por Susy Quinteros –
El hecho que refiero
pasó en un tiempo
que no podemos entender.
Jorge Luis Borges
El 2 de abril de 1982, comenzó la vertiginosa guerra de Argentina e Inglaterra, y finalizó el 14 de junio exactamente un mes y catorce días después. Los países involucrados utilizaron el conflicto para recuperar el apoyo popular y solucionar sus problemas sociales. Los reclutas argentinos que participaron, tenían entre 19 y 20 años, escasa preparación bélica y una total desinformación. Las cifras oficiales dicen que fueron 12.000 los soldados argentinos que estuvieron en el teatro de operaciones del Atlántico Sur, y 700 los muertos. Fue la única guerra de nuestro país en el siglo XX y enluta la memoria de todos nosotros para siempre.
En este arduo trabajo de investigación, elaboración y síntesis, Rubén Roude camina por un lugar escarpado, donde los protagonistas exhalan dolor y desconcierto. Sin embargo roza las profundas cicatrices y las eleva a la condición de homenaje.
Estas 12 cartas de los veteranos de Malvinas, ficcionadas por el autor, muestran el otro lado de la guerra, la que no se mide con estadísticas ni con nombres, sino con la golpeada soledad del corazón, con el recuerdo abatido por imágenes que ya no saldrán de sus retinas.
La concreción de esta propuesta es un valioso aporte a la historia, una sensible e imaginativa manera de mostrar lo que no conocemos, lo que nadie, solamente ellos, los protagonistas del trágico “combate interior”, han hecho y siguen haciendo para recuperar la nueva luz de cada día
Allá van
Armando Scévola, Ulises Monzón, Aníbal Díaz
Tienen dieciocho años
sin saberlo juegan a vivir o morir.
Un accionar fortuito los arrancó de los verdes,
las cuchillas, el tranquilo ir y venir del agua,los cardenales del viento.
Allá están
en trincheras heladas
entre cuerpos muertos, el pánico y los rezos
envueltos con el aire espeso de una pólvora nueva
en una lucha ajena y estéril.
Acá están
Han vuelto de la tormenta de fuego
que los llevó a extremos donde el daño
es un estilete de recuerdos.
Hoy suscriben esta idea de la paz para siempre, escriben la memoria que les cambió la vida.

Susy Quinteros, Concepción del Uruguay, 2 de abril de 2022
(NR.: La imagen que ilustra esta nota, también es obra de Rubén Roude)