Por Ana María González –
El sábado 3 a partir del mediodía se realizó en el Patio Kambá Kaú (nuevo emprendimiento familiar sito en la isla Cambacuá), el “Primer encuentro islero”, evento promovido por el artista Facundo Torresán a quien acompañó en guitarra Agustín García. El acordeonista anunció el espectáculo como el primer eslabón de una serie que promete, a la que denominó “Cambacuá musical”.
No es desconocido para nadie que la pandemia nos obliga a repensar nuestra vida. Es para los músicos un desafío aún mayor, ya que ellos se inspiran en el intercambio con el público. Ahora tienen que pensar en escenarios abiertos, horarios no habituales (y otros detalles no menores) además de intentar que no se pierda la esencia del producto cultural que cada uno tiene para ofrecer. Tal es el caso de Facundo Torresán, acordeonista nacido y criado en Concepción del Uruguay que cuenta con una trayectoria que incluye escenarios locales , nacionales como también del exterior ( una de los más convocantes y representativos entre los acordeonistas: el de Valledupar, Colombia) que se animó a convocar a su público seguidor del folklore litoraleño hasta la isla Cambacuá, precisamente al patio Kamba Kaú.
El Kambá Kaú, es un rancho de madera, con una cantina bien provista, que ofrece servicio de comida con reserva (se puede buscar en el face o instragram) donde se disfruta tanto de una buena picada con cerveza artesanal o industrial como también, (mediante reservas) de empanadas, pizzas , pescado o parrilla. El lugar es un ambiente mágico, la tarde del sábado santo, estuvo cálida y luminosa, el río tenía una altura soñada y los asistentes sabían qué iban a escuchar. Allí entrevistamos a Facu luego del recital :
1-¿ Qué te llevó a elegir Cambacuá para presentar este primer encuentro musical?
La música folklórica-popular tiene en esencia el paisaje de un lugar y su gente. Ella habla del arte, de la cultura . La música es una expresión de todas las vivencias, de lo que la naturaleza nos brinda en un lugar particular y sin duda acá en Concepción somos el Río Uruguay, y la isla Cambacuá tiene un paisaje natural conservado que es muy valioso así que poder estar en comunión con el paisaje virgen, con el canto de los pájaros, con los árboles y también con la gente de nuestro lugar es un poco lo que me llevó a estar aquí, el mejor entorno para contar las historias que tienen que ver precisamente con este escenario, hablo de A Ramón Peña (de Roberto Benetucce), de La leyenda de la Margarita (de mi autoría), Costero del Uruguay (de Alcibíades Larrosa y Hugo Da Silva) o Río de los Pájaros (Aníbal Sampayo) son canciones de Concepción del Uruguay y la región, que calaron hondo aquí; es una oportunidad de poder tocar nuestras músicas como parte de ese entorno natural y junto al río al lado, que es maravilloso. Poder llevar un recital o la motivación de un concierto a la Cambacuá es aspirar a estar en comunión con el paisaje y la gente que habita y conoce estos lugares, es también entender lo que sucede aquí. No dejo de agradecer por supuesto a la compañía de Agustín García en la guitarra.
2- ¿Pudieron acompañarte tu público y amigos?
En cuanto a la convocatoria de público fue para nosotros más que excelente, estamos muy contentos porque pudieron llegar amigos. El público que sigue la música nuestra pudo vivenciar la experiencia de hacer música en una de nuestras islas junto al río, repito: un entorno natural maravilloso como es la Cambacuá. También hemos estrechado un lazo de amistad con la gente que lleva adelante el Kambá Kaú como también con la gente rancho Taipero Poriahjú (los González). Nos sentimos muy cómodos con el recibimiento, fue así desde el principio, desde que gestamos la idea hasta que se llevó adelante. También destaco la atención al público ya que pudieron llegar muchísimos amigos y gente que gusta de la música entrerriana y del litoral. Algo importante de remarcar es que había público de todas las edades desde adolescentes, jóvenes hasta gente más grande, todos disfrutando de la música, una juntada maravillosa donde los asistentes cantaron, bailaron y recitaron con nosotros, cumpliendo con las distancias que la circunstancia amerita. Es decir que el público también fue parte de este espectáculo y lo hizo realidad y le dio sentido al nombre que le dimos Primer encuentro islero.
3- ¿Cómo te resultó la experiencia, la repetirías?
Sí, volveríamos a tocar allí por supuesto, lo tengo en mente, por eso denominamos Primer encuentro tenemos la idea de regresar a la isla y hacer un segundo encuentro porque se disfruta mucho con el río tan cerca, escuchando del canto de los pájaros, y compartiendo las comidas tradicionales de nuestro lugar y a la vez la música allí mismo donde se gesta digamos, en comunión con nuestra tierra; en medio de nuestra naturaleza viva. Sí volveremos seguramente; al segundo encuentro lo imagino como otro momento de canto y poesía y con la música de acordeón y guitarra. Muchísimas gracias a quienes me convocaron, a los que colaboraron y al público.
Tal como afirmó Facundo la presentación tuvo una bienvenida y se desarrolló en dos momentos, luego hubo participación de cantantes del movimiento de Costa a Costa y del público que se animó a recitar o cantar y también hubo avezados bailarines, por lo que el encuentro se extendió aproximadamente hasta las 17 hs. Aunque muchos presentes se quedaron a disfrutar en la playa que estaba por cierto dorada. Nos quedamos con las ganas de seguirla y seguramente estaremos presentes cuando se realice el segundo encuentro, ¡este salió fantástico!
Texto de bienvenida:
El Facu de Concepción
Cuando el Facu llega al fogón
las cosas cambian,
acuna su acordeón en manos mansas
se vuelan margaritas, micaelas, delantales;
se nos mete Di Motta, Sampayo, Tarragó,
el Tano, Méndez, Ayala…
en chamamé y chamarra.
El Facu duende,
anda De costa a Costa
tecleando en las distancias
su rasguido refresca la tristeza
entibia el alma.
Su corazón de amigo
convoca al Agustín, al Guille
a Daniela o al Ata
y desde el cielo siempre
lo alumbra Lucas Zaupa.
Anduvo por teatros, por patios y por ranchos
de Entre Ríos, Corrientes…
por tantos escenarios…
El Uruguay sediento lo trajo río abajo,
por entre la picada su acordeón se abre paso.
Kamba Kaú te recibe con su alfombra de arena,
con perfume de monte y miel silvestre,
con trino de chingolos, zorzales y torcazas
¡Bienvenido Facundo !
Hoy , Cambacuá te abraza.
Autora: Ana María González.
Fotografía: Pascual Pontelli.
