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Estudio musicológico del TANGO LISO ENTRERRIANO el TANGUITO COSTERO y el TANGO A GUACHA

Por la Dra. Alicia AVELLANA, el Prof. Miguel GONZÁLEZ y el Prof. Raúl TOURNOUD   –

  • 2- COSTERO (DESAPARECIDO)     3- RASTRO DE LEÑA.    4-  TANGO LISO
  • “TANGO LISO COSTERO” (VIGENTE) B-   “TANGO LISO A GUACHA”     C- ARRABALERO

Las investigaciones desarrolladas desde la década de 1880 permiten documentar la asombrosa historia del TANGO LISO ENTRERRIANO y acompañar su evolución hasta el siglo 21, como ha sido reseñada en la nota aparecida en el Nº 142 de “El Pregón Criollo”, de marzo pasado. En esa cadena centenaria de investigaciones desde el siglo 19, se integran “datos de campo” de LINARES CARDOZO, las grabaciones de CARLOS VEGA, las declaraciones de EDMUNDO PEREZ, SANTOS TALA y ELIAS CURA, las entrevistas y audios documentales de MIGUEL GONZALEZ, los testimonios de HUGO SPIAZZI y de VICTOR VELAZQUEZ, las vivencias de JULIO DELGADO, JUAN MIGUEL ANGEL “JUANCHO” MENDOZA y de GERMAN OBISPO, entre otras tantas figuras. En todas esas investigaciones, grabaciones, declaraciones, entrevistas, audios, testimonios y vivencias aparece el “TANGO LISO” o “TANGO ANTIGUO” o simplemente “TANGUITO”. Quien lo explica perfectamente es EDMUNDO PEREZ, cuando afirma que “hasta 1974 NO EXISTIA EL LLAMADO TANGUITO MONTIELERO”. EDMUNDO PEREZ es la máxima autoridad para realizar esa afirmación, porque fue EDMUNDO PEREZ quien en 1974 tramitó en SADAIC el registro del montielero, a propuesta de SANTOS TALA, como lo relata claramente en el siguiente video.

https://drive.google.com/file/d/1UhAwIvdfh53N4xZMDB3NcvQLA7rXz-q9/view

De manera curiosa, en investigaciones realizadas en diversos países, surge que la pandemia vivida a partir de 2020 ha tenido el efecto de afectar algunas percepciones y generar relatos renovados que presentan desajustes respecto de la documentación existente prepandemia. Algo de esto podría estar ocurriendo acerca de la historia documentada del “TANGO LISO ENTRERRIANO”, ya que en obras publicadas a partir de la pandemia la observación y los rastreos se realizan en contexto de reducidas posibilidades de investigación “de campo”.       Por lo pronto, lo concreto es que SOBRE LA HISTORIA DEL TANGO LISO ENTRERRIANO se han generado dos miradas muy diferentes e incluso hasta contradictorias. Por un lado, está documentada la versión tradicional que abarca la evolución real del TANGO LISO desde el siglo 19, con el aporte de instrumentos, de ritmos y músicas de culturas variadas y que se fusionan generando diversas variedades de “TANGUITOS LISOS”, tales como “correntino”, “costero”, “a guacha”, “arrabalero”, “rastro de leña” o simplemente “TANGO LISO”, de manera genérica.     Y, por otro lado, recientemente surge un “relato reducido y cerrado” que niega la verdadera historia documentada de las variedades del “TANGO LISO” O “TANGO ANTIIGUO” y aplica la mirada deformada postpandemia encerrando todo en la denominación “montielero”, creada en 1974, y aplastando todo y negando las variedades históricas reales que fluían entonces. En el siguiente enlace se amplía la documentación respecto de los errores sobre el montielero.

