santa Cándida. Allí, debió estar ubicado el primer cementerio del Arroyo de “La China, años antes de fundarse C. del Uruguay. Según referencias orales, en ocasión de realizarse mejoras el el palacio Santa Cándida, fueron desenterrados varios cuerpos, presumiblemente de aquellos primeros asentamientos del partido.

En 1780, visita la zona Monseñor Fray Sebastián Malvar y Pintos. Realiza un censo de vecinos y el 28 de setiembre de 1780 funda la primera Parroquia que funciona en una capilla de mejor confección que la anterior, ubicada ya en lo que hoy es el barrio de “La Concepción”, esta capilla funcionó este lugar hasta 1791, que fuera trasladada al actual emplazamiento de la Basílica. De modo que es aquí donde   por cuestiones operativas del traslado y asentamientos de los pobladores al nuevo sitio elegido por Tomás de Rocamora, debió funcionar, aunque provisoriamente, el primer cementerio de la nueva villa. 

La nueva ciudad

Toda fundación española en la época de la conquista disponía del lugar para la Plaza Mayor y a su alrededor los edificios públicos más importantes: Autoridades Gubernamentales, Autoridades Policiales, Escuela e Iglesia y Campo Santo.

Esto nos lleva a comprender que, al fundarse nuestra ciudad, Don Tomás de Rocamora, delimito los solares correspondientes. Siendo entonces el emplazamiento del primer cementerio que contara nuestra ciudad, luego de su fundación el 25 de junio de 1783, en torno a la capilla de la ciudad, frente a la hoy plaza General Francisco Ramírez, parroquia  que estaría terminada a principios de los años 1800.

La ciudad fue creciendo y para fines del siglo XVIII, aparecen algunos inconvenientes al mantener el cementerio en un lugar céntrico.

En el año 1805, una cédula eclesiástica determinó que los cementerios se construyan, en adelante, en lugares apartados de la ciudad por razones de “salud pública y mayor decencia del templo”. Con el fin de dar cumplimiento a esta orden el cementerio es trasladado y el sitio elegido fue donde funcionara años atrás la capilla de Almirón “por ser seco y ventilado el más proporcionado para este objetivo (…) cerrado y cercado y puesta una cruz en el medio”. Por este motivo las autoridades españolas, dictaron una real cédula, disponiendo el ordenamiento de los cementerios y su ubicación a sitios que reunieran estas condiciones.

En oportunidad de la segunda visita que realizara el Obispo Benito de Lué y Riera a nuestra Parroquia, dispuso se ubicara el cementerio en un lugar apartado del centro. Destinándose para ese fin un predio lindero a la antigua iglesia (La Concepción), lugar que dio origen a la villa y dónde había funcionado el primer cementerio de la villa. Según cuenta Gregorio Troncoso Roselli en su libro «Evocaciones a la Distancia» este cementerio estaba ubicado en la manzana norte de la capilla la Concepción, entre las calles Malvar y Pinto, Dra. Ratto, 21 de Noviembre y Rivadavia. 

El nuevo cementerio

Hasta mediados del siglo XIX, este cementerio al sudoeste de la ciudad cumplió sus fines, pero las autoridades de entonces vieron la necesidad de elegir un nuevo solar. A tal fin se crea una comisión para control del nuevo cementerio, conformada por el Cura Interino Felipe Rocatagliata, el jefe político D. Fidel Sagastume, el Juez de Paz del departamento D. Wenceslao López, D. Pedro María Irigoyen y D. Nicolás Jorge.

Esta comisión elije terrenos al oeste de la ciudad, por ser altos y por entonces alejados de la ciudad, para el nuevo emplazamiento del cementerio. Lorenza Mallea, en su libro “Las mallas del viaje” cuenta una vista del cementerio desde el centro de la ciudad (ambos sobre elevados) y un cañadón rodeado de árboles que era el arroyo de las Ánimas. El Arq. Delaviane, fue el encargado de la construcción del paredón y arcada del frente del nuevo cementerio.

