Primera parte: ¡Consagración de la chamarita entrerriana!
Segunda parte: ¡“Clonación” actual del Tango liso entrerriano!
Sobre asesoramiento documental del Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega”, una investigación del Profesor Raúl Tournoud en colaboración con estudiantes e instituciones entrerrianas, nacionales e internacionales
Hablando de asombrosos descubrimientos en el folclore entrerriano, el punto de partida ineludible es reiterar que las nuevas informaciones surgidas CONFIRMAN A LA CHAMARRITA ENTRERRIANA como danza particular y auténtica música IDENTITARIA DE ENTRE RÍOS, con vigencia documentada desde mediados del siglo 19. Por lo tanto amerita confirmar la vigencia del amplio abordaje sobre LA CHAMARRITA, COMPROBADA COMO PRIMERA MÚSICA AUTÉNTICAMENTE ENTRERRIANA, al cual se accede en el siguiente enlace, donde se comenta su historia, su evolución y su vigencia actual como auténtica música característica de Entre Ríos.
https://laciudadrevista.com/
La CHAMARRITA documentada históricamente
Es fundamental destacar que la consideración histórica de la CHAMARRITA ENTRERRIANA surge absolutamente de la comprobación documentada acerca de su presencia antigua y su vigencia actual en toda Entre Ríos. La relevancia primordial de la CHAMARRITA entrerriana como danza y como música identitaria de Entre Ríos es incuestionable y está consolidada por documentación auténtica que certifica su real presencia innegable desde la década de 1860 en adelante. En los archivos sonoros del Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega” existen diversos audios en los que aparece la CHAMARRITA indicada por sus intérpretes para las décadas de 1880 y 1890. Y también aparece en la documentación histórica ofrecida por instituciones como la Academia Nacional del Folklore, por ejemplo en la referencia a la Encuesta Folclórica del Magisterio realizada desde las escuelas de la Ley Láinez organizada por el Consejo Nacional de Educación y concretada por cantidad de docentes que mediante su inmensa tarea colectiva brindan datos fundamentales para la cultura en general y la música en particular de Entre Ríos, en 1821. En el artículo de la investigadora Olga Fernández Latour de Botas aparece detalle de cientos de docentes dado en merecido reconocimiento por su legado colectivo al concretar esa Encuesta.
Y a su vez, la propia Encuesta se enfoca en el rescate de la identidad colectiva popular de ese momento, donde ya está presente la CHAMARRITA. En las ilustraciones también aparece referencia a figuras relevantes como Carlos Molinero y Francisco “Paco” Lanusse, integrantes de la Academia Nacional del Folklore a quienes agradecemos infinitamente la documentación y los espacios generosamente compartidos. La tarea reseñada continúa siendo de viva investigación colectiva, basada en el máximo respeto hacia las fuentes informativas, personas, instituciones y hacia la documentación en general, a sabiendas de que cualquier “error” perjudica al conjunto.
La CHAMARRITA ENTRERRIANA en actual convivencia federal colectiva
Esa CHAMARRITA convivió con otros ritmos que se han mantenido más o menos vigentes e incluso ahora continúan presentes, como por ejemplo la milonga, que también pertenece al acervo cultural entrerriano, en ese caso tratándose sólo de música y canto, sin danza. O también puede mencionarse la polka como ritmo alegre y festivo perteneciente al acervo musical entrerriano, aunque su presencia en Entre Ríos es menos antigua que la de la CHAMARRITA. Y el chamamé entrerriano también aporta a las identidades musicales entrerrianas, aunque siendo también de auge más reciente en comparación con la CHAMARRITA. Incluso otras músicas y danzas tienen presencia antigua en Entre Ríos, aunque se hallan más arraigadas y se consideran más propiamente representativas en otras regiones, así como la CHAMARRITA es representativa particularmente de Entre Ríos, aunque se comparte generosamente fuera de la provincia como ocurre por ejemplo en Santa Fe, por parte de Orlando Vera Cruz y de Julián Ratti, por nombrar sólo dos cultores santafesinos que cultivan la CHAMARRITA entre sus creaciones.