https://drive.google.com/file/d/1joDH1xIY8i_rnqFJlp2RXecEYB-TXF8G/view

Científicamente, la evolución y difusión original del TANGO está totalmente documentada, partiendo del surgimiento del TANGO RITMO en la cultura afro con epicentro en Brasil, a fines del siglo 19, y posterior fuerte expansión internacional en refuerzo de características de las culturas afro ya subyacentes dada la presencia afro libre desde inicios del siglo 19 en la cuenca rioplatense. De allí en más, con la nueva visión de integración internacional se logra la TRAZABILIDAD TOTAL de la evolución del TANGO LISO en Entre Ríos y en el litoral, todo basado en documentación de acceso público y en investigaciones profundas y verificables. Mientras tanto, la mirada que reduce todo al “montielero” creado en 1974 presenta constantes incorrecciones y falsedades, que quedan a la vista fácilmente. Por ejemplo: para centrar la historia en el “montielero” se afirma que en 1942 Carlos Vega registró al guitarrista AGUSTIN “AGÜICHO” FRANCO interpretando un tema que anuncia como “tanguito MONTIELERO”, pero FRANCO dice que toca “un TANGO ANTIGUO”, como se accede en el este enlace, directamente con el magnífico archivo de audios del Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega”.

https://coleccion.inmcv.gob.ar/index.php/Browse/objects/key/a45c6a89b9fb0c0bddc68a9a9b7e303d/view/list/sort/Identifier/_advanced/0/s/1710

Este audio en el que claramente AGUSTIN “AGÜICHO” FRANCO anuncia que toca “un TANGO ANTIGUO” también está incluido en el libro sobre AGUSTIN FRANCO, “Un legado musical para Entre Ríos”, publicado en 2023 por el Museo de la Música de Bovril, en Entre Ríos, e indicado allí como la Pieza Nº 6, Registro Nº 3246, en la pág. 48. Y en la transcripción se expresa que “El intérprete dice: TOCARÉ UN TANGO ANTIGUO QUE HOY SE TITULA CHAMAMÉ”.

NO EXISTE DOCUMENTACION SOBRE EL “MONTIELERO” EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO 20

Lo sorprendente es que en base a toda esta documentación de acceso público se da el caso de una investigadora que afirma que Agustín Franco aquí dice tocar “TANGUITO MONTIELERO”. Evidentemente, en este caso la percepción se encuentra alterada. Y es entonces cuando vuelven a sobrevolar los posibles efectos de la pandemia sobre las autopercepciones, ya que en base a leer y a escuchar la expresión “TANGO ANTIGUO” la investigadora percibe que dice “montielero”. Así dice probar la existencia del “montielero”, en 1942, y afirma que a AGUSTIN FRANCO se lo enseñaron otros músicos antes, quienes a su vez lo habían aprendido en el siglo 19. Y suma que en el siglo 19 los charrúas peones de los campos tocaban el “montielero” con los acordeones que le prestaban los italianos que había en Entre Ríos, en 1820. Toda esta “autopercepción” sobre la historia del “montielero” se declara despreciando la realidad.

El informe del Instituto “Carlos Vega” dice que “Agustín Franco NO MENCIONA al montielero”

El acordeón fue inventado en 1829 y llegó a Argentina a fines del siglo 19. No pudo tocarse en 1820. Esas “autopercepciones” fallidas no brindan la buena base necesaria para definir “un legado musical para Entre Ríos”, como se declara. Esta falacia del montielero inicia una serie de groseras incorrecciones que es imposible abarcar aquí, pero que concluyen en la absurda y caprichosa negación del rico TANGO LISO ENTRERRIANO, en perjuicio de nuestra cultura local.

https://drive.google.com/file/d/1fg9LuRHYvx7q0g5PwXXjOWZ9JvBBt3-8/view

En el enlace anterior se documentan las incorrecciones en la historia falsa del montielero.

