La encuesta revela que el 81% de los hogares donde viven niños, niñas y adolescentes está en contacto con el sistema educativo y recibe tareas escolares. En casi 7 de cada 10 familias son las madres las que apoyan a sus hijos para realizar los deberes.
Entre los y las adolescentes, el WhatsApp es el medio más utilizado para contactarse con sus docentes, seguido por las plataformas educativas (mayoritariamente entre quienes tienen computadoras para tareas escolares). Entre los y las adolescentes, 8 de cada 10 afirmaron poder hacer las tareas para la escuela “sin ayuda de otros” y en su mayoría, a través de trabajos escritos: solo el 14% reportó la utilización de videoconferencias.
Dos tercios de los hogares encuestados informaron que tienen tarea para hacer todos los días. En términos regionales, Cuyo presenta un porcentaje significativamente mayor de hogares cuyos niños y niñas tienen tareas escolares todos los días (82%), mientras que en el NEA y NOA se observan los valores más bajos (57% y 61% respectivamente).
En casi 7 de cada 10 familias, son las madres las que apoyan a sus hijos e hijas para realizar los deberes escolares. En la población de menores ingresos, esta función recae aún más en ellas, en el 76% de los casos.
Finalmente, un dato adicional a considerar es que sólo un 18% de los adolescentes menciona realizar actividad física, al ser consultados por las actividades que realiza durante la cuarentena, y 76% afirma pasar más tiempo frente a las pantallas.
Consultados sobre la situación emocional, 36% de los adolescentes manifestó estar preocupado o angustiado, y un 13% indiferente, datos que alertan sobre la necesidad de dar seguimiento y asegurar acciones de contención para garantizar bienestar en esta población.
“En contextos de emergencia como el que vivimos, con la educación presencial suspendida temporalmente, el acceso a Internet, a dispositivos digitales y el desarrollo de estrategias educativas alternativas es fundamental para sostener los aprendizajes de los niños, niñas y adolescentes en Argentina”, afirmó Luisa Brumana, Representante UNICEF Argentina. “El Covid-19 revela la necesidad de garantizar también los recursos necesarios para sostener el contacto entre las familias y las escuelas, especialmente en los contextos más vulnerables, para asegurar el sostenimiento y devolución de las actividades escolares, y también dar seguimiento a la situación emocional de los chicos”, agregó.
Tal como señala Brumana, uno de los desafíos que se advierte en el “capitulo educación” de la encuesta, es dejar ver las grandes desigualdades a las que se enfrentan los adolescentes que tienen acceso limitado a las TIC. Por ejemplo, entre las familias beneficiarias de la Asignación Universal por Hijo (AUH) la brecha se profundiza aún más: el 28% no tiene Internet y el 53% estudia sin computadora.
Fuente: Ámbito

