Baja energía, cansancio, desgano, mareos temporales, dolores en las articulaciones o disminución del gusto y el olfato son algunas de las secuelas que manifestaron las personas que se contagiaron de coronavirus en distintas provincias y lograron recuperarse.
En Mendoza, el procurador general Alejandro Gullé quien sufrió una neumonía bilateral contó que se hizo «los estudios esperando qué secuela puede haber dejado» y recordó que inició «los primeros síntomas con una tos seca».
Estuvo internado en terapia intensiva durante cuatro días, dijo que ahora se sentía «bien pero estuve con un cansancio importante. La verdad es que estar en terapia no deja una buena sensación, es un virus bravo y uno se confía demasiado».
El ministro de Economía de Chubut, Oscar Antonena, quien ya recibió el alta, dijo que: «Yo no tuve mayores consecuencias durante el proceso pero reconozco que me quedaron secuelas en el gusto que no lo tengo a pleno».
En Santiago del Estero, Norma Acuña, explicó: «En casa todos quedamos con secuelas leves, por ejemplo nos cansamos o tenemos desgano, pero yo tengo una tos constante y me agito cuando hago alguna actividad muy seguida, por ejemplo si barro toda la casa y la vereda, me agito y tardo un buen rato en recuperarme».
En tanto, el bonaerense Pedro Techeira, que tiene 38 años y vive en Wilde, relató a Télam que estuvo «14 días en cama con mucho dolor, fiebre y casi vegetando».
«Cuando vino el médico a mi casa, me dijo que lo mío era una angina. Cuando se fueron los síntomas de la angina (dolor de garganta muy fuerte), empecé con mucho dolor de cabeza, tanto que cuando me movía levemente para tomar agua creía que me iba a agarrar algo en el corazón», añadió.
Fuente: Ámbito