LA REAL HISTORIA Y EVOLUCION DEL “TANGO LISO” ESTA AMPLIAMENTE DOCUMENTADA

Mientras tanto, existen infinidad de fuentes documentales de calidad que certifican la existencia del “TANGO LISO”. Esas fuentes vivas alimentan la otra matriz de investigación, que es la investigación científicamente documentada acerca del TANGO LISO ENTRERRIANO, tarea desarrollada por el Colectivo Cultural “ENTRE RIOS SIN FRONTERAS”, que se ha potenciado recorriendo la provincia de Entre Ríos y documentando las variedades zonales de TANGO LISO. Se suman los testimonios de Edmundo Pérez, Agustín Franco, Miguel González, Víctor Velázquez, entre otros. Edmundo Pérez cuenta que los TROPEROS correntinos traían el tanguito correntino en la primera mitad del siglo 20 desde el sur de Corrientes a la zona costera de Entre Ríos, al norte de Paraná, y el “tanguito correntino” era identificado especialmente con Villa Urquiza. Se trataba del TANGO LISO en sus diversas variedades reales. El mismo Edmundo Pérez menciona que el tanguito liso es tanguito antiguo y tenía variedades en el noroeste entrerriano. El propio Edmundo Pérez destaca y reitera que se trataba de tanguito liso o tanguito antiguo y que las variedades de tanguito liso incluían al “tanguito costero” que estaba vigente en la zona de Hernandarias, Puerto víboras, La piragua, Pueblo Brugo y el departamento La Paz. También el tanguito liso era de la zona del monte en el norte de Entre Ríos, por eso algunos autores como Ricardo Zandomeni lo denominaban tanguito MONTELERO por darse en el ”monte”, y Federico Gutiérrez lo llama “montaraz”. Edmundo Pérez indica que en 1974 Santos Tala le sugiere inscribir en Sadaic a la obra titulada “Arbolito de Montiel” con el ritmo tanguito MONTIELERO, obra con letra de Santos Tala y música de Edmundo Pérez. Es curioso que Santos Tala declara luego desconocer el origen de esa denominación y según Edmundo Pérez había sido propuesta por el propio Santos Tala, ya que antes no existía. En SADAIC fue rechazada por no existir y Edmundo Pérez tomó aquella grabación del Instituto de Musicología “Carlos Vega” realizada por Agustín Franco, en 1942, que es grabación de un “tango antiguo” y en base a este tango antiguo gestiona ante SADAIC la aceptación de la denominación tanguito MONTIELERO, que finalmente es aprobada en 2007. Todos estos hechos son relatados por EDMUNDO PEREZ, quien no buscó perjudicar a la música entrerriana, pero el perjuicio generado por la imposición del “montielero” actualmente se profundiza, porque buena parte de la música folclórica entrerriana está siendo exterminada. En su defensa se está trabajando para resguardar al “tanguito COSTERO” de los departamentos Diamante y Victoria, y al “TANGO A GUACHA” del departamento Uruguay y alrededores, que son variedades sobrevivientes, populares, tradicionales del “TANGO LISO ENTRERRIANO”. También debe defenderse la variedad folclórica popular tradicional de “rastro de leña”, que fue desplazada pero que caracterizaba a Crucecitas séptima, en el departamento Nogoyá.

https://www.google.com/search?client=firefox-b-d&q=TANGO+LISO+LAS+MOSCAS#fpstate=ive&vld=cid:bc24771c,vid:KQEqMGrj324,st:0

https://www.youtube.com/watch?v=YWi4woWpThQ

En los enlaces anteriores se accede a los testimonios vivos de la vigencia del TANGO LISO, en general, y de la variedad TANGO A GUACHA en el siglo 21, en el departamento URUGUAY y alrededores.

La imposición del “montielero” es científicamente errónea, pero se sigue publicando, en clara contradicción con la documentación. Esta actitud de despreciar la documentación perjudica el verdadero conocimiento de la historia de la música entrerriana, que acaba empobrecida. Esta desaparición de variedades debe detenerse para permitir que aflore la música entrerriana en su amplitud… Para recuperar y conocer el panorama del TANGO LISO Y SUS VARIEDADES se brindó el 1º Seminario Musicológico y Lingüístico, en Comuna Las Cuevas, donde se trabajó en la revalorización del “tanguito costero” vigente, sobreviviente y documentado desde el siglo 19 y durante el siglo 20 por el músico e investigador Miguel González en la zona isleña y costera de los departamentos Diamante y Victoria. El “tanguito costero” es variedad del TANGO LISO y está registrado en SADAIC desde la década de 1970. También existen grabaciones que lo documentan tocado por acordeonistas populares de la región. Otra variedad es “TANGO A GUACHA”, variedad zonal propia de la costa este de Entre Ríos, entre los ríos Gualeguay y Uruguay, especialmente documentada en el departamento Uruguay y parte norte del departamento Gualeguaychú y zona sur del departamento Villaguay, desde fines del siglo 19. En esta misma zona son creados y se interpretan actualmente, en el siglo 21, TANGUITOS LISOS, contándose en estos casos con autores e intérpretes como Raúl Schémberger y Reynaldo MATHEY DORET, entre otros. De igual manera, el TANGO LISO está vigente en el departamento Gualeguay y la variedad llamada TANGUITO ARRABALERO RURAL se sostiene para el departamento Gualeguaychú. Por su parte, el tango liso también está ampliamente documentado en las reseñas históricas referidas a distintos lugares de Entre Ríos, como lo demuestra el aporte bibliográfico del músico Hernán Brambilla sobre la historia de Crespo, en el libro “Crónica de Crespo”, del autor Victor Dorsh, que documenta la historia local entre 1888 y 1988, y destaca la vigencia del TANGO LISO.

