Como ya se ha informado el próximo sábado 2 de marzo, a las 21,30, la Orquesta Sinfónica de Entre Rios, dirigida por el maestro Luis Gorelik, junto al Coro Estable Municipal, dirigido por el Dr. Juan Miguel Lacava, interpretarán la Novena Sinfonía de Beethoven. El concierto tendrá lugar en la Basílica de la Inmaculada Concepción.
Este concierto es auspiciado por la Municipalidad de Concepción del Uruguay y se iba a llevar a cabo en diciembre del año anterior, como acto de cierre del Cincuentenario del ISFD “Carolina Tobar García”, pero por razones de agenda de la orquesta, debió ser pospuesto.
El Coro local contará en esta oportunidad con la participación de un grupo de coreutas del Coro de la Universidad Adventista del Plata.
La entrada será libre y gratuita, pudiendo a acceder a un asiento, con la adquisición de un bono contribución de $ 100.-, que se podrá adquirir desde el lunes 25 en la sede del Tobar García, en San Martín 916. El importe de lo recaudado será afectado a obras que se realizan en el establecimiento.
La Novena Sinfonía
Debe recordarse que nuestra ciudad fue la primera en la provincia en la que se interpretara esta obra, considerada la mas importante de Ludwig van Beethoven, lo que ocurrió en diciembre de 2011. Con posterioridad se presentó en el renovado Teatro de Gualeguaychu y en la capital provincial. Ocho años después Concepción del Uruguay dispone nuevamente de este exquisito privilegio.
La Novena es conocida también como la Coral y es la última realización de compositor alemán, siendo considerada una de las creaciones mas excelsas y populares de la música y el arte, a tal punto que en el año 2001, la partitura original de la sinfonía se inscribió en el Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO, donde forma parte, junto con otros sobresalientes monumentos, de la herencia espiritual de la humanidad.
Tiene su origen en 1817 cuando la Sociedad Filarmónica de Londres encargó la composición de la sinfonía a Beethoven, quien comenzó a componerla en 1818 y finalizó su obra a principios de 1824. El autor estaba ansioso por estrenar su trabajo en Berlín tan pronto como fuera posible, dado que pensó que el gusto musical en Viena estaba dominado por compositores italianos. Pero finalmente fue convencido que el estreno debía ser en Viena. El último movimiento de la Novena es un final coral sorprendentemente inusual en su época que se ha convertido en símbolo de la libertad, a punto tal que una adaptación de la sinfonía, es desde 1972, el himno de la Unión Europea (UE).
El estreno tuvo lugar el 7 de mao de 1824, siendo la primera aparición en escena de Beethoven después de diez años; la sala estuvo repleta de público. Nadie quiso perderse el estreno de la sinfonía y de la que se presumía sería la última aparición pública del genio alemán, y efectivamente así fue: en los tres años siguientes, se recluyó en su casa aquejado de diversas enfermedades que lo postraron hasta su muerte.
Se cuenta que Beethoven no podía oír el estreno pero lo siguió en una copia de la partitura, imaginando en su mente los sonidos que todos los demás escuchaban. Al final de la ejecución, él todavía estaba enfrascado en su partitura sin poder oír los aplausos, pero uno de los solistas le tocó el brazo y le hizo girar para que pudiera ver las manos que aplaudían y los pañuelos que se agitaban en el aire. Entonces el compositor se inclinó y saludó a la audiencia.