Sebastián Negri (1) nació en la Maternidad Concepción de Concepción del Uruguay el 15 de abril de 1977. En su niñez concurrió al Jardín de Infantes y a la primaria en Escuela Normal “Mariano Moreno”. Jugó al básquet infantil en Parque Sur e -incluso- fue parte de la selección de minibasquet de Concepción del Uruguay.
Se recibió de bachiller en el Colegio Superior del Uruguay. Luego continuó sus estudios fuera de la ciudad.
Es autor de una novela, “Identidad de las Mareas”, que presentó hace casi diez años en la biblioteca Alberto Larroque del Colegio Superior del Uruguay.
Ha escrito varios artículos para La Ciudad Revista.
Sus padres viven en nuestra ciudad y sus abuelos maternos son los recordados docentes Aída Martinetti y Enrique Toscani.
Así responde a nuestras preguntas
– Hablanos un poco de vos (familia, formación, etc.)
Soy el segundo de cuatro hermanos. Hice la primaria en la Escuela Normal y el secundario en el Colegio Superior del Uruguay. Después me fui a estudiar a La Plata. Me recibí de abogado y me mudé a Capital Federal para estudiar un postgrado en la UBA y trabajar. Siempre estuve vinculado a la educación. Soy profesor de economía política en la Facultad de Derecho de La Plata desde hace diez años. También tuve la posibilidad de hacer una especialización en la Universidad de Salamanca en España y hace poco defendí mi tesis en el doctorado en Ciencias Sociales en FLACSO. Estoy casado y tengo un hijo.
– El común de la gente desconoce para qué sirve la CNV ¿Cuál es su función?
Es un organismo regulador, como otros, como el que regula a las compañías de seguro o el Banco Central, que regula los bancos. La Comisión Nacional de Valores regula, promueve y controla al mercado de capitales, a la bolsa, pero también a los fondos comunes de inversión, a los títulos de la deuda externa, del Estado y de las empresas.
– ¿Cómo llegas a la CNV?
Empecé a trabajar en el organismo hace mas de cinco años. Estaban buscando abogados que supieran de economía y mandé mi CV. Es un organismo muy profesionalizado. Casi el 90 % de la gente que trabaja son economistas, contadores y abogados. Es relativamente chico para la cantidad de empresas que regula, somos trescientas personas.
– ¿Se puede decir que sos parte del equipo de Martín Guzmán?
El organismo depende del Ministerio de Economía, así que sería nuestro jefe.
– ¿Cómo ves el tema de la deuda?
Veo bien la negociación. Se alcanzó un acuerdo que implica un gran alivio en los pagos para los próximos años. Eso nos va a permitir concentrar todos los recursos disponibles en la recuperación del país de esta crisis gravísima que produjo la pandemia. La verdad es que la situación en materia de empleo, de pobreza, de actividad económica, no puede cargar con la mochila de una deuda que era impagable, o que solo podía mantenerse a costa de empeorar aún más la situación social.
– ¿Qué pasa con el dólar?
Hay varias cosas para observar. La Argentina tiene un problema histórico de escasez de dólares, de divisas, al menos desde hace 40 años. Eso se resolvió parcialmente en diversos periodos vía endeudamiento externo, la venta de empresas públicas, las privatizaciones y por último gracias a un aumento importante del precio de los productos que exportábamos. Pero cuando no pasan esas cosas estamos en problemas.
Lo que necesitamos desde hace décadas es generar de manera genuina divisas, porque ya sabemos lo que pasa cuando las conseguimos mediante deuda externa. Después hay que pagarla y no hay dólares suficientes. Y la forma de generar esos dólares es aumentando las exportaciones. Y lograrlo lleva tiempo. Pero hay que hacerlo.
