Los días 21 y 22 de octubre de 1933. Actúa Carlos Gardel en Concepción del Uruguay, en el teatro Avenida, en lo que sería su última actuación en público en la república Argentina.
Gardel arribó a C. del Uruguay en ferrocarril, el sábado 21 a la madrugada y se dirigió al hotel en un mateo.
Después de desprenderse de su equipaje, salió a la plaza Ramírez para saludar a su público, la mayoría alumnos del Colegio, y aunque la noche era templada, llevaba una bufanda para proteger su garganta.
Alguien le pidió que cantara y sin que hubiera que repetir el pedido comenzó a interpretar a capella `Palomita blanca’, el vals de Aieta y Giménez.
A la noche, al subir a escena dijo: «Sé que hay mucha gente afuera que no ha podido entrar. Abran la puerta y que entren todos los que puedan», así mucha gente pudo verlo y emocionarse con sus interpretaciones.
Su repertorio fue muy variado e hizo espacio para dialogar con el público, incluso habló de sus comienzos en la música y del largo camino que lo había llevado a tocar en un teatro colmado de espectadores, en un pueblo del interior».
Luego de tres horas de deleitar a todos con sus canciones, se despidió con emocionadas palabras y se fue ovacionado por la multitud.
Esa misma noche, después show ofrecido en Argentina, Gardel se dirigió al puerto y abordó una lancha de pasajeros de la empresa de don Antonio La Nasa y Hermanos que desde 1912 cubría el servicio regular de pasajeros, con la que se trasladó a Paysandú.
Gardel fue huésped de Paysandú durante algunas horas y se marchó en tren a Salto, desde donde inició una gira por las capitales de algunos departamentos de la República Oriental del Uruguay.
Sería el recorrido final de Carlos Gardel por sus queridos pagos.
Luego, regresaría a Buenos Aires, dónde grabo varias canciones, pero ya no actuaría más ante el público Argentino.
(Fuente: Virginia Civetta y Carlos Ratto)
Esta nota fue publicada por la revista La Ciudad el 25/10/2024