En el siguiente enlace se sintetizan algunos de los más recientes análisis acerca de la chamarrita:
https://drive.google.com/file/
La apasionante historia federal del TANGO LISO entrerriano
Junto a la identitaria CHAMARRITA entrerriana, ritmos como el chamamé entrerriano, la milonga entrerriana o la polka entrerriana pertenecen a la identidad musical de la provincia. Y “atravesando a” algunos de esos ritmos o “atravesado por” alguno de esos ritmos aparece cada vez con mayor claridad el apasionante TANGO LISO ENTRERRIANO, cuyos antecedentes se remontan documentadamente a fines del siglo 19, cuando comenzó la gran integración y fusión de ritmos, con el gran aporte inmigratorio. Efectivamente, el TANGO LISO o “TANGO ANTIGUO” cuenta con registros oficiales comprobados que lo ubican sin dudas ya interpretado en las décadas de 1880 y 1890, en Entre Ríos y en sus adyacencias, como en Uruguay y en Corrientes.
Los trabajos de investigación sobre TANGO LISO ENTRERRIANO plantean graves discrepancias ante una supuesta “historia oficial difundida mediante un libreto” que contradice y tergiversa la auténtica “VERDAD DOCUMENTADA” que todos podemos y tenemos derecho a escuchar, como se aprecia en el siguiente enlace, donde la historia dada inicialmente al montielero es “errónea”:
https://drive.google.com/file/
Debe destacarse el gran interés existente en Entre Ríos por el conocimiento documentado del TANGO LISO y sus variedades. Ese interés va acompañado también de la necesidad de que Sadaic reconozca la existencia del TANGO LISO y autorice a sus autores el registro oficial de nuevas composiciones correspondientes al ritmo TANGO LISO, lo cual hasta ahora no está habilitado, a pesar de que la historia del TANGO LISO se encuentra suficientemente reseñada y documentada.
Como consecuencia de la fuerte impronta chamarriteraque Sadai
A continuación se documenta el Acta que comunica esta decisión de Sadaic, en 2024.
ASUNTO: Acta de Directorio Nº 34
a) Comisión de Asuntos Artísticos
En cuanto al punto solicitud de subgénero “TANGO LISO ENTRERRIANO”, el Directorio determina que la obra presentada debe ser registrada en Sadaic como CHAMARRITA y eventualmente si los interesados desean, ponerle un subtítulo “tango liso”. Fin acta de Sadaic.
Precisamente porque quienes integran la Comisión “CHAMARRITEROS”, de Concordia, conocen perfectamente que la CHAMARRITA se diferencia del TANGO LISO -al igual que lo sabe la población entrerriana, en general- es que la totalidad de docentes, músicos y cantantes que integran esa distinguida Comisión han apoyado con sus firmas el petitorio solicitando el reconocimiento del TANGO LISO independiente de la CHAMARRITA. Así lo informa la periodista y docente ROSITA RAMAT FERRÉ.
La información anterior fue publicada en diario “El heraldo”, de Concordia, y en ella la periodista, artista y docente de música Rosita Ramat Ferré, reseña la circulación del PETITORIO mediante el cual se solicita a Sadaic el reconocimiento del TANGO LISO como género musical vigente en Entre Ríos, no dependiente de la chamarrita, vigencia que fue demostrada con la actuación del conjunto “LA GUARDIA ETERNA DEL TANGO LISO”, integrada por músicos y parejas de danza de diversos lugares de Entre Ríos, muestra reciente que puede apreciarse en el siguiente enlace:
https://drive.google.com/file/
Petitorio para Sadaic a la firma actualmente
La verdadera historia del TANGO LISO
Pueden aportarse diversos enlaces absolutamente documentados que transmiten la verdadera historia del TANGO LISO ENTRERRIANO, desde fines del siglo 19.
https://drive.google.com/file/
Una vez más en este marco, la documentación consagra su rol fundamental en defensa de las identidades vivas de Entre Ríos, confirmando la auténtica historia antigua del TANGO LISO, que por la aparición y mezcla de datos erróneos produce confusión y perjudica su real conocimiento. La síntesis de esos datos erróneos y su perjudicial confusión se sintetizan en un anterior enlace.
