por Roque José Giovenale –
Cosquin, un calco, año tras año.. Aparentaba mostrar lo mismo de ediciones anteriores, hasta anunciaba en la grilla, a Abel Pintos en la noche de cierre, de forma idéntica a 2023.
Sin embargo asombraba a cada momento:
Tuvo gran convocatoria, pese a las difíciles circunstancias del país:
Mostró una impensada apertura en la programación sumando atractivos con artistas de otros géneros, tales como Diego Torres, «La Delio Valdez», Los Palmeras y la poesía romántica del Paz Martínez.
Ofreció un inesperado, bellísimo e inolvidable momento en la quinta luna, con Los 4 de Córdoba.Toda una caja de sorpresas, celebrando sus 55 años de trayectoria, impactando y emocionando a toda la «Próspero Molina», con invitados tan diversos como aplaudidos por la concurrencia; Desde el «Negro» Alvarez a Facundo Toro y Los Nombradores del Alba, de Luis Landriscina(cumpliendo sesenta años de su llegada a Cosquin) a Wilkins cantante portorriqueño, el de «Sopa de Caracol», De Rony Vargas(Cadena 3) a Ramón Ramonda. De «Por Siempre Tucu» a Los Nocheros, , de Destino San Javier a Guillermo Novelli de «La Mosca» haciendo «Muchachos» y reviviendo la alegría mundialista.
Como si fuera poco, la misma luna regaló otro momento no imaginado, el homenaje a la Peña Balderrama(la que tiene zamba propia) al cumplirse sus 70 años de trayectoria, con «Cabales», «Guitarreros» comparsas y ballets. Todos artistas tan salteños como admirables, deleitando a toda la plaza.
A la tradicional peña de la Confitería «Munich» organizada por Cadena 3 en el mediodía del martes 23, con Maggie Cullen, Ceibo, Ahyre, Facundo Toro, Destino San Javier y Sergio Galleguillo, la conocida radio cordobesa le sumó inesperadamente una nueva peña en la tarde del viernes 26 con «Ceibo», «Los del Portezuelo» y «Los Tekis». En ambos casos, con acceso gratuito, una multitud acompañando y bailando sin parar en la esquina de las calles San Martín y Sarmiento. ¡Cuánta alegría en los rostros de chicas de todas las edades al lograr fotos con los artistas!.
Otra sorpresa, esta vez reservada para uruguayenses, pero para el disfrute de tantos; tener en el festival de Cosquín al Dúo «La Ribera», Jorge Arrigo y Laura Ekart, en lugares donde se vive intensamente la fiesta coscoína:
En escenarios ubicados a orillas del Cosquín, balnearios «Onofre Marimón» y «La Toma», los que al igual que otros también ubicados sobre el mítico río, eran espacios donde se expresaba cada tarde la alegría popular, acompañada de toda la belleza de la serranía. El dúo uruguayense, estuvo además, en las peñas, otros sitios imperdibles del Cosquín 2024 y en el escenario callejero levantado en calle San Martín, junto al árbol iluminado de la plaza del mismo nombre, un espacio lleno de historia, allí estuvo emplazado el escenario en la primera y en la segunda edición del festival, allá en 1961 y 1962 respectivamente. También lleno de presente, de público, de entusiasmo, de buenos artistas de la música, del canto, de la danza, Ahí se reunía el país. Ahí estuvo «La Ribera» compartiendo lo que sabe, con las bondades artísticas de siempre y la simpatía que le habita, haciendo bailar a muchos y gustando a todos.
La edición 64, si bien no contó con la presencia de Jorge Rojas y de Luciano Pereyra, reunió, como es costumbre en cada enero, a buena parte de las grandes figuras del género como Lucio «El Indio» Rojas, Sergio Galleguillo, «El Chaqueño Palavecino», Soledad, «El Chango» Spasiuk», Destino San Javier, «Peteco» Carabajal, Yamila Cafrune, «Los Tekis», «Lelé» Lobato y muchos más. Llegando al «Atahualpa Yupanqui nuevas voces de enorme potencial, como Priscila Ortiz, Yoel Hernández y Belén Herrera.
¡Cuánto placer!, ¡Cuánta admiración durante la presentación del dúo Acuario, conformado por músicas japonesas!. Ellas contaban su felicidad al concretar el sueño de estar en Cosquín y decían también; «…tocamos con todo el corazón». Acuario, con alto protagonismo de su calificada violinista interpretó «Chacarera del Violín», ¡Que ganas de bailarla! ¡Cómo no hacerlo!.
Desde hace 55 años la llegada de una delegación artística del Japón es un clásico en cada festival coscoíno.
Es enorme el amor de los japoneses por nuestro folklore, en especial de los de Kawamata(15.000 habitantes). A partir de 1975 se realiza cada año en esa localidad el llamado Festival de Cosquín en Japón
Fue distinguido Tomás Lipán(75), quebradeño de Purmamarca y que fuera integrante del elenco de Jaime Torres. Recibió el Camin de Oro en reconocimiento por su trayectoria ante la ovación de la concurrencia.
José Luis Aguirre, córdobes de Traslasierra, fue aplaudido y aclamado una y otra vez en su presentación durante la quinta luna.
Este chuncano, como gusta llamarse y llamar a la gente de su terruño, le cantó a la Córdoba morena, a comechingones y a savirones, invitó a estar unidos en esta hora del país para defender, la educación, la salud, la cultura y la naturaleza.
Gran cantidad de gente, identificada con su mensaje, expresó a viva voz su adhesión desde los más diversos sitios de la «Próspero…» y reclamó insistentemente que continuará en el escenario, más allá de lo permitido por los conductores, quienes incomodados por la situación lejos de acceder, se dispusieron a anunciar al siguiente número de la grilla.
Los méritos de este cantautor de Villa Dolores fueron reconocidos en la novena luna, la de la despedida, cuando la organización del festival le entregó el premio «Consagración».
También recibió tan destacado reconocimiento, Ahyre, grupo salteño, representante de nuestro país con su canción «La luna» en la competencia folklórica del festival de Viña del Mar, a realizarse desde el 25 de febrero próximo en el Anfiteatro de la Quinta Vergara.
Entre los momentos más sentidos se encontraron los homenajes a Martín Paz, cantautor fallecido en octubre pasado, por parte de «Los Manseros Santiagueños», formación de la que fue integrante y en otra luna por «Destino San Javier» con la participación de «El Indio» Rojas y Nahuel Pennisi. En ambos casos, entonando «Eterno amor» de la autoría de Martín y mostrando un amor eterno al artista de temprana partida.
Un párrafo especial para la luna. Demoró el paso al menguante. Se sostuvo como luna llena, atrayendo las miradas, invitando a las fotografías y volviendo más encantadoras las noches festivaleras.
¡Nueve días! ¡Nueve noches! Vividos con intensidad por todos los llegados a este lugar privilegiado del valle de Punilla. Cuanto para contar de este festival de 9 x 24, reales, trascendiendo largamente a lo difundido por la tele.
Cosquín gusta, enamora y enciende el deseo de volver. Punto de encuentro de amantes del folklore de todos los rincones de nuestra geografía, cuando llegó la novena luna, en cada despedida se reiteraba el «Nos vemos el año que viene».
Un orgullo y alegría: Los uruguayenses de La Ribera