Por otro lado, la experiencia de la inflación acumulada en las ultimas décadas llevó a que muchos argentinos trataran de ahorrar en dólares, para no perder valor justamente frente a la inflación. Es una conducta perfectamente racional. Lo que se tiene que trabajar desde el Estado es en desarrollar y ofrecerles a las personas alternativas de ahorro en pesos que no pierdan frente a la inflación. Pero eso lleva tiempo, porque una vez que la gente se acostumbro a algo, y más cuando las experiencias históricas fueron traumáticas, no es fácil cambiar formas de pensar. Pero para que tengas una idea, en los últimos meses la tasa de interés de los plazos fijos fue algo mas alta que la inflación. Y eso ayudó a que los plazos fijos subieran un 80 % en apenas nueve meses. Ese es el camino que debería consolidarse, además de otras alternativas de inversión.
– ¿Cómo se hace para transformar esa realidad?
Naturalmente en una coyuntura de escasez es difícil ver más allá del corto plazo, de las restricciones que introdujo el gobierno de Macri y que continúan mientras dura esta situación. Pero desarrollar las exportaciones y lograr que la gente quiera ahorrar en pesos es el camino. Lleva tiempo. No se hace sacando una ley. Cualquier retroceso hace que volvamos a empezar, como en los juegos de mesa.
– ¿Cómo afectó la pandemia esa realidad?
Me parece que no es lo mismo lo que pasa en algunas ciudades del interior de lo que pasa en Buenos Aires. Pero si se ve que la inflación se moderó en los últimos meses. Eso igual no es una buena noticia, porque está relacionada con la caída del consumo de las familias. En el ámbito de mi trabajo el mercado de capitales siguió funcionando, la actividad no se resintió. Hubo emisiones de deuda por parte del Estado Nacional, de empresas grandes y pymes. El financiamiento en pesos fue muy significativo, con subas muy importantes.
– ¿Cómo se puede ayudar desde la CNV a Concepción del Uruguay?
Se me ocurren algunas ideas, pero conviene precisar que la Comisión Nacional de Valores es un regulador. No es un organismo que tenga créditos o ayudas para dar. Regula un mercado, supervisa que se respeten los derechos de los inversores. Aclarado esto, quizás podría hacerse algo de promoción o contacto entre las empresas del departamento y alguno de los actores de la industria del mercado de capitales, para que vean alternativas de financiamiento, en particular obligaciones negociables o cheques de pago diferido, que actualmente tienen tasas algo mejores que las que podrían encontrar si fueran a pedir un crédito a un banco. También podría pensarse en charlas o actividades vinculadas a educación financiera, al manejo de los ahorros.
– ¿Cómo imaginas el futuro de Sebastián Negri, de aquí a cuatro años?
Me imagino dejando de ser vocal del directorio de la Comisión Nacional de Valores y volviendo a ser un profesional mas del organismo como era hasta hace unos meses. Me gusta mi trabajo y me siento un privilegiado por hacer lo que me gusta.
– ¿Queres o te interesa agregar algo más?
Hoy por hoy, me interesa ver cuando puedo viajar a Concepción del Uruguay a ver a mis padres y salir a correr a la tardecita por la Isla del Puerto.
(1) Los antecedentes académicos de Sebastián Negri, son algo mas que los que menciona en la entrevista y por eso los traemos a colación. Es Doctor en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Es Magister en Relaciones Internacionales con orientación en Economía Internacional por la Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires (UBA) y Abogado por la Universidad de La Plata (UNLP). Realizó un curso de especialización en Derecho sobre Crimen Organizado, Corrupción y Terrorismo en la Universidad de Salamanca, España (Fundación General USAL). En CNV se desempeñó como subgerente del Sumarios a Agentes del Mercado de Capitales y como profesional en la Gerencia de Prevención de Lavado de Dinero. En el ámbito académico, es profesor adjunto de Economía Política e investigador en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP. Fue asesor de la Comisión Bicameral de Reforma, Actualización y Unificación de los Códigos Civil y Comercial, trabajó en el Consejo de la Magistratura, el Honorable Senado de la Nación y el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.