Investigaciones recientes demuestran que los periodos de inactividad activan redes cerebrales vinculadas a la creatividad y la autorregulación emocional, desafiando la creencia de que la ocupación constante es beneficiosa para el bienestar psicológico
El aburrimiento es considerado por la ciencia como un mecanismo necesario para el funcionamiento saludable de la mente (Imagen Ilustrativa Infobae)
La exigencia permanente de productividad reduce la capacidad de recuperación del organismo, afectando la calidad de vida (Imagen Ilustrativa Infobae)
La tolerancia al aburrimiento mejora la relación con la tecnología, facilitando un uso más consciente y saludable (Imagen Ilustrativa Infobae)