El presidente Alberto Fernández encabezó este miércoles la firma de un convenio de adhesión entre el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat y los sindicatos de la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) para la asignación de 1.200 viviendas del plan Procrear.
El ministro recordó los barrios para los trabajadores de diferentes rubros construidos durante la gestión de Juan Domingo Perón a mitad del siglo XX y consideró que «la vivienda es un derecho social y cada trabajador tiene que tener su casa propia».
En ese sentido, Ferraresi manifestó que «en la reconstrucción de la Argentina, venimos a poner el derecho a la vivienda como una política de Estado», y remarcó: «Trabajamos en beneficio de la igualdad y el ascenso social para que cada trabajador tenga su propia vivienda».
Al destacar la firma del convenio con los sindicatos, sostuvo que «en función de la organización del trabajo, nadie mejor que los sindicatos para saber cuál es la necesidad de vivienda de sus trabajadores».
Fernández y Ferraresi encabezaron la ceremonia en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada, donde asistieron gremialistas de la CGT y la CTA como Héctor Daer, Carlos Acuña, Armando Cavalieri, Julio Piumato, Jorge Sola, Pablo Biró, Rodolfo Daer, Andrés Rodríguez, José Luis Lingeri, Hugo Yasky, Roberto Baradel, Daniel Catalano, Roberto Pianelli, entre otros. «Es un paso que damos importante. Darle una casa a una familia es darle tranquilidad, aunque no se la estamos dando sino que la están pagando y se ocupan de cumplir sus compromisos», dijo Alberto.
El Presidente aprovechó también para entregar las llaves de sus casas a familias adjudicatarias del programa Procrear. «El esfuerzo que el Estado haga por darle un techo a una familia siempre es grato. Si hay un momento que me gratifica y reconforta es este», aseveró.
Las soluciones habitacionales del convenio que se firmará hoy se construirán en distintos predios de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el marco del Programa «Procrear II Cogestión Local con Sindicatos».
Según Fernández, el plan de Ferraresi es construir 260.000 viviendas en tres años, con un costo de u$s10.000 millones. «Es la cuarta parte que otros tomaron irresponsablemente con el FMI en un año», dijo el mandatario. «Con la mitad de lo que debería pagarle al Fondo, nosotros pudiéramos construir las 260.000 viviendas. Digo esto para entender la gravedad de las decisiones que tomaron otros», agregó.
«Era dinero destinado a salir de la Argentina y a postergar el futuro de los argentinos y no quiero que eso ocurra. Cuando otros me apuran a renegociar con el Fondo, digo que mi urgencia es con los que no tienen casa, techo, trabajo, con los que cayeron en el pozo de la pobreza, no con los acreedores», dijo.
«Quiero acordar con los acreedores, pero no en términos de que nos posterguen a los argentinos», arremetió Fernández, e insistió que cuando se le prestó «semejante cantidad de plata a devolver en tres años a un país que estaba en default tiene responsabilidad por todos lados y cada uno de debe asumir la que le corresponde».
Fuente: Ámbito

