Un relevamiento privado detectó 235.000 empleos formales perdidos y un aumento del 44,2% de la informalidad. Hay miles de comercios cerrados y menos pasajeros en el transporte desde 2023
La Corporación Empresaria de Buenos Aires registró una pérdida neta de 235.000 empleos formales privados entre noviembre de 2023 y abril de 2026, en simultáneo con un cierre acelerado de comercios, industrias y empresas en todo el país.
El informe sostiene que este fenómeno no ocurre de manera aislada: se combina con la caída sostenida de las ventas minoristas y con una fuerte baja en el uso del transporte público en el AMBA, en un circuito que se retroalimenta.
Según la entidad, la merma de ingresos de los hogares y las subas tarifarias reducen el consumo, eso golpea la facturación de los comercios, provoca cierres, destruye empleo y vuelve a achicar el ingreso disponible, en un ciclo que se repite.
El trabajo cruzó datos oficiales, de cámaras empresarias y de consultoras privadas desde el inicio de la gestión de Javier Milei hasta mediados de 2026. Entre las fuentes consultadas figuran el INDEC, CAME, CAC y UIA, además de las consultoras I+D, IPA y Audemus.
El cierre de locales y unidades productivas se aceleró desde fines de 2023 y, según el relevamiento, todavía no se detuvo. Miles de comercios e industrias bajaron la persiana en ese período, de acuerdo con el cruce de fuentes oficiales y privadas que utilizó la Corporación.
En materia laboral, el estudio detectó además un deterioro en la calidad del empleo que se mantiene: solo 76 de cada 100 trabajadores formales conservan ese estatus un año después de haberlo conseguido, la peor marca de la última década.
La desocupación abierta trepó a 7,8% en el primer trimestre de 2026 -unas 1,72 millones de personas-, 2,1 puntos por encima del nivel de fines de 2023. La informalidad laboral escaló a 44,2% en el mismo período, con un aumento paralelo de la subocupación.
Las ventas minoristas acumulan caídas en la mayoría de los meses desde abril de 2024, con la excepción de un repunte transitorio durante 2025. El informe atribuye a esa retracción una relación de doble vía con el cierre de comercios: la menor facturación empuja los cierres, y esos cierres, a su vez, destruyen empleo e ingresos que alimentan una nueva caída del consumo.
El transporte público del AMBA también reflejó el impacto de la pérdida de poder adquisitivo: su uso cayó entre 8% y 31% según el modo de transporte y el período analizado. La Corporación vincula esa baja con los incrementos tarifarios, que crecieron muy por encima de la inflación en el mismo lapso.
(fuente: https://www.baenegocios.com/)