La inauguración del Puente Rosario Victoria produjo un impacto positivo en la zona permitiendo una nueva conexión para el crecimiento de toda la región dada su posición estratégica pero también constituye un vehículo de integración.
En 1995 se comenzaron con las gestiones ante el gobierno nacional para la realización de esta obra, con la presentación de los estudios de prefactibilidad para el emprendimiento.
El 19 de setiembre de 1991 se firma un Acuerdo con la provincia de Santa Fe y la Nación, para el estudio de factibilidad de la obra. Se eleva a la legislatura el convenio suscripto para su ratificación y el proyecto de expropiación de la traza de enlace.
A fines de 1995 –autorizado por la Nación- se comienza el proceso licitatorio. Se realizan lo pliego de licitación, y la provincia participa en los estudios básicos y del proceso en sí mismo. En 1998 el gobierno de la provincia firmó el contrato de adjudicación por el que el grupo encabezado por Impregilo construirá, mantendrá y explotará por 25 años el enlace vial Rosario-Victoria.
Además del contrato firmado en Economía, ya existen las previsiones presupuestarias por las que la Nación aportará en el ‘98 unos sesenta millones de pesos (en el ‘99 serán 207), mientras que las provincias contribuirán por única vez con diez millones de pesos.
El 14 de mayo, el presidente de la Nación, Carlos Menem, firmó el decreto de adjudicación del proyecto, construcción, mantenimiento y explotación del puente Victoria-Rosario, al consorcio Puentes del Litoral SA, encabezado por Impregilio. La obra, que consta de un puente principal de cuatro kilómetros de longitud incluidos sus viaductos, otros ocho kilómetros a través de puentes menores en zona de islas y 47 kilómetros de terraplén refulado, demandará una inversión superior a los 250 millones de pesos.
El 20 de junio se realizó el acto de inicio de las obras del enlace vial ante la presencia de autoridades nacionales y provinciales, y en setiembre Puentes del Litoral tomó posesión de los terrenos. Las tareas ejecutadas desde entonces en Victoria, abarcan el terraplén para el asiento del obrador, el camino de acceso al mismo, la instalación de redes de agua potable e industrial y la energía eléctrica, entre otras.
La apertura al tránsito del puente Rosario-Victoria se efectivizó el 22 de mayo de 2003. Concretándose así el proyecto de mayor trascendencia para el área: la conexión interprovincial entre Santa Fe y Entre Ríos en el contexto de una región clave para la renovada vigencia de la actividad exportadora.
“La concreción de esta conexión es, además, parte del proyecto más ambicioso de lograr un corredor bioceánico que convierta a Rosario en su paso obligado y epicentro del comercio exterior argentino. De los análisis de distancias a los principales puentes internacionales que comunican a la Argentina con Brasil y Uruguay surge que el de Rosario-Victoria permitirá lograr menores costos de fletes de los que actualmente se requieren desde Buenos Aires para el transporte de cargas en el comercio con dichos países.”
“El puente, con una longitud total de 59,4 km, compuesta por 12,1 km de viaductos y 47,3 km de terraplenes, se realizó mediante un contrato de concesión para la construcción, mantenimiento y explotación por el sistema de peaje y subsidio del Estado Nacional a la empresa Puentes del Litoral SA, por un lapso de 25 años a partir de 1998, y con fecha de vencimiento en septiembre de 2023.”
Con cuatro carriles, nace en territorio santafecino en la avenida de Circunvalación A-008. En la zona de islas, 12 puentes se desarrollan con una extensión total de 8.134 m. En la cabecera Este, en Victoria, la conexión ingresa en terraplén, cruza sobre la calle San Martín con un puente e intercepta la ruta 11 a 760 m al norte del bulevar Sarmiento de esa ciudad.
“Los frentes de trabajo fueron dos. Para el pilotaje, un equipo trabajó desde Rosario y otro desde Victoria. Desde Rosario, los traslados al lugar de construcción se realizaron por medios flotantes: el hormigón se dosificó en una planta en tierra y se transportó mediante camiones embarcados. Desde Victoria fue más complicado, dada la imposibilidad del transporte terrestre, las grandes distancias de navegación por cursos de agua existentes y el calado insuficiente en tiempos de bajante. Se optó, entonces, por dragar un canal de servicio temporario para permitir la construcción de la infraestructura de los puentes y todo el transporte por medios fluviales. A diferencia del frente Rosario, aquí el hormigón se preparaba al pie de cada puente -principales y de islas- en una planta flotante que se alimentaba mediante el canal, como única posibilidad de suministrarlo con continuidad y con las condiciones adecuadas. Para los tableros del lado Victoria se recurrió al transporte terrestre por los terraplenes, ya avanzados en su construcción”.
“Debe señalarse que el área de la obra transforma el corredor vial en una opción turística, dada la escasa alteración de la naturaleza en este sector del delta superior del Paraná. Por otra parte, conecta con rapidez una de las mayores ciudades del país con la tranquilidad del entorno de casas coloniales con rejas artesanales y calles sinuosas de Victoria”.
Bibliografía:
-“Economía rubrico contrato con Impregilo por Rosario –Victoria”. El Diario. Paraná, 30 de enero de 1998.
-“El puente Victoria-Rosario”. El Diario. Paraná, 31 de diciembre de 1998.
-García Falcó, Marta. “Unión: el puente Rosario-Victoria, listo”. La Nación. Arquitectura [en línea] Buenos Aires, mayo 2003. [Fecha de consulta: 30 de abril de 2015] Disponible en: http://www.lanacion.com.ar/497602-union-el-puente-rosario-victoria-listo
-Mensaje del Gobernador de la Provincia de Entre Ríos Jorge P. Busti. Paraná, 1997.
(fuente: https://genoma.cfi.org.ar/)
Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 23/5/2020