Los planes de estudio y la bibliografía responden, naturalmente, a la concepción ideológica predominante en la conducción de la enseñanza que, normalmente, salvo gobiernos nacionales, es la concepción oligárquica.
Así, durante años, a ningún alumno se le explicó en “Economía” o en “Geografía económica”, la importancia del trazado en abanico de nuestros ferrocarriles, es decir, su naturaleza colonial, y –en cambio- se le convenció de que la Argentina solo tiene destino agropecuario, que su carbón es malísimo y que la zona cordillerana carece de riqueza minera.
Así también se les dan a leer, en “Literatura” o “Castellano”, los consejos del Viejo Vizcacha, donde Hernández muestra “lo que no debe ser”, al tiempo que no se explican las razones profundas del Martín Fierro, expropiado, como todos los gauchos, por el mitrismo “civilizador”.
Del mismo modo, se le niega una correcta interpretación de nuestras luchas históricas, que parecen simples enfrentamientos entre hombres buenos con espíritu democrático y hombres infernales, poseídos por la furia del desorden y del totalitarismo. Asimismo, en “Instrucción Cívica” se le enseña la ley de Ministerios o los motivos del juicio político al Presidente, en vez de internalizar en los estudiantes que lo prioritario es la soberanía nacional y el gobierno de las mayorías.”