Para pasar el filtro de las PASO, cada precandidato debe superar el 1,5% de los votos válidos emitidos.
Los entrerrianos votarán por primera vez en 2023 en un escenario electoral cargado de incertidumbre y que pondrá a consideración las principales precandidaturas de cargos nacionales, provinciales y locales. En los 83 municipios de la provincia se vota por nueve categorías electorales: presidente de la Nación, cuatro diputados nacionales, 19 parlamentarios del Mercosur (distrito nacional), 1 parlamentario del Mercosur (distrito regional), gobernador, 17 senadores provinciales y 34 diputadores provinciales, intendentes (83), vocales de juntas de gobierno y comunas. Desde que la reforma electoral (Ley Castrillón) en Entre Ríos transformó en obligatorio el voto en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la de hoy será la séptima elección bajo este sistema. Si bien es posible ensayar diferentes análisis respecto del acto en sí, podría decirse como punto de partida que como sucedió en las PASO de 2015, el elector deberá optar entre una amplia variedad de cargos, en función que este mecanismo habilitó un amplio criterio de pegado de boletas que determinó una multiplicación de las alternativas electorales combinadas en los diferentes frentes.
Así las cosas, no es menor mencionar que en las PASO se eligen los candidatos que representarán a los partidos políticos en las generales del 22 de octubre. En Entre Ríos se vota por cargos nacionales, provinciales y municipales; y el voto es obligatorio. Si bien hoy el cuarto oscuro puede resultar confuso para algunos (en Paraná habrá 43 boletas en las distintas categorías, en Concordia serán 46, en Concepción del Uruguay serán 39 y en Gualeguaychú 35), la buena noticia es que octubre esa oferta electoral se reducirá a un solo dígito, tanto para los cargos provinciales como los municipales.
Lo que se pondrá en juego
En esta elección la mayor expectativa estará en puesta en dos frentes: la interna para definir al candidato a gobernador en Juntos por Entre Ríos, que disputarán Rogelio Frigerio y Pedro Galimberti. Tabién se evaluará el desempeño del único precandidato del peronismo, Adán Bahl, en función de poder comparar esos guarismos con los que acumulen las dos listas de JxC.
Más allá de cualquier especulación previa se espera una elección relativamente cerrada y la adhesión a cada una de las propuestas obedecerá a diferentes factores, como el armado territorial de los candidatos y la capacidad de sumar votos en cada uno de los departamentos. Tanto Bahl como Frigerio desplegaron sus estrategias y apostaron al arrastre que puedan tener sus referentes en los municipios. Sin dudas que bastiones como Paraná o Concordia, serán claves en el resultado de la elección, sobre todo si se tiene en cuenta que las PASO son una encuesta para medir el pulso de la contienda electoral.
El principal desafío de Frigerio será imponerse en la interna que mantendrá Galimberti, donde obviamente aparece como favorito. Así surge como parámetro la elección legislativa de 2021, donde con un triunfo aplastante, Frigerio se posicionó como el candidato más votado en Entre Ríos. En aquella oportunidad el espacio del exministro del Interior obtuvo 260.326 sufragios contra los 229.425 del Frente de Todos, ahora rebautizado Más para Entre Ríos. Superar ese caudal de votos será la misión de Frigerio, pero no sólo para imponerse a su competidor interno, sino además aspirar a ubicarse como el precandidato individualmente más votado.
La figura de Adán Bahl también cobra relevancia, porque al ser el candidato único del peronismo, aumenta sus chances de ser el más votado en forma individual. Su principal reto será recomponer la imagen dejada en la última elección legislativa, cuando el peronismo protagonizó su peor elección histórica. En aquel momento alcanzó un piso del 31,6%, si bien vale marcar la diferencia entre una elección legislativa y otra donde se ponen en juego cargos provinciales y nacionales.
Para el justicialismo que la suerte de la contienda vaya atada al contexto nacional puede jugarle en contra por el desfavorable escenario económico, signado principalmente por los efectos adversos que produce la escalada de la inflación.
Otro elemento a tener en cuenta será el peso electoral del movimiento que encabeza el libertario Javier Milei y su incidencia en la disputa de las dos fuerzas mayoritarias. Si bien es una incógnita, el volumen de votos que pueda cosechar Milei podría romper la polarización y bajar el piso de porcentaje necesario para ganar la elección provincial.
Así las cosas, serán seis los frentes o alianzas que definirán sus candidatos para gobernador, con la salvedad que la única interna se dará en Juntos por Entre Ríos.
(FUENTE: Diario Uno)