El Secretario General del Sindicato de la Carne de Concepción del Uruguay, Sergio Vereda, advirtió sobre la grave situación que viven las y los trabajadores tras el desmantelamiento progresivo del frigorífico Beccar, hoy en manos de Tres Arroyos.
Vereda recordó que “cuando la empresa tomó el frigorífico, teníamos más de 500 trabajadores; hoy apenas quedan 270”. Muchos compañeros debieron aceptar retiros voluntarios o padecer sueldos atrasados, vacaciones pagadas fuera de término y aguinaldos en cuotas.
Ahora la empresa trasladó a los trabajadores a la planta de Granja Tres Arroyos para sostener las fuentes de empleo, pero detrás de ese movimiento hay años de incertidumbre, angustia y desgaste para familias que dejaron su vida en Beccar.
“Concepción del Uruguay depende de sus frigoríficos. Cuando uno cae, cae la economía de toda la ciudad”, señaló Vereda. La situación afecta también a otros establecimientos de la provincia y del país, golpeados por la crisis de la avicultura, la falta de exportaciones y un modelo nacional que no favorece la producción.
Vereda fue contundente: “Si no decimos la verdad, nadie la va a decir. Las empresas explican sus problemas, pero quien termina pagando siempre es el trabajador.”
La preocupación es profunda: hay trabajadores con 30 y 35 años de antigüedad que hoy deben enfrentar un cambio forzado, emocional y familiarmente devastador.
