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El 28 de octubre de 2016 se lleva a cabo el rescate del Campamento de Calá

El 28 de octubre de 2016 se reinaugura simbólicamente el recuperado Campamento de Calá. De esta manera culminan los esfuerzo un grupo de vecinos de la zona de estación Rocamora, en el departamento Uruguay, impulsados por Gastón Buet y la Asociación de Amigos del Campamento Calá que trabajan con la idea de rescatar este rico patrimonio histórico que permanece casi en el olvido y abandonado.

El 28 de octubre de 2016 se lleva a cabo el acto la reinauguración simbólica del recuperado Campamento de Calá, un sitio histórico que fuera base militar de los ejércitos de Francisco Ramírez y Justo José de Urquiza.  Participan el ministro de Turismo de la provincia, Adrián Fuertes; el presidente de la Junta de Gobierno de Rocamora, Rubén Bonnín; los intendentes de Basavilbaso y Rosario del Tala, Gustavo Hein y Hugo Pitura, respectivamente, y el coordinador de Desarrollo Local de Cafesg, Eduardo Gutiérrez, entre otras autoridades.

Desde hace unos años un grupo de vecinos, nucleados en la Asociación de Amigos del Campamento del Calá, con el impulso de Gastón Buet, así como la Junta de Gobierno de Rocamora, se proponen rescatar y poner en valor histórico y turístico las ruinas de esta legendaria base militar, y acondicionar el predio para recibir visitantes.

En el acto el miembro fundador de la Asociación de Amigos del Campamento del Calá y principal impulsor de esta recuperación histórica, Gastón Buet, explica que “la idea consistió en descubrir y proteger los restos del polvorín del campamento militar, y hacer en los alrededores una pequeña reconstrucción de los ranchos de adobe y paja con corrales de palo a pique de la época”, pormenorizó.

Desde la perspectiva del visitante, “dentro del predio se puede hacer un recorrido auto-guiado con pequeñas representaciones de cómo vivían los soldados de Urquiza e incluso los Charrúas en el lugar”.

En cuanto a lo natural, sostiene que “hemos abierto senderos con indicadores de la flora autóctona atravesando picadas con pequeños puentes colgantes para disfrutar del arroyo Calá y su entorno”.

Luego el responsable de las tareas de recuperación del sitio explica que “lo que nosotros queremos es rescatar la historia local, y hacer una pequeña reconstrucción de lo que era un campamento militar a mediados del Siglo XIX. La historia local se ha dejado muchas veces de lado por la historia nacional, y nosotros anhelamos que básicamente nuestros niños y jóvenes conozcan la historia local, que es su historia”.

El proyecto

En una entrevista Buet explica que «La idea surgió de hace varios años. Yo amo la historia argentina del siglo XIX en nuestro país y particularmente me siento cerca a la figura del general Urquiza por lazos fraternos ya que mi familia le debe a él la posibilidad de haber venido a poblar el suelo entrerriano desde Saboya. En línea con esto y con las raíces familiares, ya que tengo cinco generaciones enterradas en el cementerio próximo al polvorín surgió la idea de rescatar este lugar histórico del olvido en el que se encontraba.

«Empezamos a darle forma a la idea allá por el 2014 – agrega -. Los promotores fuimos mi padre y yo.

“Hicimos una primera reunión allá por abril de 2014 y asistieron vecinos de Rocamora y Basavilbaso y comenzamos a trabajar en noviembre de ese año

“Convocamos por radio y redes sociales a los que quisieran participar y asistieron una veintena con palas, baldes, carretillas. Tuvimos una linda jornada donde trabajamos todos con gusto limpiando las ruinas del polvorín.

“El lugar se encontraba en un lamentable estado de abandono, el pozo del polvorín estaba semienterrado, con arboles dentro y malezas diversas, los alambrados en mal estado y todo era un abandono generalizado

“En el lugar solo tenemos ubicados los restos de lo que fuera el polvorín, de los cuales quedan las dos paredes laterales, y algo de la cara este. Lo demás fue destruido en la explosión o por los trabajos realizados años anteriores, aproximadamente en la década del ´70. El que fuera el camposanto del campamento se encuentra perdido debajo del cementerio de Rocamora.

“El predio es de aproximadamente unas 14 hectáreas teniendo como uno de sus límites el arroyo Calá, y pertenece al gobierno de la provincia de Entre Ríos.

“La junta de gobierno nos prestó toda su colaboración desde el principio ayudando en lo que estuviera a su alcance.

“En estos días (noviembre de 2016) se está por realizar un trabajo con la UADER, con la carrera de Biología donde se hará un relevamiento técnico de la flora y fauna del lugar y trabajarán con los alumnos de la escuela primaria local.

Por otra parte dice Buet, “nos propusimos cubrir el polvorín para alejarlo de la acción destructiva del sol y el agua. Para ello lo techamos y realizamos canales de drenaje para el agua de lluvia, además construimos una representación de lo que fuera un camposanto tratando de rescatar del olvido los nombres de los soldados que anónimamente dieron su vida por la patria buscándolos en los libros parroquiales de Rosario del Tala. Además hicimos dos senderos y proyectamos alguno más dentro del predio demarcados y con cartelería donde el visitante pueda apreciar las características de la flora y fauna del centro entrerriano.

“Hemos hecho una pequeña exploración tentativa con gente especializada pero, salvo algunas piezas metálicas, no hemos hallado mucho.

“La recopilación histórica del lugar sobre la suerte que corrió con los años ha llegado en forma oral por antiguos habitantes ya fallecidos que recordaban lo dicho por antiguos ocupantes del lugar desde 1911.”

La historia

El Cuartel General de Calá se ubicaba a la vera del arroyo del mismo nombre (afluente este del Río Gualeguay), y el mismo fue establecido por Francisco Ramírez para reunir su primer ejercito por orden de la comandancia de Concepción del Uruguay (Artigas), que le ordena que «forme un cuerpo

de voluntarios para hacer frente a la fuerzas mandadas desde Buenos Aires por el Directorio para tomar Gualeguay y Gualeguaychú».

Años mas tarde, en ese mismo lugar, Urquiza concentró aquellas caballerías entrerrianas que salieron a realizar diferentes campañas, incluso la que culminó en la batalla de Caseros.

En este campamento (en donde actualmente se levanta un monolito), Urquiza estableció el polvorín. Allí había un pequeño poblado, en el que existían herrería, carpintería, escuela, iglesia, carnicería, almacén; todo esto desaparece luego de la muerte de Urquiza (11/04/1870).

A raíz de ese acontecimiento, (la muerte de Urquiza), se hace volar el polvorín, y desaparecer las armas arrojándolas al arroyo Calá. De ahí que aun se encuentren balas y armas (cañones, fusiles, sables).

Donde existió dicho campamento, luego se levantó la actual Villa Rocamora, a mitad de camino -por la actual ruta 39- entre las ciudades de Basavilbaso y Rosario del Tala.

Fuentes:

– Cafesg acompañó en Rocamora la inauguración del recuperado Campamento del Calá, en http://www.entrerios.gov.ar/ 30 de Octubre de 2016 (acceso: 6/11/2016)

– https://www.facebook.com/groups/campamentocala/
– Gatón Buet, testimonio vía facebook, 7/11/2016.

Artículo publicado por la revista La Ciudad el 28/10/19

 

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