Esta semana, el Congreso empezará a debatir un posible «aporte solidario extraordinario» a las 10 mil personas más ricas del país.
Se espera recauda alrededor de 3 mil millones de dólares, fondos muy importantes en una situación de crisis económica y social como vive el país. El proyecto cuenta con el respaldo de diferentes sectores sociales, entre ellos, las pequeñas y medianas empresas.
Por ejemplo, una encuesta realizada por la Asociación de Empresarios Nacionales (ENAC) destacó que el 78% de los empresarios medianos y pequeños está de acuerdo en aplicar un impuesto a la riqueza para afrontar la crisis provocada por la pandemia.
«Una de cada dos pymes no solo apoya el aporte extraordinario a las grandes fortunas sino que consideran que debe ser un impuesto permanente», describió la encuesta.
Fuente: primereando.com