«El viernes empieza la guerra contra la inflación en la Argentina», anticipó el presidente Alberto Fernández. Lanzaran un paquete contra la suba de precios.
En este sentido, se están analizando diversas medidas que contemplarían desde subir un par de puntos las retenciones a los productos manufacturados de soja con el objetivo de ampliar el monto del fideicomiso para el trigo, ampliar la cantidad de productos de Precios Cuidados, establecer precios máximos para algunos productos de primera necesidad, fijar el precio de la harina, entre otras.
No se descarta que se puedan aplicar todas estas medidas en simultáneo. Lo que sí descartan taxativamente en la Casa Rosada es que se piense en aplicar una suba de retenciones al trigo y el maíz.
Ayer, distintos miembros del Poder Ejecutivo mantuvieron reuniones con diferentes empresas vinculadas a los productos de consumo masivo como asimismo al sector agropecuario.
Tal como lo expuso el ministro de Economía, Martin Guzmán este lunes ante el Senado de la Nación “El objetivo es encontrar un equilibrio entre los incentivos a la producción y el impacto en la inflación interna. Dicho eso, le respondo: no se está contemplando un aumento de los derechos de exportación de los granos, del trigo, del maíz, del girasol, del poroto de soja y los demás granos”, respondió de esta manera el titular del Palacio de Hacienda ante la pregunta del senador de Entre Ríos, Alfredo De Angeli. Con esta premisa se trabaja en la Casa Rosada, explican en el entorno presidencial.
Para el gobierno la situación de Ucrania “tiene consecuencias económicas que se deberán atender”. Una de ellas es la suba de los precios de la energía y de los alimentos. En este sentido, hay ya informes tanto del FMI como del Banco Mundial que alertan respecto a un menor crecimiento y suba de la inflación.
Cabe señalar que muchas economías dependen para el suministro de alimentos dependen en gran medida de Rusia y Ucrania para los alimentos, ambos países suministran más del 75 % del trigo importado por un grupo de economías de Europa y Asia central, Medio Oriente y África.
Rusia también es una fuerza importante en el mercado de la energía y los metales: representa una cuarta parte del mercado de gas natural, el 18 % del mercado de carbón, el 14 % del mercado de platino y el 11 % del mercado de petróleo crudo.
Una fuerte caída en el suministro de estos productos básicos obstaculizaría la construcción, la industria petroquímica y el transporte.
Fuente: Ámbito