Alberto Fernández, Gabiel Boric de Chile y Gustavo Petro de Colombia fueron los primeros en rechazar el intento de golpe a Lula.

El presidente Alberto Fernández repudió «el intento de golpe de Estado» en Brasilia y, como presidente pro tempore de la Celac y el Mercosur, llamó a los países miembros a unirse «en esta inaceptable reacción antidemocrática que intenta imponerse en Brasil». Toda la región se pronunció en favor del presidente electo Lula da Silva.
Así lo manifestó el jefe de Estado en su cuenta de Twitter, donde aseveró: «La democracia es el único sistema político que garantiza libertades y nos obliga a respetar el veredicto popular». «Quienes intentan desoír la voluntad de las mayorías, atentan contra la democracia y merecen no solo la sanción legal que corresponda, sino también el rechazo absoluto de la comunidad internacional», añadió Fernández respecto a la toma del Palacio del Planalto, el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal (Corte Suprema), en Brasilia.
A ellos se sumó el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien afirmó que “el fascismo” decidió “dar un golpe” en Brasil, donde cientos de simpatizantes del exmandatario Jair Bolsonaro atacaron las sedes del Congreso, el gobierno y la corte suprema, y reclamó la aplicación de la Carta Democrática Interamericana. “Toda mi solidaridad a (el presidente Luiz Inácio) Lula (da Silva) y al pueblo de Brasil; el fascismo decide dar un golpe; las derechas no han podido mantener el pacto de la no violencia”, dijo Petro en Twitter.
El mandatario colombiano subrayó que “es hora urgente de reunión de la OEA (Organización de Estados Americanos) si quiere seguir viva como institución y aplicar la Carta Democrática” Interamericana. “Propusimos que se fortaleciera el sistema interamericano de derechos humanos aplicando las normas vigentes y ampliando la carta a los derechos de la mujer, ambientales y colectivos, pero la respuesta son golpes parlamentarios o golpes violentos de la extrema derecha”, agregó Petro.
La respuesta de EEUU: «Nos unimos a Lula para instar al cese inmediato de estas acciones»
El secretario de Estado del gobierno de Joe Baiden tildó de «inaceptable» lo ocurrido en Brasilia.

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, consideró hoy «inaceptable» el ataque a las «instituciones democráticas» en Brasil, después de que manifestantes golpistas, seguidores del expresidente Jair Bolsonaro, ingresaran a la fuerza a las sedes del Congreso, el Palacio del Planalto y la corte suprema en Brasilia.
«Usar la violencia para atacar las instituciones democráticas es siempre inaceptable. Nos unimos a Lula para instar al cese inmediato de estas acciones», escribió Blinken en Twitter.
La cuenta de la Embajada había advertido previamente de una «protesta antidemocrática» que se había vuelto violenta en Brasilia e instado a los ciudadanos estadounidenses a evitar la zona.
Miles de manifestantes bolsonaristas, que defienden un golpe de Estado para derrocar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que asumió el cargo hace una semana, invadieron hoy el Palacio del Planalto, el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) en Brasilia, prácticamente sin resistencia de la policía de la capital federal.
Los agresores lograron entrar sin resistencia a las sedes de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, donde destrozaron muebles y se pasearon destruyendo todo a su paso. En respuesta, Lula determinó la intervención federal en la seguridad de Brasilia, cuyo gobernador, Ibaneis Rocha, es un aliado de Bolsonaro.
(fuente: Tiempo Argentino)