El nuevo cementerio se habilita a fines del octubre de 1856 y el padrino del “Nuevo Campo Santo” fue el general Justo José de Urquiza. Muchos restos sepultados en el “cementerio viejo” fueron trasladados al nuevo, de manera que allí deben estar enterrados algunos de los fundadores de nuestra ciudad.

En sus orígenes el Cementerio era más pequeño que hoy día, siendo su frente un tapial bajo con la entrada en forma de arco, ubicado aproximadamente por detrás de los panteones de López y Chilotegui.

Recordemos que para esa época, los cementerios eran administrados por la iglesia católica, eso hacía que se generasen algunos problemas ya que algunos religiosos se negaban a recibir a difuntos de otros credos, con tal motivo, el 13 de marzo de 1863, el gobierno provincial emitió una circular que decía que en los “cementerios públicos se haga una separación de terreno dónde pueda sepultarse a los individuos que muriesen profesando otras creencias que no fuera la católica”.

La primera ampliación del cementerio es del año 1884, siendo intendente el Sr. Darío Del Castillo, en dicha ocasión el Concejo Municipal aprobó la compra para tal efecto, la compra de un terreno contiguo, propiedad de Agustín Artusi, que le dio sus dimensiones actuales.  

Finalizando el siglo XIX, se dispone por ordenanza la reconstrucción del cementerio, estableciéndose una comisión Administradora, que se ocupara de administrar los fondos municipales y de colectas públicas. Se demolieron nichos en ruinas del sector norte y este, dando un plazo de 60 días para la desocupación y reconocimientos de títulos.

El 25 de noviembre de 1900, se aprueba la propuesta de Santiago Giacomotti, empresario constructor, para la remodelación del lugar. Y ese mismo año, se habilita una habitación existente en el lugar para oficiar la capilla.

En el año 1993, el Honorable Concejo Deliberante de la Municipalidad de Concepción del Uruguay, sanciona una ordenanza que declara de “Construcción de Interés Histórico-Arquitectónico” a todo panteón existente en el cementerio Municipal, y cuya construcción sea anterior al año 1940. 

Muchos grandes personajes de la historia local y regional se encuentran en este lugar, entre ellos: Jorge Clark, Norberta Calvento, Gral. Gerónimo Galarza, Pablo Günther Lorentz, Anastasio Chiloteguy, Mariano López, Martín Ruiz Moreno, Lorenzo Sartorio, Benito Cook, Felipe Texier, Cruz López Jordán, Waldino de Urquiza Calvento, Gral. Apolinario Almada, Cipriano de Urquiza, Mariano Calvento, Benigno Teijeiro Martínez, Calixto de Urquiza, Clementina Comte de Alió, Ángeles Artigas y Teresa Ratto, algunas de estas tumbas fueron declaradas históricas a nivel provincial.

Hoy a 167 años de su fundación, poseemos un cementerio, que atesora un bello patrimonio arquitectónico representado en las tumbas de tantos personajes que hicieron a la historia de Concepción del Uruguay y que merecidamente, en el año 2021, fue declarado por ordenanza municipal como “Patrimonio Histórico, Artístico y Simbólico” de la ciudad.

Texto: Virginia Civetta y Carlos Ratto, fuentes principales: Nadal Sagastume, José Augusto, “Nuestra parroquia, apuntes para la historia”, Segunda edición, Gregori, Miguel Ángel, “Concepción del Uruguay en el Siglo XIX, Primeros Cementerios”, El Mirador 3-4. Listado del Cementerio, entregado en administración, 2003 y Urquiza Almandoz, Oscar, ”Historia de Concepción del Uruguay” Tomo Il

(Fuente: Concepción del Uruguay, historia y turismo)

Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 24/1/2024

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La Ciudad

Periodista Especializado en Tecnología.