Los últimos números de la pobreza y la indigencia del primer semestre del año (36,5% y 8,8%, respectivamente) volvieron a poner en el centro del debate la discusión sobre el otorgamiento de una ayuda extraordinaria para los sectores más vulnerables, tema que ya estaba contemplado en el decreto de necesidad y urgencia que estableció el dólar soja.
Aún resta conocer qué tipo de ayuda será, pero fuentes oficiales aseguran que, “será un instrumento nuevo”, descartando de esta manera que se vaya a implementar un nuevo ingreso familiar de emergencia (IFE) o mediante un bono para los beneficiarios de asignación universal por hijo (AUH).
El decreto establece que será “una prestación monetaria extraordinaria no contributiva y de alcance nacional que asegure una adecuada alimentación para las personas en situación de extrema vulnerabilidad”.
El Gobierno está analizando los criterios que se tendrán en cuenta para que la ayuda monetaria realmente llegue a las “personas que sufren extrema vulnerabilidad”.
Seguramente, una vez determinado el instrumento y los beneficiarios, será el ANSES el que se ocupe de los temas operativos.
No está definido todavía si se tratará de uno o dos pagos, pero las autoridades señalan que trabajan “para que la ayuda llegue lo más rápido posible” en estos meses.
En tanto, el secretario de Agricultura, Juan José Bahillo viene analizando con las diversas entidades el programa para estimular la producción y el desarrollo de pequeños y medianos productores y de economías regionales.
Fuente: Ámbito