 

Así también en los registros de audios de los archivos del Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega” existen abundantes grabaciones de tanguitos o tangos de los calificados como “antiguos”, grabaciones que fueron realizadas en diversas localidades de Entre Ríos, lo cual documenta la existencia real de amplitud de formas y variedades del tango liso entrerriano.

https://coleccion.inmcv.gob.ar/index.php/Browse/objects/key/a45c6a89b9fb0c0bddc68a9a9b7e303d/view/list/sort/Identifier/_advanced/0/s/1710

https://coleccion.inmcv.gob.ar/index.php/Browse/objects/key/a45c6a89b9fb0c0bddc68a9a9b7e303d/view/list/sort/Identifier/_advanced/0/s/1680

En el enlace anterior, el intérprete Apolinario indica que también toca un TANGO ANTIGUO.

ES NECESARIO REVELAR LAS IDENTIDADES VIVAS DE “LA ENTRE RIOS MUNDIAL” 

La falta de referencia a esa amplitud en algunos de los actuales estudios sobre música entrerriana produce el efecto de empobrecer el panorama y de perjudicar o de limitar el conocimiento amplio y centenario de la diversidad cultural entrerriana, fortalecida por el aporte de las culturas inmigrantes y sumadas al sustrato de pueblos originarios de la región. En los testimonios originales de las declaraciones directas de Edmundo Pérez se indica al tanguito arrabalero entre las variedades antiguas del tango liso. Por lo tanto el tango antiguo nombrado por Agustín Franco y por otros intérpretes, en 1942, es reconocido como TANGO LISO por Edmundo Pérez ,en 1974, y tomando ese antecedente se gestiona el nombre MONTIELERO, aceptado finalmente en 2007. Por lo tanto se conoce exactamente el momento en que el MONTIELERO comienza a desplazar a las verdaderas, folclóricas, auténticas, populares y hasta entonces totalmente vigentes variedades del tango liso entrerriano, que era tocado en todas partes y las cuales todavía sobreviven. Las variedades zonales del TANGO LISO ENTRERRIANO, que existían desde finales del siglo 19, van quedando aplastadas a partir de 1974 debido a la imposición del nombre MONTIELERO que no existía hasta ese momento. Para dar una historia al inventado MONTIELERO se toma la verdadera historia antigua de las variedades del TANGO LISO ENTRERRIANO y se le adjudica al MONTIELERO. Esta atribución de una historia falsa para el MONTIELERO se hace sobre la base de afirmaciones históricas incorrectas. Así se genera una nueva historia que excluye a las variedades centenarias y federales del tango liso entrerriano, aplastadas por la nueva denominación “montielero” que las elimina, y usurpa su rica historia. Intentando evitar este empobrecimiento musical de Entre Ríos, en el 1º Seminario Musicológico y Lingüístico, en Las Cuevas, se expuso la documentación que certifica la existencia antigua en especial de las variedades de “tango costero” y de “tango a guacha”. Esta recuperación de variedades enriquece el panorama musical de Entre Ríos y aporta claridad acerca de la evolución de la música entrerriana, integrando a las colectividades inmigratorias y la convivencia de ritmos preexistentes, como la CHAMARRITA y la milonga, junto a los nuevos ritmos surgidos a fines del siglo 19 y en la primera mitad del siglo 20, con fuerte aporte del TANGO originado en Brasil y difundido en la región rioplatense. Ese efervescente universo musical entrerriano no se ha podido apreciar en plenitud hasta el momento porque sus ricos elementos no se habían podido observar y documentar suficientemente. Ahora SÍ, con mirada nueva se puede captar el panorama amplio de fusión de ritmos, creación regional e integración de músicas pertenecientes a diversos tiempos y con diversos orígenes, pero todas integradas en la riqueza musical entrerriana, sintetizada en el tango liso y que además es representativa de un fenómeno que abarca a toda la región del litoral, introduciendo países vecinos como Brasil y Uruguay. Así lo plantea y lo documenta también desde Brasil el investigador gaúcho Luíz Claudio KNIERIM en un artículo original en portugués producido especialmente para el libro internacional “Identidades vivas de la Entre Ríos mundial”, que presentamos para acceder a su traducción sintética al español.

