Nuestro copoblano, el oriental Tabaré Oddone, es autor de dos poemas que han sido seleccionados como finalistas en el concurso Internacional de Poesía “Lo no dicho”, organizado por la editorial Prosa Cuántica, que reunió 980 poemas de diferentes países. Junto con nuestras felicitaciones, queremos compartirlos con los lectores de La Ciudad.
Llora hijo llora
Llora hijo llora,
que tu rostro me dice
lo que tu corazón calla.
Llora hijo llora,
que las lágrimas
no tienen sexo.
Llora hijo llora,
que tus ojitos hinchados
delatan tu dolor.
Llora hijo llora,
que las gotas ahora ásperas y frías
mañana serán suaves y tibias.
Llora hijo llora,
porque el amor es así,
en ocasiones alegría,
en ocasiones tristeza.
Porque cuando se llora,
el fin,
la soledad,
la traición,
el desamor,
las lágrimas son amargas como la hiel
Pero cuando se llora
el gozo,
la felicidad,
la tolerancia,
el amor,
las lágrimas son dulces como la miel.
Llora hijo llora,
recuéstate en mi regazo
que de vidas pasadas está hecho.
Llora hijo llora,
ven, abrázame fuerte,
que sólo el tiempo tirano
curará el dolor de tu pasión.
Debo decirte
Debo decirte que
mi dolor debería ser el tuyo,
así como el tuyo siempre ha sido el mío
porque eres sangre de mi sangre
y amor de mi corazón
Debo decirte que
la empatía mejora sensaciones
y de ellas se nutre
Debo decirte que
esa realidad que te es ajena
también es la tuya y te pertenece
Ahora es el momento
y debo decírtelo
Es hora,
luego será demasiado tarde
Debo decirte que
esas emociones que supones erróneas
son el espejo de las tuyas
Debo decirte que
ese amor sin límites que he tenido contigo
aunque no lo recuerdes
aún lo conservo intacto siendo tú casi un hombre
aunque no seas consciente
Ahora es el momento
y debo decírtelo
Es hora,
luego será demasiado tarde
Debo decirte que
la vida es corta y mezquina
aunque tú no lo percibas aún,
por joven e inexperto
Debo decirte que
en el yin y el yang de la vida
para recibir flores tienes que dar flores
Debo decirte que
para juzgar padres debes serlo
y recién ahí serás hijo para entenderlo
Ahora es el momento
y debo decírtelo
Es hora,
luego será demasiado tarde
Debo decirte que
tú defiendes humanidades
y no percibes cercanías
Ahora es el momento
y debo decírtelo
Es hora,
luego será demasiado tarde
Porque si no te lo digo y callo
seré cómplice de tu dolor futuro
Porque si no te lo digo y callo
cuando yo sea polvo del polvo
tu llenarás guijarros de lágrimas saladas
por no haber sido
Mirarás las estrellas,
te cegará el sol,
y la luna te será esquiva.
Y te harás mil preguntas
que no tendrán respuesta.
Y tu corazón llorará en silencio
Por eso, justamente por eso
para evitar tu sufrimiento
es que debo decírtelo,
que siempre es mejor el compartir
sanas emociones que soledades de tristeza
Por eso, justamente por eso
para evitar tu sufrimiento
debo decírtelo
porque aún
cuando yo no esté, seguiré amándote
y cuidándote como el primer día
pero tú ya no lo sabrás…