1,8%. Por su parte, la carne aumentó un 71% interanual, es decir, más del doble que la acumulada en todo el año pasado. Ese golpe durísimo al bolsillo de los argentinos repercute en que la carne dejó de ser un alimento cotidiano de las familias en el país.
Según la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), en los últimos dos años el consumo per cápita de carne bovina en Argentina cayó de manera significativa y se ubicó en niveles históricamente bajos comparado con años previos (alrededor de 42-48 kg/año). Pese a que en 2025 hubo una leve recuperación respecto a 2024, el consumo siguió por debajo de los valores de 2023.
El gobierno de Javier Milei decidió sacar las retenciones a la carne y de ese modo beneficiar a otros países que compran carne argentina. En cambio, para los argentinos la situación es al revés: la carne está cada vez más cara y ya dejó de ser el alimento típico del plato argentino.
(fuente: https://primereando.com.ar/)