El empleo total creció 4% desde 2023, pero aumentó el trabajo informal y por cuenta propia mientras cayó el empleo industrial y formal.
La industria manufacturera perdió 415.000 puestos de trabajo entre el segundo trimestre de 2023 y el mismo período de 2026, una caída del 16,7%, mientras que hoteles y restaurantes sumaron 495.000 empleos, con un crecimiento del 67,8%. El cambio modificó el peso de ambos sectores dentro del mercado laboral argentino durante los primeros tres años de la gestión de Javier Milei.
Los datos surgen del cruce de la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, que compara períodos homogéneos y toma como referencia los 31 aglomerados urbanos relevados por el organismo.
La participación de la industria en el empleo total cayó del 12,2% al 9,8%. En hoteles y restaurantes ocurrió el movimiento contrario: el sector pasó de representar el 3,6% al 5,8% de los ocupados.
En términos generales, el mercado laboral incorporó 818.070 puestos durante el período analizado. El número total de ocupados pasó de 20,37 millones a 21,19 millones, un aumento del 4%, mientras que la tasa de empleo avanzó del 44,6% al 45% de la población.
La construcción perdió 197.400 empleos, un retroceso del 9,9%. Su participación dentro del empleo total bajó del 9,8% al 8,4%.
El sector público también redujo su cantidad de trabajadores. Según los datos analizados, perdió 330.000 puestos, equivalentes a una caída del 9,1%, y pasó de 3,63 millones a 3,3 millones de empleados. Su participación en el empleo total descendió del 17,8% al 15,6%.
Dentro del sector público, la administración pública, defensa y seguridad social registró una pérdida de 245.000 empleos, un 14% menos. Su peso sobre el total ocupado bajó del 8,6% al 7,1%.
El empleo privado, en cambio, incorporó 1,28 millones de trabajadores, un incremento del 7,8%, hasta alcanzar 17,7 millones de personas. Su participación pasó del 80,6% al 83,6%.
Comercio y transporte compensaron parte de la caída industrial
El comercio sumó 381.000 puestos de trabajo, un aumento del 10,3%, y elevó su participación del 18,2% al 19,3%.
El sector de transporte, almacenamiento y comunicaciones incorporó 264.000 trabajadores, un crecimiento del 17,9%. Su participación pasó del 7,3% al 8,2%.
Los servicios financieros, de alquiler y empresariales también aumentaron su cantidad de trabajadores: sumaron 195.000 empleos, un 8,6% más, y elevaron su peso del 11,1% al 11,6%.
El comportamiento de hoteles y restaurantes resultó particularmente significativo. El sector incorporó 495.000 puestos en tres años, con un crecimiento del 67,8%, y amplió su participación en el mercado laboral en 2,2 puntos porcentuales.
Un boletín conjunto de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), publicado en agosto de 2026, identificó una dinámica similar a escala regional: hoteles y restaurantes expandieron producción y empleo, mientras que industria y construcción registraron caídas en ambas variables.
El empleo formal perdió peso
La composición del mercado laboral también cambió según la modalidad de contratación. Los asalariados con descuento jubilatorio, utilizados como referencia del empleo formal dependiente, disminuyeron en 280.000 personas, un 2,9%, y pasaron de 9,55 millones a 9,27 millones.
Su participación dentro del total de ocupados cayó del 46,9% al 43,8%.
En paralelo, los trabajadores por cuenta propia aumentaron en 562.000 personas, un 12,4%, hasta alcanzar 5,08 millones. Su participación creció del 22,2% al 24%.
El conjunto de los no asalariados incorporó 633.000 personas, un 11,9%, y elevó su peso del 26% al 28% del empleo.
La Organización Internacional del Trabajo señaló que el 42% de la población ocupada argentina trabajaba en la informalidad hacia fines de 2024, según el dato citado en el informe. Esa proporción representaba a casi seis millones de personas sin acceso a derechos laborales básicos, como cobertura de salud, licencias, aportes jubilatorios y protección social.
Las mujeres mayores aumentaron su participación
El crecimiento del empleo tampoco fue uniforme por edad y género.
Las mujeres de 65 años o más registraron el mayor incremento porcentual: incorporaron 138.000 puestos, un 41,3% más, y elevaron su participación en el empleo total del 1,6% al 2,2%.
Los varones de ese mismo grupo etario sumaron 74.000 empleos, un aumento del 15,1%, y pasaron del 2,4% al 2,7% del total.
Entre las mujeres de 30 a 64 años se incorporaron 460.000 ocupadas, un 6,9% más, mientras que su participación aumentó del 32,6% al 33,6%.
En cambio, las mujeres de hasta 29 años fueron el único grupo por edad y género que perdió empleos en términos absolutos: registraron 77.000 puestos menos, una caída del 3,8%, y su participación bajó del 9,9% al 9,1%.
Los varones jóvenes sumaron 53.000 puestos, un 2,1% más, aunque su participación cayó del 12,5% al 12,2% porque el empleo total creció a mayor ritmo.
El Banco Mundial identifica dificultades estructurales para el ingreso de los jóvenes argentinos al mercado laboral. Según el organismo, la desocupación entre las personas de 15 a 24 años supera el 20%, mientras que la informalidad alcanza a casi seis de cada diez jóvenes de hasta 29 años.
Más empleo entre quienes terminaron el secundario
El nivel educativo también mostró cambios durante el período.
Los ocupados con secundaria completa aumentaron en 803.000 personas, un 13,1%, y registraron el mayor crecimiento absoluto entre las categorías educativas. Su participación pasó del 30% al 32,7%.
En sentido contrario, quienes tenían secundaria incompleta perdieron 304.000 empleos, un 9%, y redujeron su participación del 16,5% al 14,4%.
Los trabajadores con estudios superiores completos sumaron 404.000 puestos, un incremento del 8,2%, y elevaron su participación del 24,1% al 25,1%.
La desocupación subió al 7,9%
Mientras el empleo total aumentó, la tasa de desocupación también registró un incremento. En el segundo trimestre de 2026 alcanzó el 7,9%, frente al 7,6% del mismo período de 2023.
Dentro del conjunto de personas sin trabajo, los varones de entre 30 y 64 años aumentaron su participación del 23,1% al 27,5%, una suba de 4,4 puntos porcentuales y el mayor desplazamiento entre las categorías analizadas.
Los varones de hasta 29 años, en cambio, redujeron su participación dentro de los desocupados del 26,3% al 23,2%. Las mujeres jóvenes también redujeron su peso, del 22,9% al 21,5%.
El balance de los tres años muestra así un mercado laboral con más ocupados en términos generales, pero con una composición diferente: menor participación de la industria, la construcción y el empleo estatal; mayor peso de servicios como gastronomía y comercio; y un crecimiento de las modalidades no asalariadas frente al empleo formal dependiente.
(fuente: https://www.baenegocios.com/)