El premio fue otorgado por sus investigaciones sobre el origen y la naturaleza de la Vía Láctea y fue compartido con el astrónomo ruso Vasily Belokurov y el francés Rodrigo Ibata.
“Utilizaron restos de galaxias devoradas para demostrar que la nuestra es la superviviente de enormes colisiones cósmicas de hace miles de millones de años, lo que nos ofrece una visión revolucionaria de cómo se formó nuestro universo”, explicó Per Barth Lilje, presidente del Comité del Premio Kavli de Astrofísica, a la hora de justificar el galardón.