La Provincia consideró “inadmisible” que la embarcación británica opere en Ushuaia mientras el Reino Unido mantiene la ocupación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur. El gobierno fueguino reclama el fin de la intervención del Puerto decretada por Nación en enero.
En la provincia con jurisdicción sobre el archipiélago de Malvinas y una de las regiones del país con gran sensibilidad por la causa de la soberanía sobres las islas, el malestar también fue expresado por los trabajadores del puerto -que es de gestión provincial- pero que lleva seis meses de intervención nacional por parte de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).
En el marco de la conferencia de prensa de los martes en Casa Rosada, Ravier indicó que “el accionar del buque VS PROMISE no viola ninguna ley”. En ese sentido, explicó que “la ley Gaucho Rivero indica que los tanques asociados a Inglaterra no pueden amarrar en puertos fueguinos si están trabajando en la cuenca Malvinas. En este caso esa ley no aplica. Por este motivo las autoridades provinciales permitieron el ingreso del buque y las nacionales su aprovisionamiento”.
En ese sentido, argumentó que la embarcación “cargó crudo en la cuenca del Puerto Cullen, en el norte de Tierra del Fuego. Luego pasó por Ushuaia para provisionarse. El barco no sólo venía de trabajar en la Argentina, sino que venía de la propia provincia de Tierra del Fuego”. “No hay perdida de soberna, ni riesgo, además genera actividad económica en la provincia”, agregó.
Desde el gobierno fueguino volvieron a recoger el guante y retrucaron que el gobierno de Milei intenta desviar la atención sobre la intervención, por supuestas irregularidades, que hace seis meses rige en el puerto de Ushuaia. “Se intervino el puerto invocando razones de soberanía y, una vez intervenido, se adoptan decisiones incompatibles con la sensibilidad soberana que exige nuestro territorio”, cuestionó en un comunicado el Ejecutivo fueguino.
Voceros de Melella, explicaron a Tiempo que a la administración de la terminal de Cuyen es administrada por la empresa petrolera Total y que se encuentra en la Cuenca Austral. “La provincia en ese sitio lo único que administra es la cantidad del crudo o de gas que sale. Es decir que tiene inspectores, cuya injerencia es certificar lo que se exporta y no la bandera de los buques porque en ese sitio el gobierno provincial no tiene ese control”, afirmaron.
En ese camino, desde el gobierno provincial adelantaron que preparan un comunicado para instar a los operadores de hidrocarburos a que se abstengan, en adelante, de contratar firmas británicas, como una forma de señalar el accionar de la empresa Total.
El problema es que la nave estaba amarrada en el puerto de Ushuaia y el gobierno nacional no quiere reconocer el avasallamiento al federalismo que ejercen tras la intervención que mantiene el gobierno libertario desde principios de año.

El reclamo de los trabajadores del puerto
“Tenemos usurpado el puerto por el gobierno nacional”, comentó a este medio Franco Castillo. En diálogo con Tiempo, el director Administrativo Contable del organismo expresó que el gobierno nacional “ha generado un Estado aparte con el puerto”.
Según explicó, desde el comienzo de la intervención los trabajadores no reciben información sobre decisiones de ese tipo y aseguró que la Provincia tampoco fue notificada de la llegada del buque petrolero de bandera británica. “Ayer llegamos al edificio donde estamos trabajando, porque ya no podemos ingresar al puerto y nos sorprendimos al ver este petrolero gigante amarrado. Empezamos a hacer averiguaciones y vimos que tenía banderas de Isla Man, que es una isla que tiene dependencia directa del rey de Inglaterra. Sabemos que este buque vino de Estados Unidos, directamente a Cullen a una monoboya de la empresa Total”, comentó.
Asimismo, afirmó: “el barco vino a Ushuaia a abastecerse de víveres, en principio de agua y estuvo un par de horas”.
“Es un buque de bandera inglesa que viene a cargar petróleo fueguino lo cual es absolutamente incompatible porque las islas están dentro de la provincia. Y en ese caso la soberanía está muy vulnerada con información que ni siquiera tenemos porque la agencia que tiene intervenía el puerto no dice nada”, alertó.
Castillo también advirtió por la situación de los 82 trabajadores que fueron reasignados tras la intervención y alertó que, si la medida se prolonga, podría verse afectado el pago de salarios por la caída de los ingresos del puerto.
Qué dice la ley Gaucho Rivero
La normativa vigente desde el año 2011 establece que en los puertos de las provincias con costas en el Mar Argentino del océano Atlántico Sur está prohibida la permanencia, el amarre y el abastecimiento de barcos con la bandera colonial británica, de las Islas Malvinas, la bandera del Reino Unido y de otras colonias británicas, por el reclamo que mantiene la Argentina sobre la soberanía de tres archipiélagos: las islas Malvinas, las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur.
La norma establece restricciones para la permanencia, amarre, abastecimiento u operaciones logísticas de buques de bandera británica vinculados con actividades de exploración o explotación de recursos naturales en el ámbito relacionado con Malvinas.
Por eso, desde el gobierno provincial manifestaron que la cuestión no puede analizarse únicamente como una operación comercial, ya que Ushuaia ocupa un lugar estratégico por su proyección sobre el Atlántico Sur y su condición de puerta de entrada a la Antártida.
Desde el Congreso, el diputado de Unión por la Patria Jorge Taiana se sumó a los repudios contra el gobierno nacional. A través de su cuenta de X posteó: “Mientras el Reino Unido avanza sobre espacios estratégicos, el Gobierno Nacional flexibiliza la normativa, diluye la Cuestión Malvinas y abandona reclamos históricos. Bajo este modelo, se consolida una estrategia de desmalvinización que busca naturalizar, mediante los usos y costumbres, la presencia y el accionar británicos en el Atlántico Sur”.
“La defensa de la soberanía y del interés nacional exigen una política firme, coherente y sostenida; no un Gobierno genuflexo y subordinado ante el colonialismo británico”, añadió.