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Desde 2016 vengo trabajando en el Senado de la Nación para promover una alimentación saludable. Durante todos estos años hemos intercambiado y recibido aportes de la Organización Panamericana de la Salud, la Fundación Interamericana del Corazón, Unicef Argentina, entre otras, que entienden la importancia de contar con normas que garanticen el derecho a la salud y que regulen el acceso y el derecho a la información de los consumidores. Varios países de Latinoamérica cuentan con normativas vigentes como Chile, Perú, Ecuador, Uruguay y México.
Esta semana, el plenario de comisiones de Salud, Industria y Comercio recibió 22 expositores que sumaron sus miradas para lograr la mejor legislación posible en la Argentina.
Además de colocar sellos de advertencia en los envases de alimentos y bebidas analcohólicas, que indiquen, de forma clara y simple, exceso de nutrientes críticos tales como azúcares, sodio, grasas saturadas y calorías, la ley que impulsamos es más abarcativa e integral, ya que también regula la publicidad de esos productos y aborda aspectos relacionados con la educación nutricional en ámbitos escolares.
Debemos darnos un debate amplio en nuestra sociedad. En el país cuatro de cada diez niños y niñas, entre dos y doce años, padecen sobrepeso u obesidad y consumen hasta un 40% más de bebidas azucaradas que los adultos.
Las estadísticas en salud son preocupantes. La problemática de la obesidad -que configura una verdadera y silenciosa pandemia mundial- requiere de políticas públicas integrales, ya que de la misma derivan enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes, hipertensión o las enfermedades cardiovasculares.
Por otro lado, esta ley además de reforzar el derecho a la salud, suma otro derecho humano fundamental: el de la información. Vale decir, el derecho del consumidor a ser advertido de los riesgos de consumir determinado producto en exceso.
Lo mismo con algunos otros productos naturales, que tal vez pasan inadvertidos para el consumidor y se verían integrados en la competencia, diversificando la matriz productiva.
Hay que resaltar la voluntad del Poder Ejecutivo Nacional en avanzar con esta ley y destacar, por otra parte, que senadores y senadoras tanto del oficialismo como de la oposición, con iniciativas similares, estamos trabajando en un proyecto unificado, más allá de los colores partidarios. Este es el camino: Trabajar y generar políticas de Estado que trasciendan más allá del gobierno de turno y mejoren nuestra calidad de vida.
Fuente: infobae.com