El estancamiento en la actividad fue uno de los temas centrales que abordó la Unión Industrial Argentina en su reunión anual. Las firmas buscan compensar los márgenes perdidos este año.
Consumo: los datos de la caída
Según datos de la consultora especializada Scentia, el consumo masivo cayó 20,4% interanual en octubre. Todas las categorías de productos mostraron bajas abruptas. Lo peor se vio en el rubro en lo que la firma considera “impulsivos”, con 29,1%, seguido por “higiene y cosmética” (25,8%), “bebidas con alcohol” (22,3%), “bebidas sin alcohol” (17,1%), “desayunos y meriendas” (19,3%), “limpieza de ropa y hogar” (18,2%), “perecederos” (17,2%) y “alimentación” (17,1%).
Analistas destacan que «la base de comparación es alta», por los desequilibrios que había en la macroeconomía para esta altura del año pasado. Pero si se mira la serie completa, los niveles actuales son históricamente bajos. Lo que más preocupa a la industria es que cuando se mira las variaciones intermensuales, los volúmenes están prácticamente estancados desde abril.
De hecho, el último relevamiento del INDEC evidenció una caída superior al 12% interanual en septiembre y un retroceso intermensual cercano al 0,3% en comparación con agosto. Sin impacto del repunte del crédito, el consumo masivo parece estar en los últimos vagones de la recuperación.
La estrategia para enfrentar la crisis
Con este escenario, las empresas reconfiguran sus modelos de negocios y apuntan recuperar los márgenes perdidos: “Tenemos que crecer en los segmentos que generan más rentabilidad para poder tener un poco más de ganancia en el total de las categorías”, detalló una directiva de una firma líder.
Sobre este punto, precisó que en este año las empresas buscaron compensar la caída del volumen de sus primeras marcas con otros productos del portafolio que son menos rentables. Lo que popularmente se llaman segundas y terceras marcas. Aunque también con el lanzamiento de artículos nuevos que no existían en el mercado.
Para alcanzar un mix de marcas más beneficioso necesitan que se recupere el poder adquisitivo. Algo que ocurrió luego del desplome de finales de 2023 y comienzo de 2024, pero que se ralentizó y/o incluso estancó en los últimos meses. Los asalariados registrados están apenas por debajo de los niveles de noviembre del año pasado, los informales y los jubilados, más lejos y con poca perspectiva de recuperar el terreno perdido.
(fuete: https://www.ambito.com/)