El general Juan Facundo Quiroga, de regreso de una misión política cumplida en las provincias norteñas, es asesinado el 16 de febrero en Barranca Yaco, provincia de Córdoba, por una partida que comanda Santos Pérez.
El suceso conmueve el sentimiento público no obstante lo cual recién el 5 de agosto de 1835, el gobierno de Entre Ríos se notifica oficialmente del crimen para condenarlo.
En efecto: la Comisión Permanente de la Sala de Representantes atendiendo una invitación de los gobiernos de Santa Fe y Buenos Aires, y de acuerdo a los pactos existentes, autoriza al gobernador para que tomara las medidas que su celo sugiriera con motivo de dicho asesinato.
En sus consideraciones dice la resolución que «se patentizará a toda la República que esta Provincia ni su gobierno jamás podrán tolerar crímenes o atentados de igual naturaleza al perpetrado en el centro de la Provincia de Córdoba con un individuo de la categoría y encargue a que fue destinado el señor brigadier general Juan Facundo Quiroga».
Como consecuencia de esta resolución, el gobernador Pascual Echagüe acuerda con el gobierno de Santa Fe desconocer a los hermanos Reinafé, a quienes se atribuye la responsabilidad del crimen, todo carácter público, considerando al gobierno de Córdoba, ejercido por uno de ellos, separado de la alianza argentina. Además disponen cerrar con esa provincia toda clase de comunicación epistolar o comercial obligándose, las partes, a recurrir a la fuerza si fuera necesario.
Los Reinafé se habían apoderado del gobierno con la influencia del gobernador santafesino, general Estanislao López quien, luego, entra en desinteligencias políticas con Quiroga que, rectificando su actuación anterior, se muestra partidario de la organización nacional del país, disintiendo con Rosas.
Fuente: Es una producción del Archivo General de Entre Ríos – Secretaría de Cultura.