El freno de mano es un elemento clave en la seguridad de los vehículos, pero su uso incorrecto puede generar problemas mecánicos y costosos arreglos. ¿Cuándo conviene evitarlo y qué dicen los expertos sobre su mantenimiento?
El freno de mano es un mecanismo diseñado para mantener el vehículo inmóvil cuando está estacionado. Sin embargo, existen situaciones en las que su uso puede ser contraproducente y generar daños en el sistema de frenos, especialmente en climas extremos o pendientes prolongadas.
Uno de los principales riesgos ocurre en temperaturas bajo cero, donde los cables del freno pueden congelarse y quedar bloqueados. En estos casos, al intentar mover el auto, el sistema puede dañarse y requerir asistencia técnica para destrabarlo.
Otro problema frecuente es dejar el freno de mano activado por períodos prolongados en pendientes muy pronunciadas. En estas condiciones, los frenos pueden perder eficiencia con el tiempo y comprometer la seguridad del vehículo.
Los autos más modernos cuentan con frenos de estacionamiento electrónicos, que regulan la presión aplicada de forma automática. Sin embargo, en modelos más antiguos, es recomendable realizar controles periódicos para evitar fallas inesperadas.
El costo de reparación de un sistema de freno de mano averiado puede ser significativo, por lo que seguir las recomendaciones de mantenimiento y evitar su uso en condiciones adversas puede ahorrar dinero a los conductores y prolongar la vida útil del vehículo.
(fuente: https://www.baenegocios.com/)