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Poliomielitis: el dolor y la angustia años atrás

 

Por Alfredo Guillermo Bevacqua      .-

 (Esta nota se ha escrito en etapas; escribiendo aquello  que recordábamos, para que no nos traicionara la memoria en el momento que nos decidiéramos a publicarla, una vez que este fantasma que atormenta a la humanidad se convirtiera en recuerdo; pero Infobae primero, La Nación, el 1° de Abril y Página 12, el 7 del corriente, publicaran notas sobre la epidemia de poliomielitis de 1956, pero  nada dicen  que pocos días antes de manifestarse rotundamente esa enfermedad  en nuestro país, seres despreciables concretaran una de las expresiones de odio mas tristes y repudiables de la historia argentina).

Cuando abandonamos la ciudad, 100 metros antes de la estatua que recuerda al General Urquiza, observamos de una calle que se abre hacia el sur lleva el nombre de Dr. Albert B. Sabin. El libro “Calles con Historia”, de nuestro compañero Jorge Héctor Bonvín, nos recuerda porque la calle 17 del Oeste Sur desde 1993, tomó ese nombre, de acuerdo a lo dispuesto por el Honorable Concejo Deliberante mediante  Ordenanza 3659.

Alberto Bruce Sabin (1906-1993), fue un polaco de origen judío que en 1921, huyendo del antisemitismo se radicó en Estados Unidos.  Alli, en “el gran país del norte”, observó los estragos que hacía entre los niños una enfermedad denominada poliomielitis. Comenzó a investigar, al igual que muchos otros investigadores.  Otro médico, Jonas Salk, en 1953, descubrió una vacuna que requería tres dosis intramusculares,  asegurando una efectividad del 99 %.

A partir de 1950 una epidemia de “polio” asolaba a Europa. En 1955, el Dr. Sabin descubrió una vacuna por vía oral; como tenía –tiene- un gusto muy amargo, recomendó se lo suministrara con un terror de azúcar. A fines del año pasado, la Organización Mundial de la Salud dio cuenta que la enfermedad viral había sido prácticamente erradicada en todos los países del mundo, menos en dos: Afganistán y Pakistán.

Hoy, la vacuna Sabin, forma parte del Programa Nacional de Vacunación Obligatoria en nuestro país. Y claro que es muy justificado que una calle de esta ciudad que  está ubicada a  8.400 km. de Cincinnati, la ciudad donde Sabín investigó exitosamente, lleve el nombre de quien además declinó todo beneficio económico por semejante descubrimiento.

“Nunca viví algo así…”

Todo lo anterior surge a partir de una conversación, en el que alguien con menos años que quien escribe, expresó que “nunca había pensado vivir algo así”, por esta pandemia que asola al mundo, y cuya única vacuna parece ser hasta el momento aislarse y el distanciamiento.

Le contamos entonces, para su asombro, que nosotros conocimos otro momento de tanta zozobra, de generalizada preocupación, de una angustia que afloraba en los rostros, fue en el verano  de 1956.

El 1° de marzo de 1956, el Diario Democracia anunciaba que “Decrece el brote poliomiélitico. El triunfo de autoridades y público para higienizar la ciudad”.

El recuerdo es nítido. Porque fue en nuestra niñez ¡tan luego en vacaciones!. Los primeros casos se habían registrado en nuestro país a fines de diciembre de 1955. Se decía entonces que el gobierno de facto que había derrocado a sangre y fuego al gobierno constitucional del General Perón, ocultaba información y negaba la dimensión de la epidemia.  Pero ya en enero del 56, era imposible ocultarla.

Surge el recuerdo que abona el título del desaparecido diario: una de las medidas de protección, era la higiene de las calles, de las viviendas; los cordones de las veredas se pintaban con cal, de blanco, al igual que los troncos de los árboles, en la limpieza de las calles debían colaborar los vecinos. Las restricciones para nosotros los gurises eran tremendamente severas: debíamos evitar los grupos, no correr, no agitarnos, evitar toda aquella actividad que nos hiciera transpirar, en definitiva ¡NO JUGAR! ¡¿Cómo se le explica a un niño que no puede jugar, si además no había televisión, ni jueguitos electrónicos, a la matinée de los cuatro cines que en ese entonces había en Uruguay tampoco  se podía ir?!

Y además, observar el rostro preocupado de nuestros padres, que esperaban el informativo de “Radio del Estado” (Radio Nacional), o Radio Splendid  que trasmitía los informativos en cadena con LT 11, para saber si se habían registrado nuevos casos, cuantos eran fatales, en fin, el blanco éramos los niños, pero como niños no alcanzábamos a dimensionar la tragedia.

La enfermedad de Heiden Medin

La poliomielitis es una enfermedad muy contagiosa causada por el poliovirus. El virus se transmite de persona a persona, invade el sistema nervioso y puede causar parálisis en cuestión de horas. Afecta sobre todo a menores de cinco años y no tiene cura. El virus puede estar presente en la materia fecal, en el agua o en alimentos. Luego de alojarse en el intestino, ataca al sistema nervioso.