EL “MAXIXE” O “TANGUITO BRASILEÑO” Y LA MÚSICA REGIONAL GAÚCHA O RIOGRANDENSE

Autor: LUIZ CLAUDIO KNIERIM                                           Traducción: Prof. Raúl Tournoud

Las fronteras de nuestros territorios culturales no son fijas e infranqueables, sino que siempre han ocurrido intercambios culturales y musicales en esta gran región geográfica constituída por Uruguay, la pampa, el litoral y el norte de Argentina, Paraguay, y los estados de Mato Grosso del Sur y Rio Grande del Sur, en Brasil. Por lo tanto, las zonas de influencia no son solamente geográficas o territoriales, sino también espacios de influencias  culturales inter-étnicas dentro de un determinado grupo social y entre grupos sociales distintos. Nuestra música regional, en primer lugar, es resultado de nuestro proceso histórico, es resultado de las fusiones culturales de los pueblos que ocuparon esta región: charrúas, guaraníes, europeos españoles y portugueses, mestizos y de los pueblos negros.

Uno de esos casos o ejemplos de mistura o de fusión cultural com base afro ocurre con el lundú, um ritmo o musicalidad de Angola y del Congo, difundido en toda América. En cada lugar de América el lundú encontró una musicalidad europea y se fusionó formando innumerables géneros musicales regionales. De la fusión del LUNDÚ y la POLKA, en Brasil, surge el TANGUITO BRASILEÑO, que se difunde en la gran región rioplatense.

 

 

 

Y desde Uruguay el reconocido músico YABOR también suma sus reflexiones, vinculando el aporte afro a la música oriental, uruguaya y rioplatense.

GRACIAS POR LOS APORTES DE INFO DESDE BRASIL, URUGUAY, ENTRE RIOS Y TODA ARGENTINA

 

El abordaje lingüístico en el 1º Seminario desarrollado en Las Cuevas

Por la Dra. Alicia Avellana

El 1ºl Seminario Musicológico y Lingüístico de Entre Ríos, desarrollado en la Comuna LAS CUEVAS, perteneciente al departamento Diamante, abordó un panorama general de la gran diversidad lingüística que caracteriza a la provincia de Entre Ríos. En este sentido, se destacó como un antecedente fundamental el trabajo de la lingüista argentina Berta Elena Vidal de Battini, quien en su tradicional estudio sobre las regiones lingüísticas de la Argentina advierte que Entre Ríos “ofrece, por sus características particulares, gran interés para un estudio especial” (1964: 76). Esto es así porque Entre Ríos conforma una zona de transición entre la región guaranítica, vinculada al norte con Corrientes y la zona de influencia del guaraní –lengua indígena que aún se observa en numerosos topónimos de la provincia de Entre Ríos– y la región del litoral, vinculada hacia el sur con la variante bonaerense. Entre los antecedentes lexicográficos de la provincia pueden mencionarse algunos estudios específicos sobre el léxico de la zona, muchos de los cuales tienen más de sesenta años de antigüedad, como «Voces entrerrianas» (de M. Esteva Sáenz 1963), «Toponimia aborigen de Entre Ríos» (de J. Buffa 1966) o «Toponimia de Entre Ríos, Vigencia aborigen» (de F. Sánchez 1980).

