Tras la resolución judicial que ordena al Gobierno entrerriano abstenerse de ofrecer, servir, entregar o distribuir en las escuelas públicas productos destinados a desayunos y meriendas que contengan sellos de advertencia, la Provincia aseguró que cumplirá con la medida, pero remarcó que la decisión no anula la licitación, no rescinde el contrato vigente, no impide el sistema centralizado ni ordena regresar al esquema anterior. En otras palabras, para el equipo de Rogelio Frigerio, la Justicia le marcó qué no puede poner en las bandejas, pero no tocó el esquema sobre quién compra, cómo compra y cómo organiza el sistema.