Una de cada 200 infecciones produce una parálisis irreversible (generalmente de las piernas) y un 5% a 10% de estos casos resulta fatal por parálisis de los músculos respiratorios.

En 1840 había sido descripta en Alemania por el alemán Jakob Heiden y cincuenta años después por el médico  Medin en Suecia. Luego de varias epidemias en distintos puntos del globo, había empezado a propagarse, en forma preocupante, a principios del 1900.

En la Argentina se había registrado un antecedente en 1943, con alrededor de 1.600 casos, siendo nuestra provincia de Entre Ríos una de las mas afectadas, aproximadamente 250 niños y adolescentes fueron afectados.

En 1950 y 1953 se registraron también numerosos casos. Ante ello  la Fundación Eva Perón adquirió 12 pulmotores;  un gran cilindro, en el que se ingresa a una persona que ha perdido la capacidad de dominar sus músculos para respirar, no es otra cosa que un pulmón de acero que permite respirar. Se trata de una forma de ventilación mecánica.

La epidemia tuvo su epicentro en la ciudad de Buenos Aires y en el conurbano, alcanzando sus mayores registros en los últimos días de diciembre hasta marzo, en que comenzó a declinar (aunque en algunos lugares como Mendoza, los primeros casos se registraron precisamente en marzo).

Las cifras oficiales  brindadas por el gobierno de facto, informaron que las personas afectadas –bebes, niños y adolescentes de hasta 19 años- fueron 6.496, con una letalidad del 10,5 %, aunque otras fuentes afirman que la mortalidad alcanzó al 33,7 %  de los infectados.

En 1956 hubo necesidad de comprar 31 pulmotores; los adquiridos por la Fundación Eva Perón  no estaban, y se lo contamos porqué.

El odio

Dijimos antes que la Fundación Eva Perón había adquirido pulmotores al principio de la década del ´50 ante la epidemia que hacía estragos en Europa y que  tenía manifestaciones también en nuestro país.

Pero el gobierno instalado a sangre y fuego en setiembre de 1955, ordenó el 23 de setiembre de 1955 “intervenir, desmantelar y disolver la obra de la Fundación Eva Perón” (1). Tropas armadas ingresaron en la Escuela de Enfermería de la Fundación, donde se habían formado 858 enfermeras y 430 especialistas; desmantelaron toda la estructura sanitaria, entre ella, el Hospital de Niños mas grande de Latinoamérica (2), quemando en los patios y en la calle, aparatología y toda la ropa de cama y colchones. Fueron desalojados y puestos en la calle los niños alojados en el Hogar Escuela “Eva Perón”,  también los niños alojados en Termas de Reyes, Jujuy, (que luego fue convertido en Casino) y las colonias infantiles de Chadpamalal. Increíblemente, todo estuvo a cargo de la Directora de Asistencia Social, Marta Ezcurra (3), fundadora de la Juventud de la Acción Católica, y que convocó para esta tarea depradadora a los jóvenes de la Acción Católica.

En el fragor de las llamas se inutilizaron los costosos pulmotores, todos.  Cuatro meses después Aramburu, Rojas y varios “repúblicos”, tuvieron que comprar 31 pulmotores… Una demostración de revanchismo, típico del  odio de clases. Eso  fue el que no reflejaron en sus notas Infobae (rescató la historia de una uruguayense que cursando 5to. grado contrajo poliomielitis,  quedó totalmente inmovilizada y desde entonces vive en un Hogar para quienes padecen discapacidades de ese tipo y todas las noches duerme en un pulmotor), La Nación (no se puede pedir “peras al olmo”) y, extrañamente, Página 12.

A veces algunos quieren repetir la historia. A principios de este año fueron encontrados miles de dispositivos de Cibersalud  -sistema de conexión interhospitalaria- que fue implementado por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2014; hoy hubieran servido ante este coronavirus que se previene con aislamiento y distancias, sin exponer a médicos, enfermeros y personal de los hospitales en riesgo permanente de contagio. Esta vez, al menos, el actual Presidente, reincorporó a los científicos del Malbrán, que descubrieron tres cepas del genoma, algunos de ellos habían sido gaseados, apaleados y cesanteados,  al reclamar por sus salarios…

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  • wikipedia.org/wiki/Fundación_Eva_Perón
  • A partir del desalojo, Albergue Warnes, demolido en 1991, mediante media tonelada de dinamita
  • Marta Ezcurra informó: “La atención a los menores era suntuosa, incluso excesiva, y nada ajustada a los normas de sobriedad republicana que convenía para la formación austera de los niños. Aves y pescados se incluían en los variados menúes diarios. Y en cuanto al vestuario, era renovado cada seis meses”. Felipe Pigna, Caras y Caretas, Abril 2019

Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 14/4/2020