Aquí se reitera https://drive.google.
Hay una apasionante historia verdadera del “tango liso” guardada en los archivos
En la investigación acerca del TANGO ANTIGUO o TANGO LISO partimos de los documentos sonoros existentes en el Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega”, a los cuales accedemos directamente o mediante el Multiarchivo “Oscar Cacho Dutra”, desde Concepción del Uruguay.
Entre las colaboraciones recibidas para nuestra investigación colectiva se destaca material escrito que documenta la existencia del TANGO LISO a comienzos del siglo 20, como en el caso de la obra “Crónica de Crespo”, del autor Víctor Dorsch, publicada para reseñar el centenario de Crespo (1888-1988), y allí aparece perfectamente documentada la presencia del TANGO LISO.
Documentación de Crespo aportada por el artista crespense Hernán Bramb
El TANGO LISO aparece también documentado indistintamente como TANGO ANTIGUO y así lo comenta Don Edmundo Pérez, como parece en el Audio al cual se accede en el enlace adjunto: https://drive.google.
El Audio de este enlace pertenece a la charla mantenida personalmente con Don Edmundo Pérez el jueves 10 de enero de 2013, en su domicilio de Los sauces 337, en Paraná. Allí Don Edmundo explica que existía el tango antiguo o TANGUITO LISO y afirma que “NO se decía montielero”.
De la serie de fotografías tomadas para documentar la charla con Don Edmundo compartimos estas 4. En la tercera Don Edmundo aparece junto a Adriana, quien tomó las demás fotografías. En la tercera y la cuarta aparece la carátula del disco de 1974, que tiene el primer montielero. En la foto 4 el disco está al centro y así aparecen Raúl LUNA y Julio DELGADO en el Conjunto.
Esta carátula del disco es gentileza del señor Julio DELGADO, quien suma su testimonio al del señor Filiberto Edmundo Pérez y confirma que así se inicia el llamado “tanguito montielero”. Julio Delgado es documentación vida como cantante que, en 1974, integraba el Conjunto de Edmundo Pérez, participando en la grabación del disco con el primer “tanguito montielero”. En conclusión: el “tango antiguo” o “TANGO LISO” existe desde el siglo 19 y está documentado por muchos intérpretes grabados en 1942 por Carlos Vega, entre los cuales toca Agustín Franco, abriendo la grabación con la frase “tocaré un tango ANTIGUO que ahora se titula chamamé”. Esta frase de Agustín Franco claramente documenta el “tango antiguo” que, como explica Don Edmundo Pérez, el público usaba indistintamente para TANGO LISO, como ya se ha comentado.
En 1974 SADAIC rechaza el “montielero” porque “NO existía”
Don Edmundo comentó siempre con honestidad que el “montielero” fue rechazado por Sadaic, porque las verdaderas denominaciones históricas existentes eran “tango antiguo” y “tango liso”, pero como su disco ya estaba grabado y los “sobres” contenedores ya estaban impresos se buscó que esa denominación fuera aceptada. Se toma la frase de Franco “tocaré un tango ANTIGUO que ahora se titula chamamé” como antecedente, en base al cual el Presidente de Sadaic en ese momento, el músico santafesino Ariel Ramírez, autorizó “de palabra” el nombre “montielero”, como caso excepcional ya que aquella frase de Agustín Franco carece de fundamento válido. La frase “tocaré un tango ANTIGUO que ahora se titula chamamé” documenta el “tango ANTIGUO” o “tango LISO”, pero aquella aceptación excepcional y “de palabra” con validez soló para el caso de “Arbolito de Montiel” permitió que se difundiera como ritmo, aunque NO tenía validez oficial. Todo esto ha sido explicado también en entrevista con el propio Presidente Don Ariel Ramírez.
