El programa Prohuerta tiene como principal objetivo mejorar l/a nutrición de las familias argentinas a través de la incorporación de nutrientes provenientes de la huerta y de la proteína animal, pero desde su creación hasta la actualidad esta política pública federal de seguridad alimentaria fue tomada como ejemplo a nivel internacional, a tal punto que trascendió las fronteras.
Durante esa misión, se trabajó con un equipo de casi 30 técnicos haitianos, contando con el aporte de ocho cooperaciones internacionales, principalmente de Canadá, de España y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
En paralelo, Argentina encabezó en territorio nacional cursos internacionales para técnicos de América Latina, el Caribe y África -con apoyo del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, INTA, Cancillería y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA, por sus siglas en inglés)- para el diseño de iniciativas equivalentes, bajo la tutela del entonces coordinador nacional de Prohuerta, Roberto Cittadini.
En 2016, tras más de 10 años, Prohuerta Haití se interrumpió por decisión de la gestión de Mauricio Macri.
El pasado 31 de mayo, el Gobierno relanzó el programa en el país caribeño a través del proyecto «Huertas Agroecológicas Escolares en Haití como Estrategia de Construcción de Seguridad Alimentaria y Nutricional».
El canciller Santiago Cafiero y la titular de Cascos Blancos, Sabina Frederic, asumieron la iniciativa, en el marco de las actividades impulsadas por la Argentina en su ejercicio de la Presidencia Pro Témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
En este sentido, Canet resaltó la importancia de poder retomar el componente Granja en Haití.
«Como estuvo tanto tiempo discontinuo, el equipo técnico se disgregó y hay que rearmar todo, hacer capacitaciones y demás», lamentó la directora de INTA Pergamino, aunque aclaró que «no hay que empezar de cero porque las semillas cayeron en buenas manos y hay que aceitar los engranajes».
Fuente: Ámbito
