La Comisión de Salud en la Cámara de Diputados analizó el proyecto de ley sobre uso de cannabis para la salud y ya fue presentado. Viene a resolver cuestiones de reglamentación de la ley actual.
La legisladora mantuvo una reunión informativa junto a Andrés Bacigalupo, integrante de la Asociación de Pensamiento Penal; y la presidenta de Mamá Cultiva Argentina, Valeria Salech.
Se trata de una iniciativa superadora que contempla tanto a las personas que usan y cultivan cannabis como el desarrollo de una industria nacional, garantizando que ambos objetivos se articulen sin tensiones. El mismo permitirá también, por ejemplo, exportar y generar divisas o aplicarse a cuestiones científicas. Esta ley será el paraguas jurídico para que cada provincia adecue su propio marco legal, como pretende Entre Ríos.
En la provincia
“El Estado debe tener un rol fundamental para acompañar a las y los usuarios medicinales en Entre Ríos, y ésta es una ley que viene a regular el uso del cannabis, garantizando el acceso a la salud como una cuestión de derechos humanos”, sostuvo Gaillard, quien participó también como invitada por la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de Entre Ríos.
Gaillard, impulsora del debate que dio lugar a la sanción de la ley nacional 27.350, dijo que el proyecto que la diputada provincial Silvia Moreno y el diputado Néstor Loggio presentaron para la provincia es “muy superador” y destacó la decisión política de Gustavo Bordet de avanzar en esta regulación. “Más que una adhesión, es una regulación provincial sobre el uso del cannabis que considera la demanda social y la legitimidad que tiene el uso de esta planta con fines terapéuticos”, indicó la legisladora nacional.
“El Estado debe estar para acompañar, para abrazar, y ésta es una ley que viene hoy a considerar las dificultades que tienen hoy los usuarios medicinales en Entre Ríos”, puntualizó y añadió que “ninguna provincia tiene un proyecto tan abarcativo, tan integral”, apuntó al destacar el trabajo legislativo transversal e integral que se está dando en Diputados provincial.
Puntos centrales del proyecto
Los puntos centrales del proyecto son:
1. Aborda la temática desde el paradigma del derecho humano de la salud y la garantía de accesibilidad.
2. Promueve el desarrollo científico tecnológico nacional y la Industria del cannabis para la salud en el país, con un abordaje federal, perspectiva de género y favorecedor de las economías populares.
3. Regula el autocultivo, cultivo solidario, clubes de cultivo y el cultivo con fines de producción y/o comercialización de cannabis para la salud, ofreciendo garantías de calidad de la sustancia.
4. Promueve la investigación y el desarrollo científico y tecnológico del cannabis para la salud, considerándolo una política de Estado, a través de programas de estímulo que coordina con el Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación de la Nación, el CONICET, y las Universidades Nacionales, tal como el programa INCUBADORA CANNABIS, que prevé el proyecto.
5. Crea un Instituto Nacional de Regulación y Control del Cannabis (IRCA) que funciona como autoridad de aplicación de la ley, que cuenta con diversos niveles de integración que articulan órganos estatales, científico académicos y de la sociedad civil que convergen en la temática.
6. Crea un sistema único de licencias para autorizar el cultivo, producción, comercialización, importación y exportación de cannabis para la salud, y productos que lo contienen, las mismas son gratuitas para autocultivo y cultivo solidario.
7. Apoya y subsidia a las asociaciones civiles, cooperativas u otras formas de asociativismo y economía social que lleven adelante cultivos solidarios, para el sostenimiento de su actividad.
8. Crea un Banco de Semillas en coordinación con el Instituto Nacional de Semillas (INASE), garantizando un precio justo y razonable para su acceso.
9. Articula con el Ministerio de Educación de la Nación la inclusión del estudio de la planta de cannabis y sus propiedades terapéuticas en programas universitarios de todas las carreras de salud y otras; implementa programas de capacitación y campañas de difusión sobre la ley y los usos medicinales del cannabis para agentes estatales y la población general.
10. Impulsa la producción nacional de productos y derivados de cannabis con fines medicinales a través de la red de laboratorios y la participación de sociedades del Estado.
11. Establece principios, acciones y presunciones que garantizan el acceso al cannabis para la salud sin discriminación, reconociendo el derecho de los usuarios al consentimiento informado.
12. Despenaliza todas las acciones vinculadas al cultivo, producción y comercialización de cannabis para la salud y brinda garantías para los procedimientos penales, bajo el principio pro usuario de cannabis medicinal.
La regulación del acceso, el cultivo y la producción de cannabis para la salud fue el pedido sostenido de la sociedad civil, especialmente de las familias, para quienes el cannabis ha demostrado tener resultados beneficiosos en el abordaje de los padecimientos de algunos de sus seres queridos. La ley vigente no contempló los pilares fundamentales de sus demandas y necesidades, y mantuvo el peso del temor a la criminalización a las ya recargadas espaldas, generalmente de las mujeres, de las tareas de cuidado, sin dar un abordaje real a quienes más lo necesitan. Es hora de dar una respuesta política, ética y humana para acompañar estas realidades largamente invisibilizadas y postergadas, alivianar estas cargas, colectivizar los cuidados y sembrar un futuro más dignamente vivible para las miles y miles de personas que encontraron o, tal vez encuentren, en el uso de cannabis una posibilidad de mejorar su calidad de vida y condición de salud.