La central obrera reiteró conceptos sobre el costo social del ajuste, si bien reconoció logros de la gestión libertaria. La criptoestafa también ocupa la atención del Fondo como también el perfil beligerante de la Casa Rosada
La directora del FMI Kristalina Georgieva se reunió con dirigentes de la CGT ocasión en la que los sindicalistas expusieron sobre la situación económica. El encuentro, que incluyó una charla privada entre las partes, también abarcó la criptoestafa e inquietudes del Fondo sobre el devenir de nuestro país a corto y mediano plazo.
Esa charla, cuya génesis tuvo lugar desde el Banco Mundial, sucedió antes de que la titular del FMI reciba al presidente Javier Milei en Washington, y por Azopardo participaron el secretario de Relaciones Internacionales Gerardo Martínez (Uocra) y Cristian Jerónimo (Sindicato del Vidrio) titular de la cartera de Salud Laboral de la central obrera.
Sin perjuicio del perfil dialoguista que desarrolla la CGT con la Casa Rosada, verificado en sus últimos posicionamientos públicos en su mayoría referidos a cuestiones sociales pero no ejes específicos de economía, trabajo e incluso las obras sociales, los sindicalistas refrendaron el concepto del fortísimo ajuste que la gestión libertaria activó desde diciembre de 2023.
La reseña sindical también consignó los avances del Gobierno para el control de la inflación y el mercado cambiario, dejando un apéndice sobre el costo de esas medidas en la sociedad.
“El objetivo de equlibrar las cuentas públicas llegando a un superávit primario de 1,8% del PBI en 2024 recayó en: la licuación de pensiones ya deterioradas; el recorte de obra pública; la disminución de subsidios que impactan en la clase media, y la reducción de salarios públicos, que representaron el 78% del ajuste total”, expresó Martínez en su testimonio ante Georgieva.
La economista búlgara, al frente del organismo multilateral de crédito también departió en privado con los cegetistas, ocasión en la que profundizó consultas sobre el parecer sindical acerca del gobierno.
Según publicó el portal Infogremiales Georgieva planteó allí algunas dudas sobre el esquema que desarrollará el FMI y la Casa Rosada en cuanto al crecimiento de la economía. No se habló del tipo de cambio pero la referencia a la criptoestafa, que se detonó al cierre de la semana pasada, fue uno de los ejes de la conversación, incluso en cuanto a las eventuales derivaciones.
Bajo la tónica de que «todo Fondo Monetario es político» un giro adaptable también a la CGT, desde la central obrera dejaron entrever que los problemas de Milei, su entorno y la beligerante relación que no cede y persiste con sectores productivos preocupa al organismo internacional.
El repaso a la gestión libertaria que comenzó en 2023 también atravesó las herramientas que integran la ley Bases, que antes de convertirse en norma adoleció de falta de consensos a criterio del Fondo. Siempre en la ponderación que tiene la CGT para los organismos globales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las federaciones sindicales y otros estamenos los cegetistas departieron con algunos pares del núcleo dialoguista y dominante en Azopardo, esbozando que el acuerdo del Gobierno con el FMI no asoma como “inminente” y para ese foro de crédito la cuestión sobre despidos, suspensiones y conflictos laborales que se agravaron en los últimos meses es un problema para los ejes que analizan sobre el presente y futuro inmediato argentino.
(fuente: https://www.baenegocios.com/)