Es un estrés crónico, que se manifiesta con mayor agotamiento y cinismo. Entre las problemáticas relevadas se destacan las relacionadas con la familia y trabajo, pertenencia, interés y desconexión.
El Síndrome de Burnout es un tipo de estrés crónico, que afecta a los trabajadores y se caracteriza por dos síntomas: altos niveles de agotamiento y de cinismo.
Síntomas del Síndrome de Burnout
Los síndromes son altos niveles de agotamiento y de cinismo. Al evaluar el primero, el 48% indicó que “siempre o casi siempre” le resulta difícil relajarse luego de una jornada laboral. Al 36% cada vez le cuesta más comenzar a trabajar y el 38% se encuentra tan cansado que no puede dedicarse a otras cosas después de finalizar su jornada.
Además del agotamiento, el estrés crónico genera “cinismo” frente a las tareas laborales. El cinismo es un estado psicológico caracterizado por una falta de interés e identificación con su actividad. De esta manera, el 26% se siente menos involucrado, el 27% duda que contribuya en algo interesante y el 21% siente que ha perdido interés.
“La variación porcentual interanual promedio para el agotamiento es de 5%, incrementándose en quienes experimentan agotamiento por estrés crónico durante la mayor parte de los días de la semana. Con el cinismo ocurre una situación similar”, enfatizaron desde Siglo 21.
En relación con la ansiedad y la depresión, se observó un leve aumento en comparación a años anteriores. “Al analizar las variables sociodemográficas, las mujeres reportan mayor estrés crónico”, expresó el informe. En relación con la edad, lideran los niveles de Burnout quiénes tienen entre 41 y 50 años, luego los comprendidos entre 31 y 40 años.
El trabajo, home office y la salud mental
El Observatorio señaló que los cambios en la actividad laboral generaron nuevas dinámicas, como el teletrabajo o trabajo a distancia. La novedad: se percibieron menores niveles de agotamiento y cinismo en quienes pueden seguir trabajando desde su casa con un horario flexible.
“La modalidad (home office) es la que menos impacto tiene en los niveles de Burnout”, subrayaron. En cuanto a puestos o jerarquías, los más afectados son los mandos medios o gerenciales. “Esto se relaciona con investigaciones previas, donde se detectan mayores niveles de estrés en dichos roles debido a la alta responsabilidad y baja autonomía que suelen poseer”, sostuvieron.
En el ámbito económico, los mayores niveles de este síndrome corresponden al sector con menor nivel de ingresos y menor nivel educativo. Concretamente, el 40% de los trabajadores con primario incompleto obtuvieron puntajes altos para el cinismo y el 20% para agotamiento. En cambio, estas cifras fueron sólo del 2% y 5% para individuos con postgrados.
¿Cómo se genera el Síndrome de Burnout?
El principal factor psicosocial que genera estrés crónico es el conflicto familia-trabajo, es decir, la fricción que se genera entre el trabajo y la vida familiar. “En algunas personas el confinamiento aumentó la ansiedad, pero en otras disminuyó. En este caso, probablemente colaboró la sensación de estar en un entorno tranquilo y controlado. Pero, una vez reiniciada la totalidad de las actividades, esto puede resultar problemático”, afirmó Leonardo Medrano, secretario de Investigación y Transferencia Científica de la institución.
¿Cómo aliviar el estrés crónico laboral?
Si bien el mayor el estrés es causado por la dificultad para cumplir con las demandas familiares como consecuencia de las demandas laborales, se destacan dos factores protectores del Burnout:
La desconexión: la capacidad para poder distanciarse psicológicamente una vez finalizada la actividad laboral.
La dedicación: nivel de orgullo e identificación con el trabajo
Según los especialistas de Siglo 21, esto significa que aquellos individuos que se sienten más orgullosos y entusiasmados con la actividad laboral que están realizando, y que poseen mayores posibilidades de desconectarse una vez concluida su jornada, son quienes presentan menores niveles de Burnout. Por el contrario, esto aumenta en aquellos que no cuentan con estos factores protectores.
Fuente: Ámbito
Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 17/5/2020