Ariel Ramírez ha comentado que el montielero era un tema que continuaba “abierto” y sobre el cual, en realidad, no hubo profundas investigaciones serias posteriores, aunque el nombre siguió presente.
Con el paso de las décadas algunos testigos directos de aquellos hechos fueron falleciendo y otros se retiraron de la actividad, de modo que se perdió el verdadero marco del origen no fundamentado y aquella indicación “montielero” fue usada para nuevos temas. Pero el género realmente documentado en la frase de Agustín Franco “tocaré un tango ANTIGUO” es sin dudas el “tango ANTIGUO” o “tango LISO”. Por fortuna la frase está documentada en los archivos del Instituto “Carlos Vega” y desde allí los responsables la han certificado y es el propio Don Edmundo PÉREZ quien cuenta todos estos hechos y todas sus explicaciones están grabadas en el Multiarchivo“Oscar Cacho Dutra” y esa documentación confirma la vigencia del “tango liso”. Estos elementos pertenecen a una real dinámica de investigación histórica científica tradicional.
Pero surge la interferencia de una historia “errónea”
En torno al extraordinario tiempo de la Pandemia de Covid 19, desde 2020 en adelante, se han generado una serie de publicaciones para uso escolar en cuyos resultados aparecen “errores” por consecuencia de las complicaciones propias de la Pandemia para acceder a información completa y haciendo que a veces falte considerar documentación esencial. A esto se suma la situación anterior a la Pandemia, en la cual la historia del “TANGO LISO” ya venía distorsionada, como lo explica Edmundo Pérez. Hasta que finalmente, a medida que se puede intentar una “nueva normalidad postpandemia”, en estas nuevas obras escolares se implementa una “miradaerrónea” a ser aprendida, que los estudiantes encuentran sintetizada de la siguiente manera:
A continuación, el fragmento del libro “La canción del mundo entrerriano” (2022)
Para cumplir con la norma establecida, comentamos que como este fragmento es materiales tomado del libro “La canción del mundo entrerriano” debemos indicar que ese libro es la fuente y así lo hacemos.
Hasta aquí, fragmentos del libro “La canción del mundo entrerriano” (2022)
Por lo tanto, para encauzar el abordaje tomamos ese ordenamiento de dimensiones dado en el texto para preguntarse por las “identidades” en el contexto del siglo 21. Los criterios de análisis se ordenan dando prioridad a las identidades políticas, luego “de género”, sexuales, religiosas y -finalmente- culturales, y así son aplicadospara caracterizar las diversas “miradas” consideradas prioritarias para dimensionar la nueva normalidadatribuida a la historia del tango liso para este siglo 21 “demasiado empezado como para seguir atados a formas de pensar un tanto restrictivas del siglo 20”. Así se activan miradas políticas, de género, sexuales y religiosas que anteceden a la mirada cultural, todas apuntadas al ámbito educativo, y atravesadas por el matiz renovador del siglo 21, superando restricciones del siglo 20. ¿Cómo se llevana la práctica estos principios?
Surge una historia con “errores” para “cerrar” el casoimponiedo el “montielero”
Por ejemplo, corresponde aplicar la primera mirada, la mirada “política”, en el propio material que integra el libro “La canción del mundo entrerriano”, donde dicha “mirada” es defendida como prioritaria para la dinámica de esa obra. Entonces, la documentación histórica de Agustín Franco que ya conocemos y hemos escuchado, en la página 113 del libro se indica de esta forma:
La frase original de Agustín Franco es “tocaré un tango ANTIGUO que hoy se titula chamamé”. Por eso, salta a la vista que en la transcripción de página 113 del libro falta la palabra “ANTIGUO”. Curiosamente es esa palabra “ANTIGUO” la que constituye la denominación de ese “tango liso” y es justamente esa palabra “ANTIGUO” lo que otorga su valor a la frase de Agustín Franco. Pero al transcribir sólo “tocaré un Tango” el valor documental acaba “políticamente” mutilado, y el sentido de la documentación se pierde al ser despojado de la referencia dada por Franco. El “núcleo” del valor documental está en la palabra “ANTIGUO” por eso es muy grave su omisión, porque genera un “vaciamiento del contenido” de la documentación original que resulta muy propicio para luego colocar allí al “montielero”, que no existía cuando Franco grabó su frase. Los estudiantes al detectar esto lo comentan como si se intentara un “experimento de clonación”, ya que para clonar un ser se toma un núcleo de sus células y se transfiere a una célula nueva a partir de la cual se desarrolla un ser clonado que se apropia de la identidad del ser original. Y entonces esta “clonación del tango liso” sería el impedimento actual para que el TANGO LISO original pueda ser registrado en Sadaic, porque ha sido “absorbido” o “clonado”. El “montielero” ha sido transformado en el clon del verdadero e histórico “tango ANTIGUO” o “tango LISO” realmente documentado en la frase de Agustín Franco. Pero al serle quitada su identidad al original “tango ANTIGUO” en la transcripción mutilada del libro se crea el vacío necesario para ser ubicado allí el nuevo clon “montielero”, ocultando al “tango LISO” original e impidiendo su merecido registro en Sadaic. Por eso es necesario poder mostrar el real “tango LISO” original.
