Por Licenciado Germán Bercovich (1) –
En algún lado leí, en estos meses, una frase de alguien (estilo frase célebre, lamentablemente no tengo precisiones, pero igualmente me parece útil rescatarla) que decía algo así como que aun en los países más desarrollados de este mundo moderno, la gripe es la vía más eficaz de viaje en el tiempo hacia el pasado. Es decir, que esa enfermedad infecciosa es una excelente forma de revivir la cultura de hace siglos. En lo que sigue, vamos a reconocer mucho de lo actual.
En junio de 1918, La Nación empezó a hablar de una extraña gripe que sacudía a España. Lo atribuía, en parte, a una dieta insuficientemente nutritiva. En esa Europa aún inmersa en la Guerra, la sensación en nuestro país era que la mejor alimentación que había aquí nos prevendría de cualquier situación parecida.
En Argentina, en aquella época, preocupaba la tuberculosis, la peste bubónica, la viruela y la sífilis. Diez días después de aquella primera publicación, el mismo periódico relataba que la enfermedad se había trasladado a Portugal y a Dinamarca.
En octubre de 1918, la gripe española arribaba a nuestras costas desde el puerto de Buenos Aires, y a través de los inmigrantes que llegaban escapando de la miseria. La Nación titulaba “La grippe no debe alarmar: su presentación es benigna”.
Nadie condicionó su rutina. Comenzó a difundirse que las pastillas de alcanfor, el laxante y las sales de quinina eran buenos protectores, con lo cual estos productos aumentaron por diez su valor en el mercado. Las autoridades de Salud nacionales llamaron, como vimos antes (no fue un error de tipeo) inicialmente “grippe” a la patología, quizás para diferenciarla de la gripe más común que se daba en estos lugares.
A fines de octubre, ya no se subestimaba a la afección. “Caras y Caretas” sacaba en tapa el titular ““La epidemia de moda o el pánico de la gripe”. El 26 de ese mes, se dispuso la limpieza del Riachuelo, y se determinó examen médico a todos los inmigrantes que vinieran en barco desde Europa. Aquellos con síntomas, eran confinados en la Isla Martín García.
Se cerraron las escuelas, los cines, los teatros y circos, las congregaciones y las visitas a cementerios, y se desaconsejaban las reuniones privadas. Hubo dos oleadas fuertes , la primera durante el calor, a fines de 1918, especialmente en el centro del país y el litoral. Aún siendo relativamente benigna, ocasionó cerca de 2300 muertes, contra los 320 decesos de la gripe habitual el año anterior.
Pero la segunda oleada fue muchísimo peor, ya en el invierno de 1919, diseminada por todo el territorio nacional y especialmente depositada en las provincias más pobres del país, en el Norte. En Belén, Catamarca, se reportó que en todas las casas había enfermos. Murieron casi 13000 personas, pasando la gripe entonces de provocar 0.7% de las muertes en 1917, a 4.3% en 1918, y a 20.7% en 1919.
En Entre Ríos, los fallecimientos por esta enfermedad (tasa: cada 10000 habitantes) treparon al 4.7 en 1918, y al 7.9 en 1919. Fue la segunda provincia donde menos impactó, detrás de Buenos Aires. En Salta, por ejemplo, el número fue de 119 cada 10 mil.
Hace 100 años, realmente estábamos en otro mundo respecto al actual en varias aristas. Pensemos que en Entre Ríos, el 41% de la población era analfabeta (en Jujuy era el 90%), y la expectativa de vida era de 47 a 49 años.
El caso del nivel de alfabetización encontró gran concordancia con el número de muertes. Las provincias con mayor cantidad de personas alfabetizadas, tenían menos muertes, y viceversa. Esto por supuesto no debe entenderse como que saber leer y escribir te hacía más inmune, sino que ese grado de desarrollo de la sociedad iba acompañado de otros. Por ejemplo, también había mucha más cantidad de médicos por cada 1000 habitantes en Entre Ríos que en Jujuy .
Para septiembre de 1919, la grippe había prácticamente desaparecido de la Argentina. Hicimos un viaje al pasado subidos a ella. Y no hay mucha diferencia con nuestra vida actual.
(1) El Licenciado Germán Bercovich se desempeña como Director de Salud Mental de la Municipalidad de Concepción del Uruguay
