El presidente volvió a la carga con el objetivo de equilibrar los gastos provinciales con la recaudación, lo que implica una reforma integral del régimen de distribución de recursos establecidos en la Coparticipación
El presidente Javier Milei planteó el interés del Gobierno nacional de transferir parcialmente a las provincias y la Ciudad de Buenos Aires la responsabilidad de una mayor recaudación de impuestos, en un cambio de las relaciones fiscales que implica necesariamente modificaciones o incluso la derogación del régimen de Coparticipación Federal de Impuestos.
La tarea no solo es difícil de llevar a cabo porque, al tratarse de una ley Convenio, requiere de la anuencia de todas las legislaturas provinciales, pero además desde 1994 la Coparticipación tiene rango constitucional.
Qué dijo Milei sobre la coparticipación
“Estamos trabajando en brindarle autonomía fiscal a las provincias en los impuestos que hoy recauda el Estado nacional en su nombre. De este modo, el Estado nacional establecerá un piso mínimo para cada impuesto, sustancialmente inferior al total actual, y luego las provincias podrán elevarlo a su criterio”, manifestó Milei en su discurso del sábado en la apertura del período ordinario de sesiones del Congreso.
La postura de Milei -si es aceptada por la unanimidad de los 24 distritos subnacionales- representaría un viraje respecto de lo que viene ocurriendo en los últimos 90 años, más precisamente a partir de la vigencia de la ley de Unificación de Impuestos Internos, que derivó en el inicio del régimen de Coparticipación.
La por entonces nueva modalidad implicaba un cambio en las relaciones fiscales entre la Nación y las provincias: hasta entonces, cada parte financiaba sus gastos con su propia recaudación (más allá de algunos envíos extraordinarios incluidos en las leyes de Presupuesto), pero desde 1935 se concentró en la Nación tanto la tarea de fijar los tributos como la de distribuir su recaudación entre las por entonces 14 provincias.
Las provincias conservan la potestad de fijar y recaudar algunos impuestos, como Ingresos Brutos, Sellos, Inmobiliario, entre otros gravámenes que completan el financiamiento de sus gastos en distinta proporción.
Desde enero de 1988, rige la ley 23.548 de Coparticipación que, con una serie de modificaciones, establece los criterios de distribución de los impuestos nacionales.
Según la Comisión Federal de Impuestos (CFI), en la actualidad los recursos coparticipables se distribuyen de la siguiente manera: 58,76% para las provincias y CABA, 40,24% para la Nación y el 1% restante a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Un propósito compartido
La intención de modificar las reglas de federalismo fiscal vigentes, dándole a las provincias mayores facultades de recaudación, fue compartido por varias administraciones en las últimas décadas, aunque en ningún caso se logró avanzar más allá de los enunciados.
La preocupación por alcanzar una correspondencia entre el gasto y la recaudación fue formulada en sucesivos seminarios y congresos, en los que a grandes rasgos se plantearon las ineficiencias derivadas del hecho que las provincias en su conjunto gastan tres de cada cuatro pesos en el consolidado nacional, pero recaudan menos de 2 de ese total.
Transferencias de servicios
Ese desbalance es producto principalmente de las transferencias de los servicios de Educación y Salud realizados durante la Dictadura de Jorge Videla y la Presidencia de Carlos Menem, sin que realizara el traspaso en la recaudación de impuestos que, precisamente, propició Milei en su discurso en el Congreso.
Desde mediados de la década de 19990, hubo varios intentos para equilibrar el gasto y la recaudación en las provincias, sin que se plasmaran en los hechos.
Como una ironía del destino, uno de los funcionarios que más impulso le dio a la correspondencia entre el gasto y la recaudación en las provincias, fue un joven secretario del ministro Roque Fernández, que hoy está del otro lado de mostrador como gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio.
El diputado oficialista José Luis Espert propuso la eliminación lisa y llana del régimen de Coparticipación cuando fue candidato a presidente en el 2019.
Realidades diferentes
La falta de correspondencia entre el gasto y la recaudación muestra diferencias sustanciales entre las 24 jurisdicciones sub nacionales, en gran medida por los distintos niveles de desarrollo relativo. En los últimos años, la gravitación de la actividad de hidrocarburos en las provincias patagónicas, tanto por su impacto en los ingresos por regalías como por Ingresos Brutos.
Los datos oficiales arrojados recientemente por la Dirección Nacional de Investigaciones y Análisis Fiscal del Ministerio de Economía datan de 2023 y muestran a la Ciudad de Buenos Aires como el distrito con mayor grado de autonomía financiera, ya que es responsable del 91% de los recursos para financiar sus gastos.
Las otras provincias en las que los recursos propios superan a los RON (Recursos de Origen Nacional) son Neuquén (83%), Chubut (67%), Buenos Aires (63%), Santa Cruz (62%), Córdoba (57%), Mendoza y Tierra del Fuego (ambas con 55%) y Misiones (51%).
En 15 provincias, los recursos propios son iguales o menores a los nacionales, en un listado que en orden decreciente incluye a La Pampa (50%), Santa Fe (49%), Entre Ríos (43%), Salta (38%), Río Negro (37%), Chaco (34%), San Juan y Tucumán (las dos con 33%), Corrientes (31%), Catamarca, La Rioja y San Luis (30% en cada caso), Jujuy (28%), Formosa (27%) y Santiago del Estero (24%).
Esos porcentajes serían aún menores si solo se consideraran los recursos impositivos y no los totales.
De prosperar la iniciativa de Milei, la modificación implicaría una reforma tributaria integral, en la medida que las provincias pasarán a hacerse cargo de impuestos que “hoy recauda en Estado nacional en su nombre”.
(fuente: https://www.baenegocios.com/)