La clonación por el montielero oculta al tango liso histórico
Esta clonación podría ser sólo una injusta sospecha circunstancial de los estudiantes, ante la circulación habitual de teorías conspirativas. Pero la escuela es el mejor lugar para evaluar textos, poner a prueba las teorías y confirmar o descartar sospechas, así que continuemos y completemos la secuencia de la aparente clonación, en la cual a la frase de Franco donde dice “tango ANTIGUO” se le quita el núcleo “ANTIGUO”. Así la expresión queda sólo en “tango” y al quedar vacía de sentido queda disponible para recibir sentido nuevo, mediante ‘nuevo núcleo’. El siguiente párrafo enumera “tangos”, que son “tangos ANTIGUOS” o “LISOS” pero no se dice.
¡Pero qué increíble les parece a los estudiantes el final de este párrafo! ¡Según dice el párrafo termina confirmando “la denominación ‘Tango’ como lo llama Agüicho” (o sea Agustín Franco). Pero los estudiantes ya saben que le fue quitada la palabra “ANTIGUO” y que Agüicho dice en realidad “tocaré un tango ANTIGUO”, por lo tanto el último párrafo NO confirma “la denominación ‘Tango’ como lo llama Agüicho”, sino que confirma que todos se tratan de “tangos ANTIGUOS” o “tangos LISOS” (como los llama Franco y Edmundo Pérez) y confirma la mutilación de la palabra “ANTIGUO”, que se manipula en el libro “La canción del mundo entrerriano”. Pero los alumnos descubren incluso algo más impactante, que está entre los paréntesis finales del párrafo, cuando dice que “(el adjetivo Montielero llegará después)”. Y allí se confirma la etapa final de la sospechada “clonación” para convertir al “liso” en “montielero” en la documentación. Y según el orden de prioridades expresado en ese libro, éste podría ser el final del análisis propuesto para las “identidades” en base a la mirada “política” y no es ejemplo de estudio serio.
El libro presenta manipulación sistemática de aspectos que acaban siendo ataques obsesivos hacia Linares Cardozo y la chamarrita. En conclusión, la mirada política convalida el despojo de la identidad real del “tango ANTIGUO” declarada por Franco, y concluye confirmando que Franco dice sólo “tango”. Es mutilación “política”. Los estudiantes vuelven a escuchar la frase original de Franco (grabada en el siglo 20) y después de “tango” escuchan “ANTIGUO”. Y además existen otras transcripciones, como la del Museo de la Música, donde aparece la expresión “ANTIGUO”.
