Somos conscientes que la sostenibilidad del sistema alimentario y agrícola global están en riesgo. Se espera que en las próximas tres décadas la población global crecerá de 7.800 millones a aproximadamente 10.000 millones de personas. Para poder alimentar a esas 10.000 millones de personas, la producción de alimentos deberá crecer entre un 60-70% para el 2050.
Es necesario que reconozcamos que el futuro de nuestro suministro de alimentos esta en riesgo y que la transición hacia un sistema alimentario sostenible es esencial.
La buena noticia es que hay una mejor comprensión de lo que se necesita para salvaguardar nuestro suministro de alimentos y fomentar un sistema alimentario sostenible y resistente. Así, será necesario que reduzcamos el impacto ambiental de las plantas y que permitamos a los agricultores evolucionar hacia prácticas agrícolas sostenibles y regenerativas, al tiempo que seguimos mejorando los rendimientos y los medios de vida de los agricultores.
Con respecto a nuestras operaciones, nos comprometimos a reducir las emisiones de carbono en un 50% para el 2030 y lograr un 100% de electricidad renovable. Recientemente anunciamos el abastecimiento de la planta de producción ubicada en la ciudad de Balcarce, con electricidad renovable, cubriendo actualmente el 25% de su demanda total. Este nuevo compromiso es parte del programa +ENERGÍA lanzado hace dos años y que incluye el compromiso de utilizar la energía de manera más eficiente, adoptando energías renovables para la producción y buscando combustibles alternativos para utilizar en nuestra cadena de suministro.
De este modo, se ayuda a que las plantaciones de los productores socios tengan un futuro asegurado mediante la promoción de prácticas agrícolas sostenibles y regenerativas que protejan los suelos y la biodiversidad. Esto incluye ofrecer contratos a largo plazo, proporcionar transferencia de conocimientos y tecnología, permitir el uso sostenible del agua, mitigar el cambio climático mediante la reducción de las emisiones de CO2 y promover buenas prácticas agrícolas.
Hemos visto como gobiernos, familias y empresas han demostrado una unión para hacer frente a la pandemia mundial del COVID-19. En esta década de acción, todos debemos mostrar la misma determinación en la protección de nuestra seguridad alimentaria y en la transición hacia un sistema alimentario verdaderamente sostenible. Los agricultores que cultivan nuestros alimentos están a la vanguardia de esta transformación y se necesitará un apoyo significativo de las empresas alimentarias, los minoristas, los agentes de servicios alimentarios y los gobiernos para hacer la transición a una agricultura sostenible. Todos nuestros futuros dependen de ello.
Fuente: Ámbito