A este complejo panorama hay que sumar tres factores que han contribuido a esta excepcional diversidad lingüística: en primer lugar, la migración europea, que trajo consigo diversas lenguas como el francés, el ídish o el alemán, entre otras, algunas de las cuales se han conservado durante más de un siglo. La importancia que tuvo la inmigración en nuestro país durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX se hace particularmente evidente en la provincia de Entre Ríos. Dentro de este conjunto resulta particularmente importante en la provincia la inmigración de los alemanes del Volga, que dejaron Alemania hacia la mitad del siglo XVIII, permanecieron en Rusia por un siglo y emigraron a la Argentina a partir de 1876. A pesar del siglo que pasaron en Rusia, la presencia del idioma ruso en el dialecto alemán del Volga es escasa y se limita al léxico (Cipria 2007). De todos los grupos inmigrados a la Argentina, los alemanes de la región del Volga se distinguen por haber conservado la lengua de origen por al menos 150 años después de la primera partida de la tierra natal.

En segundo lugar, la falta de acceso a la provincia por vía terrestre hasta hace relativamente poco ha generado condiciones óptimas de conservación de las variedades regionales, incluyendo a los pobladores que residen en las islas. Esto posibilitó el mantenimiento de numerosas formas rurales arcaizantes que por el contacto y la migración interna han desaparecido mucho más rápidamente en otras regiones. Esto se hace particularmente evidente en poblaciones como la de Comuna Las Cuevas.

En tercer lugar, cabe señalar la presencia de pobladores prehispánicos, como los chanás y charrúas, lenguas de las que se sabe realmente muy poco en la actualidad, y de las que no existen auténticos elementos vigentes en el uso popular, como afirma el lingüista Pedro Viegas Barros, pese a los esfuerzos de revitalización que se están llevando a cabo.

Pese a esta extensa riqueza lingüística, la investigación sistemática y científica del español hablado en la provincia cuenta con escasos antecedentes, lo cual ubica en un lugar privilegiado el estudio de la situación lingüística actual en la provincia. En este marco, en el 1º Seminario Musicológico y Lingüístico en Comuna LAS CUEVAS se mencionaron algunas características del español rural que se mantienen en esa zona del departamento Diamante y han caído en desuso en otras regiones de la provincia. Tal es el caso de la pronunciación de formas como “juego” o “jue” (en lugar de “fuego” o “fue”), algunas formas verbales como Yo vide/Él o ella vido (en lugar de Yo vi/él o ella vio), el uso de “los” en lugar de “nos” en estructuras como “los fuimos” (por “nos fuimos”), el género femenino que aparece en la expresión “acordeón chamarritera”, o formaciones como “enllenar”, “dentrar” o “dir”, entre muchas otras peculiaridades que tienen vigencia aún hoy en la zona.

Tesoros tradicionales de documentación lingüística y musical registrados por Miguel González

La característica particular de este 1º Seminario Musicológico y Lingüístico en Comuna Las Cuevas es que gracias a grabaciones realizadas por el investigador MIGUEL GONZALEZ en las décadas de 1970, 1980 y 1990 también se contó con valiosa documentación exclusiva referida a las formas del habla regional histórico de los habitantes isleños y costeros. Esas grabaciones realizadas por el músico e investigador MIGUEL GONZALEZ son las primeras documentaciones sonoras realizadas en esa región por un investigador autóctono y contienen testimonios tanto lingüísticos como de carácter musical, que plasman la vigencia del TANGO COSTERO, que es la variedad del TANGO LISO propio de las Cuevas y de los departamentos Diamante y Victoria. Este apasionante trabajo de investigación musical y lingüística avanza firmemente en la Entre Ríos del siglo 21.

La Dra. Alicia AVELLANA expone el análisis lingüístico del 1º Seminario, en Comuna Las Cuevas

El investigador MIGUEL GONZALEZ y el músico isleño CIRIACO ALBERTO “BETO” GALARRAGA

Esta nota, colaboración del prof. Raúl Tournoud, forma parte de la publicación Pregón Criollo, numero 145 de Junio de 2024

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