Así que es fácilmente comparable la ‘verdad política mutilada’ con la ‘verdad histórica fundada’. Y los estudiantes concluyen que en este caso lo “restrictivo” no proviene del siglo 20, sino que el ocultamiento y la manipulación se aplican en el libro con que se supone que deben aprender, pero el libro “restringe” la palabra clave‘antiguo’, que al desaparecer desvirtúa el conocimiento. Incluso, con referencia a “restringir” también cabe una aclaración más: porque cuando al final del párrafo del libro se indica que lo dicho “confirma la zona geográfica” cercana a Paraná como la zona de mayor concentración de “tangos” (antiguos o lisos, pero a los que se mutila diciendo que el “Montielero vendrá después”) eso NO ES VERDAD, porque en realidad había intérpretes de “tangos lisos” en toda Entre Ríos. Y esa presencia federal o general del “tango liso” está documentada por el músico e investigador Miguel González en los departamentos Diamante y Victoria, así como contamos con nuestras propias investigaciones que hoy lo comprueban para inicios del siglo 20 en el departamento Uruguay. Por lo tanto la vigencia del “TANGO LISO” no se restringía ni se limitaba en especial a la región de Paraná. Ocurrió que las grabaciones de Carlos Vega fueron realizadas en la región noroeste entrerriana, pero eso no justifica la conclusión de que las músicas así registradas estaban “restringidas” sólo a esos lugares. Y esta “confusión” también la expresa la investigadora a la cual hacemos referencia a continuación, y que es quien afirma haber descubierto una grabación donde la frase de Agustín Franco es “tocaré tanguito montielero”, como se escucha en el audio central del enlace que analizamos en este abordaje. O sea que la frase de Franco que hemos comprobado mutilada, ahora también se falsifica. Y esa investigadora dice que al este de Entre Ríos, entre los ríos Gualeguay y Uruguay, NO hay registros de “tango liso” (que ella llama “montielero”, porque es ella quien continúa la “clonación”).
Entonces, la teoría de la “clonación del tango liso” es real, porque se concreta el intento para legitimar la “clonación” y a partir del cambio “restrictivo” de quitar “ANTIGUO” esta estudiosa plantea directamente que Agustín Franco, en 1942, dice “tocaré un tanguito montielero”. ¡Eso es exactamente lo que se escucha en el audio del enlace en el inicio, al cual conviene regresar!
Así, en el extremo final del “experimento de clonación del TANGO LISO” se busca reciclarlo como montielero, cuando esta investigadora “rellena” con el nombre montielero el vacío que había creado el libro “La canción del mundo entrerriano” al eliminar la indicación de género “antiguo”, que es la verdadera expresión original documentada por Agustín Franco, en 1942. Pero, como puede escucharse en el audio, finalmente un nuevo “investigador” plantea que él también ha escuchado cada audio de Agustín Franco y nunca encontró que dijera “tanguito montielero”. Esto crea un gran dilema “fuera del libreto oficial”, ya que la investigadora dice que Agustín Franco anuncia “tocaré un tanguito montielero” y el otro investigador le responde que él nunca escuchó a Franco decir “tanguito montielero”, pero que sí lo escucha decir “tango antiguo”, como seguramente lo escuchamos todos, aunque “antiguo” se haya mutilado “políticamente”. Así el “libreto político y de género” se enfrenta con la “verdad documentada”. Pero ¿dónde está el dilema en esta situación? El gran dilema consiste en que si para resolver esta oposición de opiniones se impone la “mirada política” o se usa mal la “perspectiva de género” se deberá aceptar finalmente la “clonación del TANGO LISO”, aunque toda la documentación histórica demuestra que Agustín Franco y todos los intérpretes grabados por Carlos Vega tocaban “tangos lisos”. Y si se prioriza la “verdad documentada” el “tango liso” puede salvarse. Ésta es la situación en la que se encuentra actualmente el TANGO LISO en Entre Ríos, siendo atacado injustamente para despojarlo de su identidad y al fin hacerlo desaparecer, por razones políticas y de género. Les estudiantes de Entre Ríos merecemos respeto y conocer la historia sin recortes ni exclusión.
