NOVIEMBRE DE 2014 // José F. Beorda
“Vení. Subí.”
“Vení. Subí.” Acompañame. Está conmigo.
Si la primera frase, es real, concreta, la segunda es parte de una deducción no antojadiza.
“Vení. Subí.”
Que lo humano divina
Porque
El Dios humanizado
Lo hace y Lo permite.
“Vení.” Acompañame.
Es tanto lo que falta
Y tanto lo que sobra
De la Infinita
Mansedumbre..!
“Vení.”
Está conmigo.
Necesito de ti y de tu rezo,
Como se necesita
De cada acción
En cada rezo…
Y de ti.
“Vení. Subí.”
El amor al prójimo
El respeto de la Paz
La fraternidad humanitaria
Como ley,
Precisa de lo tuyo…
“Vení.” Acompañame
Y renovemos hoy
Nuestro mensaje
De solidaridad
Amable
Y limpia…
“Vení. Subí.”
Y dejá
Que el saludo
De la plaza-humanidad
A tu alma
Llegue…
Porque
Hace tiempo ya…
Te decidiste.