Apenas una hora después de que comience a circular el documento emitido por presidencia de la Nación, en el que se muestra el respaldo de gobernadores a Alberto Fernández en el juicio político a cuatro jueces de la Corte Suprema, Gustavo Bordet salió a desmentir su participación.

El documento indica explícitamente que el gobernador de Entre Ríos firma ese comunicado enviado por Nación, junto a sus pares de otras 11 provincias.

Pero Gustavo Bordet se comunicó con El Entre Ríos para aclarar que él no firmó ese comunicado, que “erróneamente” pusieron su nombre allí y que no va a acompañar el juicio político contra miembros de la Corte.

A la reunión de esta tarde del presidente de la Nación, Alberto Fernández, asistieron mandatarios provinciales pero Bordet habría estado mediante videollamada.

El escrito cuestiona el fallo de la Corte que declaró la inconstitucionalidad de la Ley 26.080 -que redujo de 20 a 13 miembros la integración del Consejo de la Magistratura y restituyó la ley anterior-, así como también al fallo que repuso parte de los fondos de la coparticipación primaria a la administración de Rodríguez Larreta.

Cómo se gestó el no de Bordet al pedido de juicio político a la Corte Suprema

La negativa de Gustavo Bordet a firmar el pedido de juicio político a la Corte fue la consecuencia de que el mandatario provincial entendiera que el presidente Alberto Fernández había faltado a su palabra sobre los alcances de este movimiento político.

Durante todo el lunes 2 de enero los teléfonos de los funcionarios y referentes provinciales estuvieron saturados de llamados desde Capital Federal. La pregunta recurrente que recibían era si Bordet participaría o no del cónclave en Casa Rosada. Allí se definiría el pedido de juicio político a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Como informó en su momento esta Agencia, Bordet no está ejerciendo sus funciones de gobernador. Tomó licencia y se retiró a un lugar con poca o nula señal. Por eso no hubo forma de contactarlo durante el lunes.

Ante tal situación, el Gobierno provincial había diseñado una estrategia para no comprometer al mandatario provincial en ausencia.

Finalmente, Bordet hizo saber que su posición era no participar de la reunión con Fernández. Pesaba el antecedente de lo ocurrido tras el fallo de la Corte a favor de la restitución de fondos coparticipables a la ciudad de Buenos Aires. El Presidente convocó a los gobernadores para reforzar su decisión de no acatar la sentencia. Hasta hubo foto.

Pero en menos de 24 horas Alberto Fernández giró 180 grados su postura. Dejó de lado la rebeldía y, parándose en el criterio de que las sentencias se cumplen, notificó a los mandatarios de provincias y al público que pagaría con bonos, algo que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, rechazó.

Sin embargo, a primera hora del martes hubo una comunicación directa de Fernández con Bordet. El Presidente le pidió que asista. E hizo un compromiso: el pedido de juicio político sería solo contra el presidente de la Corte, Horacio Rosatti, y entre los argumentos no se incluirían los chats entre su vocero Silvio Robles y el ministro de Seguridad porteño Marcelo D’Alesandro, ya que tendrían un vicio de ilegalidad en su origen.

Bajo esas condiciones, Bordet aceptó sumarse por Zoom a la reunión. Pero cuando el encuentro comenzó a transitar, esos dos elementos fueron tirados sobre la mesa: el juicio político incluiría a los otros tres ministros de la Corte (Juan Carlos Maqueda; Carlos Rosenkraft y Ricardo Lorenzetti) y el texto de la presentación incluirían las conversaciones entre el hombre de Rodríguez Larreta y el de Rosatti.

Bordet se contuvo durante el encuentro. Pero al terminar y desconectarse, le hizo saber al Presidente, palabra más palabras menos, que lo ocurrido no era lo acordado. Y que no firmaría el texto.

Minutos después se conoció públicamente el comunicado de Presidencia incluyendo la rúbrica del Gobernador de Entre Ríos junto al resto de los mandatarios que acompañaban la presentación de Fernández.

Bordet se molestó. Y salió personalmente a desmentir al Gobierno nacional. También ordenó a sus operadores que hagan lo mismo. De nada valieron los llamados de Casa Rosada para que reconsidere su postura.

El último episodio de la zaga que duró 48 horas fue un llamado personal del Presidente al Gobernador un par de horas después. En la charla, Fernández tan solo logró el compromiso de Bordet de que leería en detalle el texto del pedido de juicio político pero, por ahora, se mantiene firme en la negativa.

Fuentes: El Entre Ríos y APFDigital