Según la “mirada” aplicada se obtienen resultados justos y acertados, o “erróneos”
Así queda planteado el dilema entre tres situaciones sostenidas por tres personas diferentes:
Si subordinamos la cultura a la imposición política o si sometemos el conocimiento de manera absoluta al sometimiento bajo el mal dominio de la identidad de género evidentemente la única solución posible es reconocer como válida la afirmación de la única mujer del caso, aunque toda la documentación demuestre su error. Esto significa degradar el sentido esencial de “género” hasta convertirlo en una simple “habilitación de impunidad”, que convierte a Edmundo Pérez en alguien oprimido en nuestra cultura sólo por ser y asumirse “hombre”, que ahora es el “género oprimido”. Aquí sigue la verdadera historia del TANGO LISO, contada por Don Edmundo Pérez.
El nombre montielero, en 1974, fue aprobado “de palabra”, como excepción, pero avanzó en reemplazo de la denominación folclórica que desde el siglo 19 había sido “tango ANTIGUO” o “TANGO LISO”. Edmundo Pérez explica que “no se decía montielero” y él sabía que la verdadera denominación siempre había sido “TANGO LISO” (como se lo nombra en publicaciones sobre la cultura entrerriana de inicios del siglo 20) y a vecestambién se lo llamaba “TANGO ANTIGUO”, como lo documenta Agustín Franco en la grabación efectuada por Carlos Vega, en 1942. Como bien sostenía Sadaic, ese género no existía antes de 1974, cuando se filtra como una excepción.
Mientras tanto, desde el Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega” la documentación auténtica desmiente tanto al libro que impone su “mirada política” al mutilar “ANTIGUO” como desmiente a la investigadora que prioriza su “mirada de género” para imponer “montielero”. Con un criterio simplemente “cultural”, sin sometimiento a imposiciones dañinas y perjudiciales para la cultura, el informe documentado del Instituto “Carlos Vega” establece lo siguiente…
Respuesta sobre Agustín Franco y que NO existe registro del «tanguito montielero» desde el Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega”
Luego de hacer diversas consultas con el personal del INM, va la información brindada desde el sector Archivo archivooral@inmcv.gob.ar y ar
En los documentos que posee el archivo del INM, Agustín Franco no menciona el [sic] «tanguito montielero», tampoco figura así en los contenedores, marbetes o etiquetas de los discos o en el libro Registro de melodías. Sí figuran los géneros «tango» y «tango antiguo».
Estos registros se pueden consultar en el Catálogo Digital del INM: https://coleccion.inmcv.gob.
[M M] asevera en su libro sobre el tanguito montielero lo mismo que comenta en la entrevista. Pero, de lo que hemos podido digitalizar y catalogar de ese viaje, no hemos encontrado la voz de Franco mencionando «tanguito montielero».
Allí concluye el informe que elaboraron desde el Archivo. Espero que esta información haya colaborado en resolver sus dudas. Le envío un gran saludo, le doy todo mi apoyo para que continúe con sus investigaciones y tenga la claridad y tesón necesarios para arribar a los mejores resultados. Por supuesto, si considera que el INM puedo darle más información o guía, no dude en comunicarse conmigo o con quien considere. En ese sentido, lo invito a que comparta su producción (en ámbitos de divulgación o científicos) para poder confrontar sus ideas con pares que se dediquen al tema y, así, conjuntamente arriben a la mejor conclusión posible. Saludos! Hernán Gabriel Vázquez
Director – Instituto Nacional de Musicología «Carlos Vega»Directo-Editor –
Por lo tanto, la documentación defiende absolutamente la existencia del “TANGO LISO” y pone al descubierto las acciones políticas y de género con las que actualmente se intenta eliminarlo.
Y es ante esta injusticia que cada vez más instituciones, personas individuales, entidades culturales, conjuntos musicales, docentes y personal de establecimientos educativos en general, suman sus firmas y su apoyo solicitando ante Sadaic el reconocimiento oficial del “TANGO LISO” para liberarlo de su infame opresión, que sólo es posible basada en múltiples NO VERDADES, que han llevado a la nueva propuesta de registrar los TANGOS LISOS bajo el nombre impuesto que los somete como “montieleros”, privándolos del derecho a su auténtica identidad histórica.
Finalmente, el acta de la Resolución de Sadaicproponiendo el registro como “montielero”, 2024.