Este miércoles 25 de marzo, el Centro Municipal de Desarrollo de la Niñez (CMDN) “Tuiti” celebró su 30° aniversario con una jornada que puso en valor las cinco columnas que sostienen su identidad pedagógica: las infancias como centro, el juego como lenguaje, el aprendizaje por descubrimiento como camino, la literatura como puerta a mundos posibles y los derechos como piso inquebrantable.
Las actividades comenzaron por la mañana, donde la comunidad del Jardín Tuiti se reunió al pie del Cristo Redentor, frente al Cementerio Municipal, para rendir homenaje a personal y ex alumnos fallecidos, en un acto de profunda significación institucional.
Seguidamente, por la tarde y en las instalaciones de la institución en San Martín 1.277, se llevó a cabo el acto central, donde estuvieron presentes autoridades municipales encabezadas por la ViceIntendenta Rossana Sosa Zitto, comunidad educativa y las familias de los niños y niñas que asisten al Jardín. Por otro lado, se inauguró un nuevo espacio de psicomotricidad y los presentes pudieron disfrutar de una muestra fotográfica que recorrió tres décadas de historia, junto con números artísticos.
Sobre el Jardín Municipal “Tuiti”
El Centro Municipal de Desarrollo de la Niñez Tuiti nació en el seno de la Asociación de Obreros y Empleados Municipales (AOEM), haciendo realidad el sueño de contar con un espacio de contención y educación para los hijos de los empleados, con prioridad para las madres que debían dejar a sus niños para ir a trabajar. Los primeros esbozos surgieron desde allí, con la visión de brindar un lugar donde los niños pudieran ser cuidados, forjar buenos hábitos y construir aprendizajes.
Funcionó inicialmente en la sede de la Asociación hasta que, debido a problemas edilicios, se trasladó al edificio cedido por la Municipalidad en calle San Martín, en barrio La Quilmes. Desde entonces, el municipio se hizo cargo de la institución, que pasó a depender de la Secretaría de Desarrollo Social y Educación, ampliando su convocatoria no solo a hijos de empleados municipales, sino también a niños de la comunidad en general.
Infancias, juego y aprendizaje
Tres décadas después, el Tuiti se consolidó como un espacio donde las infancias son protagonistas. “El juego se reafirmó como el lenguaje primordial: los niños exploraron, preguntaron, se movieron y se encontraron con otros desde la experiencia lúdica. El aprendizaje por descubrimiento acompañó cada propuesta, promoviendo la curiosidad, el pensamiento crítico y la creatividad como motores del desarrollo”, indicaron desde la institución.
Asimismo, agregaron: “El derecho, el cuidado, el juego, la literatura y la filosofía surcan las alas de 1, 2 y 3 años, recuperando la esencia de un espacio que no solo contiene, sino que impulsa el desarrollo integral de las infancias”.
Un espacio renovado para la primera infancia
En 2023, el Tuiti dio un paso fundamental con la inauguración de su nuevo edificio, en el marco del Programa Municipal de Primera Infancia. Las obras fueron gestionadas ante el Ministerio de Obras Públicas de la Nación a través del Programa de Infraestructura de Centros de Desarrollo Infantil. Este espacio, pensado e inspirado para las infancias, transformó la institución en un lugar donde los derechos, el juego, la literatura y el aprendizaje por descubrimiento convergen en cada rincón.
La inauguración del espacio de psicomotricidad, realizada durante el acto del 25 de marzo, se constituyó como una nueva muestra de ese compromiso con una educación que acompaña los tiempos, los cuerpos y las necesidades de los más pequeños.
Finalmente, desde el Jardín agradecieron por estos 30 años y destacaron su compromiso con las infancias: “Celebramos estos 30 años del Centro Municipal de Desarrollo de la Niñez Tuiti con todos aquellos que lo pensaron en un primer momento, pero también con quienes sostuvieron el trabajo y quienes actualmente llevan adelante esta tarea maravillosa que es cuidar la primera infancia”.