Por Susy Quinteros –
La loca
La mujer del 5°C es una lunática religiosa que tuvo seis hijos, canta con voz doliente cánticos de iglesia y convierte la vida del apóstol con el que convive en una redención permanente. Los hijos, tres mujeres y dos varones, son lindos, rubiones, altos y flacos, menos Clara que desde niña fue gordita. Algunos días, la loca sale a caminar con gesto ausente y sin mirar a nadie pasa como un suspiro. Camina con furia trastabillando en las veredas. Esos días no saluda. Otros, en cambio, conversa con el portero, y esboza un tenue hola que todos contestamos, sabiendo que quizás mañana, se repita el silencio y no hable. Cuando sale del mutismo discute con los hijos y el estruendo es tal que todos creemos que se matarán. La palabra vagos se extiende por todo el departamento. Nunca supimos quiénes eran los vagos ese día, pero la loca, ese día no era loca mansa. Oscila entre la cordura y un mundo propio en donde todos quedan afuera y mira de soslayo, con fea expresión, como esperando que de algún lado venga el golpe. La loca vive como una loca, sin paz posible.
Los hijos, altos, lindos, flacos y rubiones, se hacen los locos para no creer en la locura de la madre.
