La mafia política, mediática y judicial de este país, encabezada por Mauricio Macri, Héctor Magnetto y Comodoro Py, en alianza con el bocón libertario-odiador, nos muestra los peores escenarios. Escenarios que se asemejan al de un país bananero. La conducción hacia ese país de pacotilla está en manos del Macri-Mileísmo, o sea, de los gritones ¿republicanos? que nos llevan a una Republiqueta sin chistar. No son otra cosa que “infames traidores a la patria” (arts. 29 y 36 C.N.). El mafioso calabrés suma más de 200 causas y denuncias judiciales por delitos que afectaron a millones de argentinos y, sin embargo, ahí anda, nombrando jueces y rosqueando con el presidente. Mientras tanto, los que se llenaban la boca de republicanismo mantienen un mutismo que da asco y pavor. ¿Qué se les ocurre decir a los pulcros radicales, a la denunciadora serial de Lilita, a los periodistas que querían preguntar? Marionetas del poder, apenas eso.
