El periodista y exdiputado nacional Miguel Bonasso disertó el último viernes en el Centro de Capacitación Turística -Cecat- de Concepción del Uruguay.
La charla, sobre “Periodismo, poder y sociedad”, con entrada libre y gratuita, fue organizada por el mismo Cecat y la revista paranaense Análisis del periodista Daniel Enz.
En la oportunidad estuvieron presentes el intendente de la ciudad, José Eduardo Lauritto, su vice y actual intendente electo, Martín Oliva, y el vice intendente electo, Ricardo Vales, entre otros funcionarios y una nutrida cantidad de público.
Presentación y trayectoria
La presentación del disertante fue realizada por el periodista Hugo Barreto quien se desempeñó como coordinador del evento y –al comienzo del acto- el intendente Lauritto le obsequio el libro Historia de Concepción del Uruguay, de Oscar Urquiza Almandoz.
Luego Barreto paso a detallar los antecedentes del invitado.
Así describió la actividad de Bonasso como periodista, escritor y político argentino. En más de cincuenta años pasó por las revistas Análisis, Extra y Semana Gráfica y el diario La Opinión. Posteriormente fundó y dirigió Noticias, clausurado durante el gobierno de Isabel Perón, tras un atentado contra la redacción.
Perseguido por la Triple A y comandos de la dictadura, en 1977 salió del país y estuvo exiliado por varios años, tanto en México como en Inglaterra.
Formó parte de la dirección de la organización Montoneros hasta que sus diferencias con la conducción hicieron que la abandonara.
En el exilio mexicano trabajó para la revista Crítica Política, la Agencia Latinoamericana de Servicios Especiales de Información (ALASEI), el semanario Proceso y Semana, de Bogotá. Cofundador del diario Página 12, en 1990 publicó su primera novela de ficción La memoria en donde ardía, traducida a varios idiomas.
En Londres hizo documentales para el canal británico Channel Four de los que “Evita, la tumba sin paz” recibió el Gran Premio Coral de La Habana, entre otras distinciones.
El 1984, la publicación de Recuerdo de la muerte lo convirtió en una de las figuras de la no ficción en lengua española. Le siguieron las premiadas y exitosas investigaciones El presidente que no fue (1997), Don Alfredo (1999); Diario de un clandestino (2000) y El palacio y la calle (2002).
En 2003 fue elegido diputado nacional y reelecto en 2007. Como presidente de la Comisión de Recursos Naturales impulsó las decisivas leyes de Bosques y de Glaciares. El veto de Cristina Kirchner a esta última provocó la ruptura con el matrimonio K, del que había sido aliado.
En agosto de 2010, Bonasso regresó a la literatura con el thriller histórico La Venganza de los Patriotas. Un año más tarde publicó El Mal. El Proyecto K y la Barrick Gold. Amos y servidores en el saqueo de la Argentina, donde denuncia el vínculo ilegal entre políticos del gobierno y la megaminería.
La alocución
Entre las anécdotas interesante que relató podemos mencionar como surgió y desarrolló el libro Don Alfredo junto a Daniel Enz –a quien agradeció especialmente su colaboración en el mismo-, su relación de amistad con Fidel Castro, su cercanía con Paco Urondo o Rodolfo Walsh, entre otras.
Cuando habló de periodismo y de la actividad propia de la profesión, puso énfasis en la verdad como centro de toda acción informativa, cuestionando las operaciones periodísticas, la mentira como herramienta de la política y la necesidad de que la sociedad se mantenga informada por sobre todas las cosas.
En función de ello expresó sus dudas en lo que hace a la contribución que las redes sociales hacen y al dominio que tienen sobre ellas las corporaciones. Más allá de eso expresó que ellas no son sino una herramienta y que como tal sirve a los objetivos políticos de quien las maneja.
Por otro lado señaló que sus posturas han provocado que desde hace diez años que no escribe para ningún medio ¿es casual? se preguntó.
Tanto en su discurso, como en las respuestas que sobre el final llevó a cabo expresó que, sobre todas las cuestiones, está la política que es quien dirige y direcciona las acciones que se llevan a cabo en las diferentes sociedades.
En su exposición, Bonasso –si bien se reivindicó como peronista- no ahorró críticas sobre los temas en los que viene trabajando hace rato. Bonasso es una suerte de abanderado de la lucha contra la megaminería y la preservación de los glaciares y cuando fue diputado nacional emprendió una dura oposición a la megamineria. Por este tema y otros tuvo importantes diferencias con el kirchnerismo. Diferencias que –si bien no expuso en su charla- lo llevaron a criticar a José Luis Gioja o a mencionar un conflicto judicial que mantiene con el ex canciller Rafael Bielsa.
Tampoco ahorró críticas contra el modelo de concentración actual y en especial a Macri y a los poderes que representa. Tampoco ahorró criticas hacia la justicia que, como todo es un ariete mas del poder de turno.
No obstante, sus posiciones críticas y quienes hemos conocido sus declaraciones históricas, morigeró muchas de sus posturas (“con Alberto Fernández tengo coincidencias y diferencias”) y abogó por una salida a través de un Frente que aglutine detrás de un programa (y no de personas) a todos los sectores que tienen intereses vinculados al desarrollo de la Argentina como nación, que no es (desde nuestra humilde visión) otra cosa que la que se está gestando desde el Frente para Todos.
Por otro lado admitió que no será fácil para el próximo gobierno encausar el desastre ocasionado por la rapiña de la gestión actual y calificó al próximo mandato (asumiendo la victoria de Alberto Fernandez) como un gobierno de transición.
Al término de su disertación, Bonasso respondió una serie de preguntas de varios de los asistentes.
En una de esas respuestas reconoció que el tema es generar un equilibrio entre las cuestiones que tienen que ver con los factores ambientales y la generación de empleo que necesita una comunidad para desarrollarse.


