Las ventas minoristas pymes descendieron 1,4% interanual en octubre, aunque registraron un repunte mensual del 2,8%, según la CAME. En lo que va del año, el balance acumula un alza del 4,2%. La mayoría de los rubros mostró caídas y los comercios señalaron baja rentabilidad y cautela para invertir.
Las ventas minoristas pymes registraron en octubre una caída interanual del 1,4% a precios constantes, de acuerdo con el relevamiento mensual difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
En la comparación mensual desestacionalizada, el índice mostró un incremento del 2,8%, impulsado por promociones especiales y el Día de la Madre, aunque sin lograr revertir la tendencia general de consumo moderado.
En el acumulado del año, las ventas suman una suba interanual del 4,2%, reflejando un desempeño irregular con altibajos durante los últimos meses.
Expectativas y percepción del sector
Respecto de la situación económica de los comercios, el 56% de los empresarios afirmó que se mantuvo igual al año pasado, mientras que el 33% consideró que fue peor, cinco puntos menos que en septiembre.
En cuanto a las expectativas para 2026, el 47,9% de los encuestados prevé una mejora, el 43% estima que no habrá cambios y el 9% anticipa un deterioro.
Consultados sobre el momento para invertir, el 57,3% de los comerciantes consideró que no es una buena oportunidad, el 14,8% opinó lo contrario y el resto no expresó una postura definida.
En contraste, todos los rubros registraron subas mensuales respecto de septiembre, con Perfumería al frente con un alza del 9,7%, seguida por Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (+4,1%).
La CAME destacó que las promociones comerciales y las fechas especiales impulsaron transitoriamente la demanda, aunque la recuperación no fue suficiente para igualar los niveles de 2024.
Contexto y desafíos del sector
Los comerciantes señalaron como principales dificultades los mayores costos operativos, la baja rentabilidad y el limitado acceso al crédito. En este contexto, predomina la cautela empresarial, con una marcada baja disposición a invertir.
A pesar de la mejora mensual, los indicadores reflejan un consumo aún retraído por la pérdida del poder adquisitivo y la incertidumbre económica. La estabilidad en la percepción de los empresarios muestra un panorama de expectativa moderada de cara al próximo año.
(fuente: https://www.elonce.com/)